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Cada año los organizadores se superan y cada año se renueva el interés de los participantes. Las Jornadas de Primeros Auxilios y Soporte Vital Básico para alumnos de la Facultad de Educación se han convertido en una actividad imprescindible en el campus María Zambrano de la Universidad de Valladolid (UVa).

En su sexta edición ha participado un centenar de personas entre alumnos de los grados y el doble título de Educación Infantil y de Educación Primaria que han recibido la instrucción, y bomberos así como policías de Segovia, militares de la Base Mixta, alumnos y profesores del ciclo Técnico en Emergencias Sanitaria del IES Ezequiel González, y técnicos de Protección Civil de Arévalo, que la han impartido.

La jornada ha estado organizada y coordinada por el profesorado de Didáctica de las Ciencias Experimentales y la empresa de formación sanitaria, Reina Formación y Logística. El objetivo principal del curso es capacitar a los futuros profesionales de la Educación para dar una respuesta rápida y efectiva a diferentes situaciones de emergencia que se pueden presentar en el ejercicio del magisterio, y sobre todo para actuar ante los posibles accidentes infantiles, aplicando los primeros auxilios.

Los universitarios, divididos en grupos, han ido pasando por nueve talleres donde han recibido formación y la han puesto en práctica, uno a uno, y además han entendido la importancia de tener protocolos de actuación ante emergencias en todos los centros educativos. Han conocido y aplicado el ‘puente holandés’ para levantar en bloque a una víctima; la maniobra de Rautek para liberar a personas que están atrapadas en vehículos; la técnica de Heimlich para salvar vidas en caso de asfixia por atragantamiento.

Además, los futuros maestros han aprendido a dar un masaje cardiaco, a colocar vendajes, a curar heridas, y a saber utilizar los llamados ‘Medios de fortuna’ que son los utensilios más normales y cercanos que en un momento dado pueden reemplazar la falta de equipos sanitarios para cortar una hemorragia o inmovilizar a una personas que ha sufrido un traumatismo. También se les ha quedado grabadas tres letras que deberán guiar y marcar el orden de sus acciones ante una emergencia: PAS (Proteger, Avisar y Socorrer).

La “cadena de supervivencia” que han completado también ha pasado por un botiquín y les ha subido a una ambulancia.
Sorprendía gratamente la implicación y las ganas de aprender y de enseñar que todos han puesto, conscientes de que de lo que ayer hicieran puede depender en un futuro la vida de una persona y en concreto puede que de un niño.