Rafael Álvarez ‘El Brujo’: “Yo hago un Quijote para los que no han leído la obra, que son la mayoría”

El intérprete dirige y representa ‘Misterios de El Quijote’, espectáculo que llenará el Juan Bravo esta tarde

Hablar por teléfono con Rafael Álvarez ‘El Brujo', que esta tarde visita el Teatro Juan Bravo de la Diputación a partir de las 20.30 horas con su espectáculo ‘Misterios de El Quijote', resulta, en cierto modo, extraño. El intérprete cordobés, sin acento del sur, responde de forma breve y contundente a las preguntas, y confesarle no haber leído El Quijote, para preguntarle si no cree que en España nos gusta mucho presumir de la obra de Cervantes sin haberla leído la mayoría, supone un ejercicio de cierta valentía.

“Yo no te echo la bronca, es lo normal”, afirma El Brujo, quien confiesa también que él hace “un Quijote para los que no lo han leído, que son la mayoría”. “En España no se lee mucho, y El Quijote, menos; sobre eso hago humor”, declara el artista después de corregir que en ‘Misterios de El Quijote' no interpreta a ningún personaje. “Yo hago un espectáculo en el que cuento cosas… Salgo ahí y cuento cosas, hablo con la gente y le hago reír”, apunta, y continúa, “yo no salgo al escenario a hacer de Don Quijote ni a hacer de Dulcinea, no lo considero necesario”.

Reconoce también que nunca se ha planteado qué pensaría Miguel de Cervantes si asistiese a su espectáculo, aunque cree que “si lo viese con mentalidad del siglo dieciséis se quedaría en shock”.

Llegados a un punto de la conversación, El Brujo se convierte más en entrevistador que en entrevistado y después de contestar con un contundente “ver que Cervantes no existe”, a la pregunta “¿qué encontró en su lectura de El Quijote que le resultó tan misterioso?”, contraataca y cuestiona él mismo “¿has escuchado lo que te he dicho?”. Es entonces cuando hace entrar a quien le entrevista en el juego para el que abrirá la puerta a los espectadores, y tras anunciar que “Cervantes no existe; no existió nunca. Es un invento del Franquismo y lo sé por investigaciones que he tenido del asunto”, desvela: “la obra trata de un loco, que trata precisamente de demostrar que no existe”.

Por un momento, con esa seriedad, El Brujo logra incluso sembrar la duda, así que la mejor opción es preguntar por los misterios que le gusta contar sobre el escenario. Rafael Álvarez afirma que le gusta hablar “sobre los entresijos que guarda El Quijote; cómo se escribió la obra, qué le pasó al burro de Sancho… detalles curiosos”.

Admite también que hoy será la primera vez que se suba un 22 de abril al escenario a representar ‘Misterios de El Quijote' y lo hará sobre el del Teatro Juan Bravo, de cuyo público, dice “guardo muchos recuerdos y muy buenos”. Será también la única ocasión en que lo haga exactamente cuatrocientos años después de la muerte del escritor de la obra más importante de la literatura española; “es una ocasión especial que hay que aprovechar”, responde, y sin más rodeos, espera al otro lado del teléfono la siguiente pregunta.