Peñas juveniles, en el punto de mira de las autoridades para atajar la Covid

Varios alcaldes hacen llamamientos para evitar reuniones masivas de jóvenes Se cumple una semana de la entrada en vigor de la orden que limita el horario de apertura de locales

Fl aumento de casos de contagios de Coronavirus entre la población segoviana ha generado alarma entre las autoridades sanitarias. También gran parte de la población continúa algo atemorizada, mientras otros colectivos siguen relajados ante los llamamientos a la prudencia. Precisamente son las personas con edades juveniles las que están protagonizando la mayoría de los contagios y su propagación. La edad media de los casos que se registran ha bajado de forma notable respecto a la pandemia de los meses de marzo y abril.

Por ello, las autoridades sanitarias centran ahora sus esfuerzos en tratar de concienciar a los jóvenes para eviten ser transmisores de la enfermedad.

Alertados por estos rebrotes, los responsables de la Consejería de Sanidad dictaron el pasado sábado 1 de agosto la orden SAN/737/2020, que establecía medidas de lucha contra el Coronavirus y limitaba los horarios de funcionamiento de los locales de ocio, que deben dejar de tener actividad antes de las 1:30 horas, y obliga a cerrar antes de las 2:00 horas de la madrugada.

Aparentemente, los principales afectados fueron los establecimientos hosteleros como discotecas, bares o restaurantes. Pero también hace referencia dicha orden a casinos, salas de juegos y apuestas; y también cita a sociedades gastronómicas y peñas.

Este último concepto, de amplia y variada definición, representa uno de los objetivos más difíciles de controlar, tanto en materia sanitaria como de vigilancia por su variada tipología.
Algunas peñas se encuentran ubicadas en instalaciones o domicilios privados; su acceso y localización también resulta de lo más variopinto. Otras utilizan espacios colectivos e incluso se puede dar el caso de que no esté definido el emplazamiento. Muchas sólo funcionan en fiestas, pero otras funcionan de forma habitual para reunirse sus integrantes. En muchos casos las peñas las forman asociaciones legalmente constituidas, pero no resulta extraño que sean grupos espontáneos de amigos

Con el mes de agosto y las fiestas patronales suspendidas, parece existir un llamamiento a las celebraciones. Por eso, a los colectivos juveniles se dirigen estos días varios alcaldes a través de bandos, instándoles a evitar reuniones y a mantener medidas de seguridad. El alcalde del Real Sitio de San Ildefonso decía esta semana: “Solicito encarecidamente a cada uno de los vecinos y visitantes que extremen y respeten las medidas de seguridad”. “Os ruego… que seáis conscientes de que entre todos podemos conseguir frenar posibles brotes de este virus”. “Estoy seguro de que demostraremos un comportamiento ejemplar que vuelva a posicionar al Real Sitio como uno de los lugares más solidarios de este país”.

Benjamín Cerezo, alcalde de Riaza, también ha vuelto a recodar con un bando la obligación de usar la mascarilla y se dirige a sus vecinos: “Seamos sensatos y apliquemos el sentido común en nuestra vida diaria. Las normas están para cumplirlas pero independientemente de las normas está el que seamos capaces de entender cómo se tramite este virus”. “Llevamos meses unidos para superar esta crisis sanitaria; sigamos juntos en el esfuerzo”.

En Ayllón, la diversión juvenil ha ido más lejos estos días, hasta el punto de que la alcaldesa ha hecho un llamamiento público entre la población por lo que considera el “comportamiento incívico de algunos jóvenes durante la noche”, tras recibir una queja vecinal.

Lejos queda ya el reconocimiento que recibió el Ayuntamiento de Segovia en 2013 por parte de la Red Española de Ciudades Saludables de la FEMP. La concejala entonces de Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos, recogió en Santander el galardón en la categoría de ‘Mejor iniciativa de colaboración institucional’ por la puesta en marcha de un proyecto denominado ‘Acuerdo contra el consumo de alcohol y drogas en menores’. Con esta iniciativa, lograda en colaboración con la hostelería segoviana, habilitaron medidas de mediación con profesionales para disuadir a los menores de 18 años de que acudan a los establecimientos solicitando consumiciones alcohólicas

Pocos pueblos con ordenanza específica

El Ayuntamiento de Palazuelos de Eresma, uno de los municipios con mayor porcentaje de población juvenil, cuenta con la ordenanza más reciente que regula el uso de casetas por parte de las peñas. Su Corporación municipal reconoce a las peñas como los grupos asociativos que “contribuyen al realce y esplendor de las fiestas patronales”, algo que este año no se verá por culpa del Coronavirus.

