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Se dice que un buen artista es capaz de traspasar a sus obras parte de su esencia, de su alma, y en Segovia, ciudad que lleva los títeres al máximo exponente, el espíritu del maestro Francisco Peralta pervive dos años después de su fallecimiento.

Con motivo de esta efeméride, Turismo de Segovia aprovechó para rendir un merecido homenaje a Peralta en el museo situado en la puerta de Santiago que acoge la colección de títeres del artista que, si bien nació en Cádiz, decidió instalarse en la ciudad del Acueducto para “mejorarla”, como se encargó de recordar la concejala de Turismo, Claudia de Santos.

Junto a la alcaldesa de la ciudad, Clara Luquero, y una nutrida representación de la familia Peralta, pese a la ausencia de última hora de su viuda y mano derecha en la realización de su obra, Matilde del Amo, la concejala De Santos inició un acto de homenaje “humilde y sencillo, como era Paco”, precursor del Festival Internacional de Títeres Titirimundi.

“Reconocemos y recordamos a un hombre bueno, que creó tanta belleza y que fue tan generoso como para dejárnosla en un espacio tan vinculado a la ciudad -la puerta de Santiago-, que ha evolucionado desde sus funciones defensivas hasta la actual de museo”, aseguró Claudia de Santos.

Las aportaciones del Ministerio de Cultura y de la Fundación Patrimonio Histórico de Castilla y León permitieron que en 2012 se llevase a cabo la transformación en espacio expositivo del museo, que acoge 36 obras del maestro marionetista y escultor.

“La cesión de la colección de Francisco Peralta es inseparable de su personalidad. Era un hombre bueno y humilde. Belleza y bondad van indisolublemente unidas con su pasión y ansia por buscar la perfección, por innovar y elevar a la máxima categoría artística el mundo de los títeres”, continuó la edil responsable de Turismo.

Humildad y talento

En los mismos términos se refirió Clara Luquero al maestro titiritero al asegurar que “hablar de Paco es hablar de humildad y talento, de su infinita generosidad al cedernos esta joya que la ciudad agradeció con su medalla de oro. Su obra se ha convertido en uno de los elementos claves de la cultura de Segovia”, afirmó la regidora.

Entre las distinciones que Francisco Peralta recibió por su trayectoria, destaca la medalla al mérito de las Bellas Artes de 1990, siendo el primer maestro de títeres en contar con esta insignia. “Fue un hombre con mucho carisma, tan meticuloso y cuidadoso con sus obras, que ha permitido que su museo sea uno de los principales tesoros de Segovia”, incidió Luquero sobre una persona “de las que siembran ciudad, que nos dicen que ésta es la ciudad de los títeres”.

“Su obra -que ha sido digitalizada gracias a una beca de la asociación AVIAMA (Asociación de Ciudades Amigas de la Marioneta)- se queda aquí para disfrute de todos los segovianos y sus visitantes”, sentenció la alcaldesa.

El acto de homenaje concluyó con la interpretación de dos miembros de la Banda Tierra de Segovia de una pieza para dos clarinetes de Anton Stadler, artista muy unido a Wolfgang Amadeus Mozart, para evocar una de las sesiones de creación de Francisco Peralta.

Durante toda la jornada, los visitantes de la colección de títeres pudieron dejar un mensaje en un tarjetón, en el que el artista animaba a continuar su obra, y una flor junto a una fotografía del maestro marionetista colocada a la entrada de su museo.