Eduardo Calvo fue elegido diputado por Segovia en abril y vuelve a liderar la lista de Cs. /KAMARERO
Publicidad

Cuando la pasada primavera apareció en la escena política segoviana a Eduardo Calvo se le estampó el sello de cunero y paracaidista, aplicado a los diputados que son presentados por sus partidos en un distrito electoral al que no pertenecen. No le molestan estas etiquetas pero prefiere la segunda porque tiene un significado muy especial que comparte en esta entrevista. El 28 de abril salió elegido diputado por Segovia y ahora repite como candidato para la cita del 10 de noviembre.

El número uno de la lista de Ciudadanos (Cs) al Congreso de los Diputados por Segovia en las Elecciones Generales, Eduardo Calvo (Madrid, 1949) es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, donde cursó asignaturas de los primeros cursos de Filosofia y Letras. Ha sido profesor del Departamento de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid en la Facultad de Ciencias de la Información. Poeta y narrador, ha publicado una docena de libros entre poemarios y novelas. Ha colaborado en guiones para largometrajes y series de televisión. En el Servicio Exterior ha dirigido los Institutos Cervantes en varios países de Asia y África.

—¿Qué ha encontrado en Segovia un hombre de mundo que ha vivido en Argel, Orán Manila, Beirut, El Cairo, Alejandría o Tánger entre otros sitios? ¿Se siente bien acogido por los segovianos o nos encuentra secos y ariscos?

—Mi mujer me trajo a Segovia, que yo recordaba de niño o de muchacho. Cada verano mientras me reunía con los directores de los distintos Institutos Cervantes en alguna ciudad de España, mi esposa me esperaba en Madrid. Mis primos y mi hermano la llevaban a Segovia. Le gustó. Volví con ella a Segovia. Nos gustó a los dos. Claro que me siento bien acogido. Y no, no son secos ni ariscos los segovianos. Desde luego no más que yo.

—En abril usted era un candidato desconocido para el electorado segoviano ¿y ahora? ¿Qué es lo que le gustaría que los segovianos valoraran en usted y qué es lo que ha intentado trasmitir en estos 126 días de legislatura?

—Ahora espero ser un poco más conocido aunque sea porque vengo colaborando semanalmente en dos diarios segovianos. Quienes me hayan leído, algo más sabrán de mí. Me gustaría que los segovianos supieran que he venido a la política para servir a los demás, a mi país, no para obtener ningún beneficio personal.

—Sigue llevando la etiqueta de cunero ¿le molesta?

—Cunero me da igual, prefiero con mucho paracaidista. Mis palabras finales como director del Cervantes en Beirut tuvieron lugar en el sur del Líbano en la base militar española de la Brigada Paracaidista. Me entregaron una placa por mi labor por mantener la paz en el Líbano. Guardo esa placa con orgullo. Cunero me da igual. Paracaidista es un honor.

—Ha sido diputado en la segunda legislatura más corta de la historia reciente de este país ¿Qué valoración hace? ¿Entiende que muchos ciudadanos piensen que los diputados y senadores de la XIII no se han ganado el sueldo?

—Pedro Sánchez no se ha ganado el sueldo, ha conseguido un apoyo del señor del partido regionalista cántabro. Le propusimos un acuerdo de mínimos: Cataluña, Navarra y no subir impuestos. Él quería repetir elecciones. Pedro Sánchez no se ha ganado el sueldo y va a perder las elecciones.

—¿Y entiende que ante una nueva convocatoria electoral muchos electores se sientan bajo un hechizo del tiempo, viviendo el Día de la marmota?

—Claro que lo entiendo, es irritante. Al sistema no le gusta lo que votaron los españoles y hay que repetir para intentar resucitar el bipatidismo. Van de ala.

—¿Qué ha cambiado del 28 de abril al 10 de noviembre?

—Esencialmente, ha habido una insurrección en Cataluña fomentada por el gobierno de la Generalitat y consentida por el gobierno de Pedro Sánchez. Y esto no ha hecho más que empezar.

“En la Brigada Paracaidista me entregaron una placa por mi labor por mantener la paz en el Líbano. Guardo esa placa con orgullo. Cunero me da igual. Paracaidista es un honor”

 

—¿Se siente cómodo en un partido liberal alguien que inició su vida política militando en el PCE en su juventud?

—Me siento identificado con Ciudadanos. Soy un español reformista que quiere cambiar las cosas y mejorar la vida de sus compatriotas. En 1968 si querías cambiar las cosas y echar a Franco, tenías que estar con los comunistas. No había socialistas.

—¿Cuáles son las principales propuestas de la candidatura que encabeza esta campaña, con especial incidencia para la provincia de Segovia? ¿Qué es lo que necesita esta provincia?

—He escrito sobre repoblación, sobre la optimización del sector turístico, sobre incidir en Segovia como un lugar donde enseñar español a extranjeros, sobre la buena posición de Segovia entre Madrid y Valladolid. He escrito sobre eso porque son temas que me interesan como político y segoviano.

Soy un español reformista que quiere cambiar
las cosas y mejorar la vida
de sus compatriotas»

—Con sinceridad y con las encuestas en la mano ¿hay tiempo para que Ciudadanos (Cs) haga una remontada? ¿Habrá sorpasso?

—Hay tiempo para que baje Pedro Sánchez. El resto no creo que vaya a variar mucho. Los españoles no van a cambiar de opinión en cuatro meses. Espero que mantengamos a nuestros votantes y se nos añada alguno que se nos despistó en abril.

—¿Comparte el manifiesto ‘La España que reúne’?

—Yo no he firmado ese manifiesto. En todo caso, Ciudadanos siempre ha estado y va estar por mantener nuestro modelo de convivencia y por que la Constitución rija para todos los españoles.

—Dicen que Ciudadanos puede verse afectado por la abstención y la indefinición del electorado ¿Cómo han preparado la campaña y en qué va a consistir para convencer a quienes están en estas situaciones?

—Nuestro electorado suele decidirse en los últimos días. Es un voto razonado y razonable. También firme. Nosotros también somos un partido razonado, razonable y firme. Vamos a recordar a nuestros votantes que somos los mismos, y por qué nos han votado.