Pinceladas por la historia del paisaje

El crítico de arte Juan Manuel Bonet ofreció ayer una conferencia sobre esta técnica enmarcada en el Curso de Pintores Pensionados

El curso de Pintores Pensionados se encuentra en el ecuador de su programación. El día 21 finalizará con una exposición de los 18 alumnos en la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce. Hasta entonces, numerosas actividades enriquecen los conocimientos de estos futuros artistas. Un ejemplo fue la conferencia ofrecida ayer por el crítico de arte, poeta y comisario Juan Manuel Bonet, en la que hizo un repaso de la historia del paisaje bajo el título “La pintura de paisaje del siglo XX”.

Desde el siglo XVII, momento en el que este género cobra mayor protagonismo gracias a pintores como Velázquez, que descubre el paisaje moderno y se enfrenta desde entonces a un motivo en el que no hay anécdotas ni historias, sino que es el fondo lo que tiene la mayor importancia, Bonet avanzó hacia el siglo XX, en el que son los pintores de vanguardia los encargados de interpretar este género.

Además también quiso centrarse en aquellos pintores que tuvieron una obsesión por el paisaje, como Juan Manuel Díaz Caneja, que pintaba paisajes aunque no los tuviera delante.

Bonet considera este género como el motor de arranque del arte. “Con él empezó todo”, aseguró.

Se trata ésta, de una época muy interesante para Bonet. “Es una pena que no se haya hecho aún ninguna exposición en España sobre este tema”, explicó. Autores como Zabaleta o Palencia, entre otros, dan fe de que se trata de un período de la historia trágico en algunos casos pero muy rico a nivel pictórico.

“El paisaje no está pasado de moda. En el arte nada pasa de moda”. Con estas palabras, el crítico calla las voces de quienes consideran que géneros como el bodegón o el paisaje ya no tienen cabida en la época en la que nos encontramos. Así, explicó que el cuadro de Antonio López, ‘Carmencita jugando’, es su preferido y apreció también el trabajo de sus discípulos, que continúan pintando paisajes españoles de lugares como Pamplona o Andalucía.

Bonet no olvidó en su ponencia hacer un pequeño apéndice sobre el paisaje en la fotografía, especialidad que ha inspirado a nuevos pintores.

Con respecto al curso de Pintores Pensionados, Bonet alabó la valentía de los organizadores, capaces de revivir el espíritu de un curso que existe en el Palacio de Quintanar desde hace más de 50 años. Opinó también que supone una experiencia de lo más provechosa para quienes tiene la suerte de aprovechar la beca y cree necesario conservar esta tradición cultural año tras año.