Pero también considera que al no haber una normativa específica, era preciso regular el uso de las casetas que se han ido instalando en los últimos años en el municipio. La ordenanza limita a diez las casetas que pone a su disposición, y obliga a que haya cuatro personas responsables de cada una. Prohíbe el suministro de bebidas y tabaco a menores de 18 años.

La ordenanza de San Cristóbal de Segovia, aprobada en marzo de 2010 recoge que las peñas deben pagar una cantidad de 30 euros por el uso de una caseta, y una fianza de otra cantidad similar, que será devuelta una vez finalizado el plazo del alquiler y comprobado el correcto uso de la instalación cedida por el Ayuntamiento. Los peticionarios deben ser mayores de edad, pasar una relación de las personas que van a ser usuarias de las casetas, y acreditar que son mayores de 15 años. Entre las normas de uso figura la prohibición de entrar a aquellos menores de 15 años salvo que vayan acompañados de padres o tutores. También se prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas a los menores de 18 años, y el consumo de sustancias psicotrópicas y estupefacientes en todos los casos. Igualmente no está permitido hacer fuego o cualquier otra actividad que ponga en peligro la integridad de personas y bienes.

Las sanciones previstas por las posibles infracciones van desde 750 euros hasta los 3.000.
Ninguna de estas ordenanzas establecen horarios, lo cual no ayuda a solucionar la difícil convivencia entre el los derechos al descanso vecinal y del disfrute de las celebraciones.

Cinco meses sin reuniones entre los más mayores: Los jubilados han optado por la prudencia y por su propia iniciativa evitan reunirse en las dependencias que tienen a su disposición

Al contrario que las generaciones jóvenes, los mayores de Segovia han optado por autorregular su ocio y prescindir por el momento de las reuniones habituales en los centros de ocio con los que cuentan en muchos municipios, unos dependientes de los ayuntamientos, y otros de la Diputación o de la Junta.

Desde el inicio del estado de alarma, el 14 de junio, hace casi cinco meses, varias decenasde centros de jubilados se encuentran sin actividad alguna.

El presidente de la Federación Provincial de Jubilados y Pensionistas de Segovia, Pedro Rojo, es tajante: “Quizá sea la experiencia de los años vividos la que nos lleva a ser más prudentes; pero de momento casi todos pensamos que es mejor esperar a reunirnos”.

Preguntado por si los centros de mayores están abiertos, asegura que a su juicio, la gran mayoría están a disposición de las distintas asociaciones, “pero siguen sin actividad”.
“No es que nos los hayan cerrado, es que no queremos por el momento juntarnos”, afirma. “No somos partidarios de reunirnos por el momento”. “Hay que pensar en uno mismo, pero sobre todo en los demás”, añade. “Habrá tiempo para volver a la normalidad. Es mejor tener ilusión en el mañana porque ya hemos pasado el presente”, apostilla.

Este representante de 167 asociaciones segovianas, que agrupan a unos 13.000 socios en toda la provincia, manifiesta que existe un mismo sentimiento colectivo entre los jubilados y pensionistas: “Generalmente somos reacios a juntarnos”.

Las dependencias que habitualmente usaban para jugar la partida de cartas, para charlar, ver la televisión o para leer el periódico, suelen ser pequeñas. “No nos aconsejan reunirnos en sitios cerrados, y lo estamos llevando lo mejor que podemos”, sostiene.

Los jubilados y pensionistas cuentan con decenas de locales diseminados por toda la provincia. Muchos de ellos se pusieron en marcha por la ya desaparecida Obra Social de Caja Segovia, que luego cedió muchos locales a los ayuntamientos. Se gestionan y mantienen a través de asociaciones, y son ellas las que deciden su apertura.

En el caso concreto del pueblo del presidente de la Federación, Cerezo de Arriba, el local se ha abierto en muy contadas ocasiones para reunirse la Junta Directiva y debatir algún tema puntual. Para ello se han instalado pantallas protectoras, y han acudido los cinco miembros con mascarillas y guardando la distancia prudencial.