Pérez (PP): “Luquero lidera un gobierno sin equipo”

Los populares no apoyarán la municipalización de parking de Ezequiel González y aseguran que la memoria se ha hecho ‘ad hoc’ para sus intereses

El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Segovia, Pablo Pérez, señaló que la alcaldesa Clara Luquero lidera un equipo de Gobierno “sin equipo” porque sólo lo conforma cuatro concejales, en lo que sí confía y les da “mucho protagonismo”, mientras que a los otros concejales les va “quitando todo el protagonismo”. Pérez señaló directamente como damnificado de esta política de Luquero al concejal de Tráfico, Andrés Torquemada, al que “le está quitando competencias de forma constante y permanente”.

Para Pérez, las palabras de la alcaldesa para referirse a Miguel Merino como “un concejal todoterreno”, da pie a hablar de ediles “sin terreno, que se están quedando sin terreno”. En su opinión, la nueva concejala Fuencisla Yagüe, que ocupará la plaza dejada por Gina Aguiar, “entra en un área que ya está en otra concejalía, sin competencias y sin funcionarios en su cargo”. Para los concejales del PP, Yagüe es una persona en la que “no confía la alcaldesa”.

Pérez mostró su descontento con la decisión Clara Luquero de nombrar al concejal de Obras, Infraestructuras y Servicios, Miguel Merino, como responsable de “un área tan importante” para la ciudad y que “genera muchísimo trabajo” como es Turismo, justo en el año en el que hay más obras por la decisión del equipo de Gobierno de dedicar los remanentes de tesorería a infraestructuras y no a ayudas.

Sobre el cese y dimisión de la concejala del PSOE, Gina Aguiar, el portavoz del PP aseguró que “ya va siendo hora”, así como que ha tenido “una protección sospechosa” por parte de la alcaldesa, que sólo le ha apartado de su equipo por “la presión social y de los grupos políticos municipales”. Por otra parte, Pérez se refirió a la municipalización del parking de Ezequiel González, cuya memoria se lleva al pleno de hoy, y asegura que este documento se ha hecho “ad hoc” para jusitificar la aprobación del dictamen, ya que las cifras reales “no cuadran” para su mantenimiento.