La plantación de 400 árboles de variedades autóctonas, como pino y encina, ha tenido lugar este sábado al mediodía en una parcela municipal del polígono de Hontoria. / Nerea Llorente
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Se atribuye al poeta cubano José Martí la frase “hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro”. María Duarte estaba feliz este mediodía porque había plantado dos pinos y tres encinas y todavía quería más. Se enteró de la iniciativa ‘Vamos a plantar’, promovida por la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Segovia en colaboración con la Asamblea Segoviana por el Clima y por la ong Greenfriends, a través de Facebook y ha sido una de las primeras en acudir a una parcela del polígono industrial de Hontoria.

María vive en la zona y afirma que ha memorizado muy bien dónde están los árboles que ha plantado para venir de vez en cuanto a ver si progresan adecuadamente y, además, promete regar cuando haga falta porque esta acción colectiva le parece “genial”.

El concejal de Medio Ambiente, Ángel Galindo, está contento con la respuesta en una mañana con previsión de lluvia que no ha hecho acto de presencia hasta casi el final de una actividad con la que se ha repoblado un descampado con 400 plantones de especies autóctonas: 240 encinas, 40 pinos piñoneros, 20 almendros, 30 rosas caninas, 40 endrinos y 30 majuelos.

El edil ha informado de que se habían apuntado 120 personas pero desde Greenfriends, su responsable en Segovia, Celina Aragoneses, estima que han podido llegar a dos centenares los participantes, incluyendo monitores de las entidades organizadoras y teniendo en cuenta que había muchas familias con niños pequeños.

Entre ellas, la del veterano político de Izquierda Unida Luis Peñalosa, orgulloso abuelo de dos nietos que, a diferencia de muchos de los asistentes, tenían ya experiencia en otra plantación de bellotas, la que se llevó a cabo hace casi un año en las laderas del camino de Las Arenas.

Contemplando el paisaje, con la Sierra de Guadarrama al fondo en uno de los flancos de la parcela, y la silueta de la cercana ermita de San Antonio de Juarrillos, y las fachadas de naves industriales en el otro, Peñalosa ha comentado que la presencia de una barrera vegetal va a aportar con el paso de los años un paisaje completamente diferente y positivo.

Esa es la idea, que el polígono no impida ver el bosque o que el bosque, la nueva arboleda, suavice de alguna manera el perfil de esta zona empresarial donde predominan el hormigón, el metal y el cristal.

Galindo recalca que no será la única iniciativa porque los objetivos del equipo de gobierno municipal, y en concreto de la Concejalía de Medio Ambiente, son por un lado concienciar a la ciudadanía sobre la importancia del valor de los árboles para el medio ambiente y para la vida y, por otro, implicar a las personas en una acción directa de lucha contra el cambio climático, teniendo en cuenta que la ciudad de Segovia se sumó el año pasado a la Declaración de Emergencia Climática desde el pleno del Ayuntamiento.

Ese es también uno de los argumentos de la Asamblea Segoviana por el Clima y de la Asociación Segovia por el Clima, que ayer nutrieron esta plantación de árboles de muchos de sus seguidores y simpatizantes a pesar de ser una entidad nacida hace poco más de un año.

Uno de sus integrantes, que ha colaborado como monitor, ya que debido a la pandemia de Covid-19 los asistentes se han distribuido en grupos de no más de seis personas, califica de muy necesarias este tipo de acciones que están en la línea del Pacto Verde de la Comisión Europea, de la Estrategia Climática Europea y del Acuerdo de Emergencia Climática del pasado mes de enero en el Consejo de Ministros del Gobierno de España.

Echa de menos más iniciativas por parte de las administraciones públicas y, en este mismo sentido, Alejandro García Urda, de la asociación Segovia por el Clima, animó el martes pasado al Ayuntamiento de Segovia, durante la presentación de esta actividad, a abordar otras medidas en ámbitos como la movilidad o la eficiencia energética, “aunque entendemos que este año no es fácil y por algo se tiene que empezar”.

La Asamblea Segoviana por el Clima está integrada por más de una veintena de colectivos, además de personas que se han sumado de forma individual.

La plantación estaba organizándose en marzo, cuando se declaró la pandemia y, por ejemplo, ya se había preparado el terreno, junto a la calle de los Gremios Segovianos, con ahoyados y zanjeos, aunque ha sido necesario desbrozar nuevamente. También se han instalado sistemas y bocas de riego, arquetas y tuberías y está prevista la recuperación de un camino peatonal de jabre.

Greenfriends ha asumido las labores de riego en verano, porque como explica Celina Aragoneses, es la manera de que la mayoría de árboles salga a delante. Para ello se han dispuesto bocas de riego cada 50 metros aproximadamente e incluso se ha tenido en cuenta la posibilidad de nuevas plantaciones en los próximos años. La responsable de la ong en Segovia asegura que gracias a este dispositivo cinco personas pueden regar hasta 100 árboles a la hora.

El concejal de Medio Ambiente, por su parte, reconoce que sin este tipo de colaboraciones e implicación ciudadana, sería muy difícil el mantenimiento de estas zonas verdes que por otra parte sirven de nexo entre el tramo urbano y el natural que rodea la ciudad.

Que el polígono no impida ver el bosque
La actividad ha contado con la asistencia de muchas familias. / Nerea Llorente