guillemo san juan
El portavoz de Podemos Segovia, Guillermo San Juan. / NEREA LLORENTE

El grupo municipal de Podemos ha elaborado una serie de propuestas y aportaciones al borrador del I Plan de Igualdad del Ayuntamiento de Segovia, entre las que se incluyen, entre otras, la creación “urgente” de un protocolo antiacoso o la implementación del ‘currículum ciego‘, un proceso de selección de personal en el que las personas que optan a los puestos de trabajo entregan la documentación sin explicitar si son hombres o mujeres.

El Plan de Igualdad del Ayuntamiento es un documento que tiene por objetivo fomentar la igualdad entre la plantilla municipal. Actualmente se encuentra en fases iniciales, lo que ha suscitado las críticas por parte del portavoz morado, Guillermo San Juan, quien tacha de “grave y preocupante” que, en 2021, el Consistorio municipal “no se cuente ya con un plan vigente, o que no exista a día de hoy un protocolo ante casos de acoso sexual”.

En ese sentido, Podemos Segovia ha propuesto la implementación “urgente” de un protocolo antiacoso y medidas formativas y sancionadoras para, en palabras de San Juan, “prevenir y actuar contra el acoso sexual y otras violencias machistas en la propia plantilla municipal y respecto a las segovianas que usen cualquier servicio municipal, desde los polideportivos hasta los autobuses urbanos”.

Entre las aportaciones de la formación morada, consta la implementación del conocido como ‘currículum ciego’. Por este método, las personas que optan a los puestos de trabajo entregan la documentación sin mencionar si son hombres o mujeres, al menos en lo referente a las primeras fases del proceso.

Además, a fin de fomentar la conciliación de la vida laboral y familiar, plantean revisar las ayudas sociales ya existentes para el personal municipal y piden que se prioricen las destinadas a escuelas infantiles. Asimismo, proponen que se incentive a los hombres que trabajan en el ayuntamiento para que utilicen de forma íntegra su derecho al permiso de paternidad.

Finalmente, en el documento, la formación morada recoge la posibilidad de facilitar la flexibilidad de determinadas horas de trabajo al mes a las mujeres que sufren dolores menstruales que las impidan desarrollar con normalidad su trabajo. “Muchas mujeres sufren dolores menstruales incapacitantes, pero, por un tabú social, se las obliga a permanecer en sus puestos de trabajo“, reprocha San Juan.