Rafael Ayuso y Estela Grande, protagonistas de una emotiva boda

El mundo de los toros arropó con su cariño el enlace matrimonial del diestro segoviano, que tuvo lugar en la Catedral, y que culminó con un banquete en el restaurante Pórtico Real

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La boda del matador de toros segoviano Rafael Ayuso con la gentil y bella Estela Grande, adquirió proporciones realmente notorias por factores determinantes al constituirse en una continuada y feliz convocatoria iniciada en la capilla del Santísimo de la catedral de Segovia, donde se desarrolló la ceremonia matrimonial oficiada por Miguel Ángel Barbado, canónigo de la catedral y Delegado del Patrimonio de la Diócesis. Fueron los padrinos Juani Ayuso, madre del novio y Genaro de Gracia, padre de la novia.

Acompañaron musicalmente el ritual, un terceto formado a la guitarra por José Manuel García y dos voces femeninas que entonaron cantos litúrgicos con aroma rociero. Rafael vistió traje campero con adornos propios de tan señalado acto y la novia hermoso traje blanco con larga cola y tocado.

La homilía adquirió matices emotivos al recordar al padre del novio, Ángel, fallecido hace tres años. Y fue la novia quién sintiendo la emotividad del momento ofreció una copla bien entonada y sentida a su ya marido.

Servido el ágape en una especial y bien decorada y acogedora carpa en el Pórtico Real, el banquete de alto nivel, variado y delicioso en su componenda, fue desguatado por más de doscientas personas. Después un fin de fiesta, largo, ameno y musical y poético. Intervención folklórica de Estela, mostrando un arte inmenso en el baile dedicado a su pareja, quién se marcó algunos pasos y compuso la figura torera que le acredita. Después diversas intervenciones y la fiesta continuó.

Hubo asistencia taurina que detallamos: los matadores de toros Andrés Hernando, Joselito de Vega y Javier Herrero, los toreros de plata Jesús Granados, Alberto Román, Miguel Ángel Fernández, José Antonio Fernández, David Adalid y Jesús López ‘Chuso’, el mozo de espadas Jaime Rubio y el ganadero de bravo Pepe Álvarez.

BRINDIS, COPLAS Y AMBIENTE. De todo gratificante. Fue una boda ciertamente relevante con aspectos muy de nuestro tiempo, mucha gente joven que disfrutó de forma imperiosa, y gente veterana que aportó situaciones gratificantes por sus recuerdos y añoranzas, sobre todo hacia Ángel, padre de tres toreros y aficionado recalcitrante a quién se recordó en todo momento y con alto grado sentimental.

El folklore y la torería fueron patrimonio de este enlace matrimonial que dejará recuerdos muy gratos y absorbentes en lo íntimo y personal. Felicidades a la nueva pareja.