presa ciguinuela

La idea de construir una presa sobre el río Cigüiñuela se arrastra desde hace casi una centuria, sin que se haya visto todavía materializada.

El primer antecedente conocido se sitúa en los años 20 del siglo pasado cuando el ingeniero Federico Cantero Villamil diseñó un plan para levantar un embalse con fines hidroeléctricos, lo cual representaba entonces el principal motor que facilitaba la energía necesaria para el desarrollo económico que se producía en la época.

Este ingeniero de caminos, canales y puertos comenzó a trabajar en la Jefatura de Obras Públicas de Zamora en el año 1900. En esos momentos, los gobiernos de España y Portugal planificaban cómo explotar el potencial hidroeléctrico del río Duero por su abundante caudal. Él fue uno de los creadores de la Solución Ugarte o Solución Española de los Saltos del Duero, un proyecto de construcción de presas a lo largo del Duero en territorio español con fines eléctricos. Finalmente proyectó la construcción de algunas de esas presas.

Además de hacerlo en el río Duratón, lo hizo en el Esla y en el Eresma. Tiene atribuida como su obra más importante la del salto de Burgomillodo, en el Duratón, dado que era una presa de contra­fuertes, considerada como la primera de este tipo rea­lizada en España en época moderna. Aún hoy sigue en funcionamiento.

Además de su gran aportación al mundo de la aviación y de los ferrocarriles, Cantero patentó en 1945 un nuevo tipo de esclusas hidráulicas accionadas por el agua del canal o presa donde estuvieran instaladas.

Fue coetáneo de otro destacado ingeniero segoviano, el cantalejano Francisco Martín Gil (1896 – 1933), quien proyectó el viaducto del Esla una plataforma ferroviaria en la provincia de Zamora que lleva su nombre. Murió joven en un accidente, y por esa grave incidencia no pudo llevar a cabo un proyecto que se le atribuye, como era llevar agua canalizada hasta su localidad natal.

La primera propuesta del ingeniero Cantero sobre el Cigüiñuela planeaba diez hectómetros cúbicos, algo más que el Pontón Alto, con una presa de 26 metros de altura. La presa estaría a 2,5 km en línea recta desde El Acueducto, tal como recoge la prensa de la época. Esta presa se la pensaba llamar entonces “de San Cristóbal”, por su proximidad a este núcleo de población, que ya entonces sufría “penuria” de suministro de agua.

La propuesta ya anunciaba entonces que este “almacén de agua” situado en una “fecunda cuenca hidrológica asegurará envidiablemente el abastecimiento de la ciudad”, y que serviría para regar las vegas del río Eresma aguas abajo.

Además se proyectaba suministrar a la central distribuidora de electricidad, que estaría situada junto a la vieja fábrica de loza, con una capacidad de 3,5 millones de kilowatios/hora.

El nuevo proyecto, que ha venido defendiendo el gobierno del PP terminó su diseño en el año 2017. El entonces presidente de la CHD, Juan Ignacio Diego, dijo entonces que además de atender la “insuficiencia” de la propia ciudad de Segovia y su entorno, permitiría la recuperación de los acuíferos de la zona de Los Arenales.

Ver más artículos

Redactor jefe de EL ADELANTADO DE SEGOVIA