La particular visión de la poesía del escritor Tomás Salvador González está disponible en la Casa de la Lectura de Segovia desde el pasado mes de septiembre. / KAMARERO
La particular visión de la poesía del escritor Tomás Salvador González está disponible en la Casa de la Lectura de Segovia desde el pasado mes de septiembre. / KAMARERO

Era un lector empedernido de prensa. Durante buena parte de su vida, se dedicó a reclutar minuciosamente titulares e imágenes de diarios. Posteriormente, los elaboraba como obras gráficas. Y los presentaba como cuadros utilizando la técnica del collage, que él llamó “poesía para ser vista”. Bajo el título ‘Poesía visual’, la Casa de la Lectura acogerá hasta el próximo 7 de noviembre la particular visión de la poesía del escritor Tomás Salvador González (Zamora, 1952, Móstoles, 2019).

Los orígenes de las técnicas de Salvador se remiten a dos vertientes: primero a los caligramas y luego al letrismo. De igual forma, esto le llevó a atender al valor sonoro y, después, al visual de las palabras. Fue así como convirtió la escritura en pintura. Con la aparición de la fotografía, los titulares perdieron peso y convirtieron a la imagen en protagonista: en muchos casos enfrentando dos o más para generar una nueva, chocante e irreal.

La ‘Poesía visual’ de Salvador fue incorporando materiales y texturas, cajas de puros, de cigarrillos o de turrón. Pasó a elaborar poemas en tres dimensiones. En ellos hay una referencia clara al trabajo del norteamericano Joseph Cornell: sus ensamblajes le sirvieron de inspiración.

Esto no es todo. Como complemento a la muestra, el 30 de octubre a las 19:00 horas, día de apertura, la Casa de la Lectura presentará ‘De Aleda a Aleda’. Esta publicación, editada por la Universidad de León, recoge la poesía visual del zamorano, tras la selección y recopilación realizada por el escritor Luis Marigómez, con la ayuda de la mujer de Salvador, en el taller del poeta en Arenas de San Pedro (Ávila).

La talla literaria del escritor es tal, que el director Juan Carlos Rivas lo colocó en el centro del documental ‘El tiempo robado’, proyectado ayer, que difunde su figura y su obra.

La vida de Salvador no solo fue la escritura. En Arenas de San Pedro, donde residía, fue durante muchos años profesor de Lengua y Literatura. Como poeta, es autor de una variada y extensa obra. Fue miembro fundador de la revista ‘El signo del gorrión’, a cuyo consejo de redacción perteneció durante sus diez años de vida. Participó en diversos proyectos, revistas, carpetas y exposiciones. Pero, sobre todo, se dedicaba a buscar y encontrar. Recortar y pegar. Escribir dibujos y dibujar palabras.