Una viajera se dispone a subir al vehículo por la puerta trasera. / Nerea Llorente
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Como no podía ser de otro modo, debido a las medidas dirigidas a no propagar el coronavirus durante el estado de alerta, la entrada en vigor de la gratuidad en el uso del transporte público en autobús ha sido bien acogida por los escasos usuarios y por los conductores, y aunque es pronto para conocer el alcance en cuanto al número de viajeros, todo indica que se ha mantenido en los porcentajes de los días anteriores, un 95% por debajo del nivel de ocupación anterior a esta crisis sanitaria.

Esta medida tiene por objeto facilitar el acceso a los vehículos por la puerta trasera e incrementar así las medidas de seguridad tanto para las personas que viajan en ellos como para quienes los conducen.

Además, el Ayuntamiento, de acuerdo con la empresa concesionaria del servicio, lo ha reordenado y han quedado suprimidas totalmente las Líneas 2 (San Lorenzo), 7 (Colón-centro Comercial), 10 (Casco Histórico) y 11 (Acueducto – estación Guiomar de alta velocidad ferroviaria).

La Línea 4 funciona con las frecuencias habituales pero el resto con restricciones en cuanto a los horarios.