nuevo mester juglaria
Nuevo Mester de Juglaría.

En la Alameda del Parral, muy cerca del puente que Machado recuerda en una de sus poesías, la cámara del fotógrafo José María Heredero inmortalizaba a un grupo de jóvenes músicos en una fotografía que suponía el punto de partida de una vasta carrera musical. Esa foto sirvió para ilustrar la portada del disco ‘Romances y canciones populares’, el primer trabajo discográfico de Nuevo Mester de Juglaría que vio la luz en 1972 y que abrió un largo recorrido para consolidar al grupo segoviano como una de las referencias nacionales del folk español.

En poco más de un año y medio, desde la primera actuación del grupo en noviembre de 1969, este grupo de amigos y aficionados a la música tradicional dio un vuelco a su vida pasando de actuar en recitales en colegios mayores de Madrid a firmar un contrato discográfico con el que iniciar su difusión en todo el territorio nacional.

«Nos dijo que lo de Clan 5 no le gustaba y que nuestro estilo era como el del Mester de Juglaría, y nos sugirió lo de Nuevo Mester»

Fernando Ortiz, integrante del grupo, recuerda con emoción una época en la que “sólo sabíamos que nos gustaba mucho la música y pensábamos que podíamos hacer algo divertido”. Así, llegó su participación en un concurso de jóvenes valores de la canción con el nombre de ‘Clan 5’, que ganaron con el ‘Romance del Conde Lara’ y allí conocieron al periodista Juan Pedro Aguilar, que les invitó a participar en su programa de radio ‘Hombres 2000’. Fue él quien dio nombre al grupo ya que “nos dijo que lo de Clan 5 no le gustaba y que nuestro estilo era como el del Mester de Juglaría, y nos sugirió lo de Nuevo Mester, lo que nos pareció bien y nos quedamos con el nombre”.

De ese concurso llegó la posibilidad de participar en otro certamen en un pequeño lapso de tiempo, en esta ocasión con un jugoso premio de 25.000 pesetas para el ganador y en el que tuvieron que competir con otros 60 grupos de toda España. En el concurso ‘Patio Folk’ alcanzaron la final junto a otros cuatro grupos, pero aunque finalmente no pudo concretarse la final -el organizador desapareció con el dinero-, en el jurado figuraba el cantante y productor de Fonogram Philips Alfredo Garrido, que se fijó en los segovianos y les invitó a hacer una prueba para grabar un disco, que finalmente salió adelante.

Así, los chicos del Mester tuvieron su primer contacto con el mundo profesional y acudieron a grabar a mediados de 1971 a los estudios de Philips en la Avenida de América de Madrid.

Las impresionantes dimensiones del estudio en el que grababan desde orquestas sinfónicas hasta intérpretes como Los Chichos o Paco de Lucía dejaron boquiabiertos a los segovianos, que llevaron a esta primera grabación un ramillete de 14 canciones que eran las que incluían principalmente en su repertorio de recitales.

«Cada vez que lo escucho lo que me llama la atención es la pureza de la interpretación y el esfuerzo»

Ortiz recuerda que la grabación se hizo “a capón” en una sola jornada, con dos micrófonos de ambiente y una mesa de cuatro pistas “del tamaño de la barra de un bar mediano”, y en poco más de doce horas quedó preparado. “Fue una grabación enormemente sencilla –explica Ortiz- y cada vez que lo escucho lo que me llama la atención es la pureza de la interpretación y el esfuerzo que se hizo para grabarlo, ya que nos tiramos semanas de ensayo previo antes de entrar en el estudio”.

Romances Y cancionespopulares
‘Romances y canciones populares’, primer disco del Nuevo Mester de Juglaría.

En el disco se incluyen canciones que el tiempo ha transformado como las más representativas del Mester, como el ‘Molondrón’, el ‘Canto del Honor’ o el ‘Romance del Conde Lara’ , y otras muy poco conocidas como ‘Reveci veni du printemps’, un canto polifónico compuesto por Claude Le Jeune a finales del siglo XVI y que solían incluir en sus actuaciones.

La acogida de este primer trabajo fue abrumadora por parte del público, y especialmente en Segovia, donde con el apoyo de El Adelantado de Segovia –cristalizado en el periodista Antonio Santiño y Radio Segovia y la ayuda de personalidades de la cultura y la sociedad segoviana consiguió calar en el público.

Ortiz recuerda de forma expresa la ayuda de los hermanos Ángel y Jesús Serrano en la Casa del Siglo XV, que fue el lugar elegido para presentar el disco en Segovia con varios días de firma de ejemplares en el que “vendimos un montón”. Así, señala que hace tiempo, “una persona me paró por la calle para enseñarme uno de esos discos firmados, que yo ya no recordaba”.

Medio siglo más tarde, el músico recuerda de aquella época “la enorme emoción de llegar a casa con el disco bajo el brazo y ponerlo ante tus padres y tus amigos, así como la emoción de esta ciudad, que se volcó con nosotros y que mantiene el respeto y el cariño hacia el grupo”.

‘Romances y canciones populares’ abrió la relación de trabajos discográficos del Mester, con ‘Los Comuneros’ como estandarte del grupo por su relevancia social como himno apócrifo de Castilla, aunque Ortiz valora también otros discos como el ‘Romance del Pernales’, por la labor de investigación que supuso la composición de los temas o el más reciente ‘Todo Duero’, que a su juicio es el de mayor calidad musical de su trayectoria.

En el horizonte, Nuevo Mester ha apostado por la autoproducción en sus últimos trabajos de sello más local, como los dedicados al Festival Titirimundi o a los Gabarreros, pero no se vislumbra un nuevo disco a medio plazo. “La posibilidad siempre está ahí y tenemos material, pero las circunstancias mandan y no sabemos si será el momento oportuno”, asegura Ortiz.