Iglesia de la Vera Cruz, en el barrio de San Marcos de Segovia. / NEREA LLORENTE
Iglesia de la Vera Cruz, en el barrio de San Marcos de Segovia. / NEREA LLORENTE

La Comisión Territorial de Patrimonio Cultural, presidida por el delegado territorial José Mazarías, autorizó este jueves la toma de datos previa al proyecto de intervención para la futura restauración de la iglesia de la Vera Cruz, en Segovia.

El estudio previo que se propone incluye el análisis de la composición y estado de conservación de los materiales pétreos y de los morteros interiores; el análisis de la teja cerámica de cubiertas para conocer en profundidad la intervención y estado de conservación de las obras que se realizaron en 1946; la monitorización de movimientos mediante la colocación y seguimiento de fisurómetros e inclinómetros; el levantamiento fotogramétrico interior y exterior; y el vuelo detallado con dron sobre cubiertas y encuentros de paramentos verticales con faldones.

La Comisión dio luz verde a las intervenciones contempladas salvo la monitorización de movimientos, al no detallarse los puntos definidos para la instalación y cableado de los fisurómetros e inclinómetros, ni la motivación de su localización, a fin de minimizar su impacto visual. Esta información debe incluirse en una propuesta para su autorización por este órgano colegiado. Respecto a otras actuaciones, el acuerdo establece que las tomas de material que se realicen deberán cerrarse con mortero de cal y arena teñida.

La Vera Cruz, BIC

La iglesia de la Vera Cruz es Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de monumento, fue declarada el 4 de julio de 1919. Se encuentra además incluida dentro del Catálogo Arquitectónico del Plan Especial de Áreas Históricas de Segovia. Situada al norte de la ciudad, bajo el Alcázar, es una obra románica fechada el 13 de abril de 1208, día y año de su dedicación, según una inscripción que contiene y en la que también consta que entonces estaba dedicada al Santo Sepulcro. Más tarde se le añadieron tres ábsides formando cabecera y una torre. En los siglos XV y XVI se redecoró todo el interior con pinturas murales. Fue construida por los Caballeros de la Orden del Temple y destaca por el hecho de tener planta central de doce lados. Después de la Desamortización se convirtió en parroquia y en 1949 se cedió a la Soberana Orden de Malta, de donde provienen las cruces blancas sobre fondo rojo que la decoran.