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La segoviana Gema García Ledo ha sido nombrada directora de la Unidad de Tumores Torácicos y del Sistema Nervioso Central del Centro Integral Oncológico Clara Campal HM CIOCC en Madrid. Con este nombramiento, el grupo sanitario HM Hospitales incorpora a su equipo “un perfil de gran relevancia clínica e investigadora”, según indica el propio centro. García Ledo es especialista en Oncología Médica con experiencia tanto en clínica como en gestión de equipos, así como en lanzamiento de fármacos oncológicos. Esta prestigiosa oncóloga, investigadora, gestora y profesora universitaria, comenzó su vida escolar en el colegio Calvo Sotelo, ahora CEIP Peñascal, siguió con las Madres Concepcionistas, pasó al IES Andrés Laguna e hizo la carrera en la Universidad Autónoma de Madrid. Presume de segoviana, baila jotas ante La Fuencisla y colabora siempre que puede con las asociaciones de su ciudad.

— ¿Qué supone ser nombrada directora de la Unidad de Tumores Torácicos y del Sistema Nervioso en el que está considerado el primer centro privado en investigación de España?

— Para mí es muy importante porque el cáncer de pulmón es un área en la que se está evolucionando mucho y ser la directora de la unidad me permite poner en marcha proyectos de investigación y de educación que ayuden a seguir avanzando. Además el centro en el que estoy está muy volcado en la investigación y en la innovación. Tengo mucha libertad para pensar en cosas interesantes, cosas que puedan aportar al tratamiento del cáncer de pulmón.

— ¿Cuáles son sus retos y prioridades?

— — Quiero potenciar la investigación en la unidad de tumores torácicos y también del sistema nervioso… potenciarla al máximo porque es la manera como mejor se puede beneficiar a los pacientes. En patologías donde todavía hay mucho por hacer y donde los tratamientos actuales no llegan a dar los resultados que esperamos, pues lo mejor es poder ofrecer cosas nuevas lo antes posible. La prioridad es potenciar la investigación en mi área y que haya una calidad excelente en los tratamientos y en el apoyo que se da a los pacientes.

— ¿Cuál es la realidad del cáncer de pulmón?

— Es el cáncer que causa más muertes. En los hombres es el segundo en incidencia, en las mujeres entre el segundo y el tercero, pero en conjunto es el que produce más muertes.

— ¿Por qué es tan agresivo y cuesta tanto atajar?

— En una parte importante es porque se diagnóstica cuando está en un estadio avanzado. Por ejemplo, el cáncer de colon o el de mama con los programas de detección precoz se diagnostican antes y hay más posibilidades de curación. En el de pulmón no se han establecido programas de diagnóstico precoz, todavía. Por otro lado, la misma enfermedad es más agresiva que otro tipo de tumor. Es verdad que se han hecho muchos avances identificando distintos tipos de cáncer de pulmón a los que se pueden poner tratamientos muy específicos y están yendo mucho mejor, pero todavía hay muchos tipos que son muy resistentes a los tratamientos.

— El tabaquismo, la contaminación ¿influyen en esta alta incidencia?

— El 90% de los pacientes que vemos son fumadores. Más allá del tema de la contaminación, que también es importante, hay un factor clave que es el tabaco. La mayor parte de los pacientes de cáncer de pulmón, fuman.

— ¿Cuáles son los caminos que está tomando la investigación para mejorar los tratamientos?

— Hay dos grande vías: potenciar la inmunoterapia y poder entender mejor cada célula para darle el tratamiento que puede ser más eficaz.
La inmunoterapia es enseñar a nuestras defensas a luchar contra las células malignas, como hacen cuando hay una infección. En el caso de la inmunoterapia oncológica lo que se hace es activar a estas células inmunes para que vayan a atacar a las células tumorales. Por otro lado, hay que seguir conociendo mejor las características de cada tipo de cáncer de pulmón. Hay subgrupos de cáncer de pulmón en los que está muy identificado qué alteración concreta es la más importante para esa célula tumoral y hay fármacos que van justo a atacar células que tienen esa alteración. El objetivo es encontrar más subtipos de células, para conocerlas mejor y utilizar fármacos muy específicos para esas alteraciones que las hacen malignas.

— ¿El desafío del cáncer necesita la alianza de la investigación y la farmacia? ¿Caminan juntas y de forma acompasadas?

— Cada vez hay más avances en el descubrimiento de nuevas alteraciones de las células, nuevos potenciales fármacos que pueden ser beneficiosos para ese tipo de tumor y, es verdad, que los procesos regulatorios a veces no van tan rápidos como la ciencia. Pero cada vez se van acortando más los tiempos o intentando hacer investigación que pueda ser más rápida, que pueda dar resultados antes porque cada minuto que pasa, cuenta. Cuanto más aceleremos el proceso de investigación y de desarrollo de los fármacos pues antes van a poder beneficiar a los pacientes. Es verdad que luego hay muchos plazos para que estos fármacos estén en el sistema público y accesibles a los pacientes porque hay procesos de aprobaciones, de precios… que va más allá del aspecto puramente científico y eso pues, a veces, retrasado los tiempos.

Una científica con manteo, mandil y jubón

En cuanto su trabajo y familia se lo permiten, Gema se quita la bata blanca, se viene a Segovia y va a ensayar con el Grupo de Danzas Emperador Teodosio, al que pertenece desde que tenía siete años. “Me ayuda a desconectar”, dice la médica, investigadora, gestora, profesora, madre de tres hijos que entiende que “hay tiempo para todo”.
Ya está preparada para venir este fin de semana a bailar en la fiesta de Santa Águeda en Zamarramala y no se pierde la cita anual ante la Virgen de la Fuencisla, en su novenario. Con su grupo baila a la patrona y “subo al arco” dice con orgullo haciendo referencia a la pieza con la que enmarcan la entrada de la imagen en su regreso al santuario.