El guitarrista y compositor checo Pavel Steidl, el jueves en la Sala de la Galera del Alcázar de Segovia. / E. A.
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Intérprete: Pavel Steidl
Autores: J. K. Mertz, N. Paganini, M. Giuliani, F. M. Torroba, Ph. Houghton, J. Obrovska, Pavel Steidl
Fecha: 1 de Agosto de 2019
Lugar: Sala de la Galera. Alcázar de Segovia
Organiza: Fundación Don Juan de Borbón

Pavel Steidl es un guitarrista checo que vive con su instrumento, respira con él, canturrea con él y se expresa con él. Hay una simbiosis entre los dos, si bien aporta el músico su pulsación, el instrumento le devuelve el sonido que Pavel quería expresar.

El programa se dividió en dos partes que Pavel tocó con dos instrumentos distintos, que se prestaban mejor al contenido de cada una de las partes.

En la primera pudimos escuchar una obra, “Sonidos bardos” de Johann Kaspar Mertz en una interpretación muy cuidada, pulcramente pulsada y con buena variación rítmica. Sonidos curiosos e inauditos.
También tocó un minueto y un vals de Niccolo Paganini en los que a través de muchos recursos, incluso histriónicos, se establecen los dos bailes como en otra dimensión escénica y el deseo del oyente es que aquello no pare. De Mauro Giuliani interpretó la Rossiniana en su primer movimiento y con el éxito obtenido en las dos primeras obras.

En la segunda parte comenzó con Federico Moreno Torroba, tocando Nocturno, Romance de los Pinos, Turégano y Torija. Fue una interpretación muy sentida, aunque sin la sorpresa de la primera parte, con un sonido más amplificado en el segundo instrumento y muy de agradecer el que incluyera al compositor español en el programa.

Del compositor australiano Philip Houghton interpretó “Ofelia… una embrujada sonata” que en realidad es una sonata gótica con lunas en el pelo de la muerte, etc… y que sonaba muy bien en la noche veraniega del Alcázar. De Jana Obrovska tocó un homenaje a una coral gótica que interpretó junto con un homenaje que él mismo compuso en honor de la citada compositora. En estas últimas dos obras Pavel Steidl no ya solo canturreaba sino que cantaba también.

Por último, el guitarrista nos agasajó con un bis como agradecimiento a los aplausos que el público asistente no dejaba de otorgarle.

Un guitarrista insólito con una técnica excelente y una pulcritud en el sonido difícil de encontrar.