Control de vehículos de la Policía Local en la calle Obispo Quesada. / KAMARERO
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La entrada en vigor, el pasado lunes, de la fase 0 de la desescalada de medidas de control implementadas como consecuencia de la pandemia del coronavirus, junto con la posibilidad que desde el fin de semana tiene el conjunto de la sociedad de salir de sus domicilios durante un tiempo limitado ha provocado, según la Policía Local, una “relajación” de las medidas de protección frente al Covid-19 entre los vecinos.

Una cierta malinterpretación de la medida que, parece, ha supuesto una pérdida de respeto hacia la todavía presente incidencia del virus y ha hecho aumentar las infracciones contra el estado de alarma.

“En general, el 99% de la población se está comportando como lo ha hecho en la etapa anterior: bastante bien. Pero siempre hay una pequeña parte que no cumple la normativa, ni cuando hay Covid ni cuando no lo hay, y que buscan excusas que no justifican salir de casa fuera de los horarios establecidos. También estamos observando que hay gente que se está reuniendo sin poder hacerlo y que quedan en zonas ajardinadas e incluso en pisos para hacer fiestas. Ha habido varios casos en los que nos han llamado vecinos quejándose de ruido, hemos ido y hemos identificado a personas que no se correspondían con el domicilio”, explica el intendente jefe de la Policía Local, Julio Rodríguez, quien asegura que estas últimas conductas están siendo más habituales entre la población joven.

En total, desde el inicio del estado de alarma los agentes han registrado más de 500 infracciones en la ciudad; muchos de ellos en las últimas jornadas, cuando se han alcanzado alguno de los picos más altos de violaciones del confinamiento desde el inicio de la crisis.

También están aumentando considerablemente las quejas por ruidos por la noche. “Siempre ha sido algo que se ha achacado a los estudiantes; ahora no los hay, pero sí hay mucha gente que no está trabajando y que a partir de las 00.00 horas sigue con la música o la televisión alta. ”, cuenta el responsable del cuerpo policial.

Por otra parte, la nueva realidad del estado de alarma y la mayor permisividad respecto a la movilidad ha obligado a la Policía Local ha replantear y ampliar sus rutas de patrullaje y vigilancia. Si durante la primera fase de la alarma la gente buscaba alejarse del núcleo urbano para saltarse el confinamiento, ahora también hay infracciones o posibilidad de ellas en toda la ciudad, por lo que las patrullas han aumentado su presencia en el centro y en las zonas más habitadas de la ciudad, sin descuidar la periferia verde.

La correcta apertura de algunos establecimientos también ocupa en estos días a la Policía Local, aunque no se han registrado grandes incidencias y, por fortuna y responsabilidad, “los comercios están cumpliendo la normativa. La gente está muy concienciada en estos espacios, manteniendo la distancia en las colas y llevando mascarilla”. De hecho, el grueso de las llamadas que llegan hasta la centralita del cuerpo a propósito de la apertura de los establecimientos son para solicitar información. Un volumen de consultas telefónicas que ha quintuplicado en estos días las de una jornada normal y que han obligado a reforzar el servicio de atención en determinadas franjas horarias.