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Querido alumno:

Sabes que han sido suspendidas las clases hasta el 26 de marzo con el objetivo de contener la transmisión del coronavirus (virus COVID 19). Escucha bien lo que te digo, se han suspendido las clases, pero esto no quiero decir que hayan empezado las vacaciones. No es lo mismo. No tiene nada que ver.

Tal vez las prisas, las dudas y el desconcierto generalizado ha provocado que los profesores no os hayamos explicado correctamente lo que esto implica y lo que esto significa. Es algo nuevo para todos, confuso y desbordante, pero como profesor siento que es mi deber educaros porque sé que nadie sabe lo que no se le ha enseñado. Comunicar la suspensión de las clases en este momento y por estas circunstancias no es motivo de alegría y celebración. Cuando he visto que algunos os ibais a vuestras casas contentos y con la misma cara de felicidad que se os pone al último día de clase antes de vacaciones, he entendido que algo no hemos hecho bien.

Entiendo tu momento vital, tu irrefrenable adolescencia, tus ganas de salir, de quedar con tus amigos, el hecho de no tener miedo a la enfermedad, el “placer” de varios días sin tener que acudir a las aulas… pero no confundas las cosas, porque el que se confunde no sabe y el que no sabe es ignorante. A veces esta situación parece como algunas novelas de ficción que hemos estudiado en clase ¿verdad? pero esto no es ficción, no es literatura, esto es lo que ahora nos toca vivir.   

Es el momento de mostrarte solidario, tal vez te hayamos enseñado una solidaridad demasiado vertical donde yo que soy el rico, el fuerte y el privilegiado ayudo al débil, al pobre y al desfavorecido. Pero la solidaridad es horizontal, de tal modo que yo que soy igual que tú, porque los dos somos seres humano te ayudo, te comprendo y  caminamos juntos, de la mano. Ahora es el momento de ser solidario con nuestros iguales. Sé que lo sois y que habéis asumido este valor en vuestra vida, ahora y durante estas semanas ser solidario consiste en no salir de casa. No son días para quedar, ni para iros de fiesta, ni para organizar botellones, ni para viajar con amigos… sé que no es fácil, sé que el hecho de haber suspendido excursiones y salidas que te ilusionaban te han llenado de rabia y frustración,  pero toca demostrar que los adolescentes también sabéis ser serios, responsables, buenos ciudadanos y comprometidos con el mundo.

No son vacaciones y de distintos modos y manera tenemos que seguir aprendiendo. Es nuevo para todos y profesores y alumnos, tenemos que hacer un esfuerzo para que el proceso de enseñanza-aprendizaje siga su curso. Tú eres un experto en las redes sociales y es el momento de demostrar que estas también sirven para aprender y para compartir conocimiento. Soy consciente de que muchos profesores están compartiendo materiales de mucha calidad para distintas materias y niveles. Aprovecha todo lo que te llegue, lee, avanza, muestra interés, visualiza vídeos y sigue las orientaciones de tu profesor… ya sabes que en esta tarea de la educación es necesaria la actitud del alumno y del profesor.

En algunas semanas volveremos a las aulas y ojalá seamos capaces al volver, de hacer una reflexión llena de vida sobre la solidaridad, la filantropía, el miedo, el valor de la libertad, las noticias verdaderas y las falsas, la manipulación informativa, el impacto económico, el trabajo de los sanitarios y tantos hombres y mujeres en situaciones de crisis, la responsabilidad individual… ¡Son semanas para aprender!

Querido alumno. No han empezado las vacaciones. Empiezan dos semanas para aprender mucho, para pensar y para demostrar al mundo que los adolescentes también sabéis estar a la altura cuando la situación lo requiere.

Un abrazo

Tu profesor Sergio Calleja