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Dos repartidores descargan sus productos en la avenida del Acueducto de Segovia. / KAMARERO

La estadística laboral consolida la progresiva recuperación en la economía segoviana. La salida de la pandemia no solo la marcan las vacunas o la ausencia de mascarillas, sino las colas del paro. Las de Segovia se redujeron en noviembre; el paro registrado cayó en la provincia en 322 personas hasta los 6.005 desempleados, una evolución que supone una caída del 5,09% respecto a octubre. Con todo, baja el número de cotizantes -2.118 menos que el pasado mes- el número de trabajadores en ERTE sigue siendo considerable y el mal endémico, el de la temporalidad -nueve de cada diez contratos lo son-, ilustra el terreno pantanoso en el que se mueve el empleo. Recuperación, sí, pero el panorama sigue con nubarrones.

Segovia duplica la tendencia del resto del país. En el conjunto nacional, el número de personas registradas en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) cayó en 74.381 en noviembre, el -2,28 %, nueve meses consecutivos a la baja; y la afiliación subió en 61.768 empleos, hasta una cifra récord de 19,7 millones. Castilla y León anotó la segunda mayor bajada en comparativa mensual, con un -5,06%, sólo por detrás de -7,29% de la Comunidad Valenciana. Un total de 6.686 desempleados abandonaron las filas del paro en la región, dejando el paro registrado en 129.082, cifras de 2008.

Segovia destaca en la variación anual como la segunda provincia española que más ve caer su paro registrado respecto a noviembre de 2020, un dato que solo mejora Baleares. El número de parados de la provincia supone un descenso de 2.496 desempleados respecto al pasado otoño. La dependencia respecto a la hostelería explica gran parte de esta evolución, pues hace 12 meses Segovia estaba inmersa en una de las peores fases de restricciones al sector, con el cierre de interiores. De ahí que la recuperación del sector haya acelerado ahora su mejora.

También explica la temporalidad. El pasado mes se firmaron en la provincia 7.516 contratos, una cifra que supone 763 menos que en octubre (un 9,22%). El dato casi duplica los del año pasado (son 3.203 más, un 76,26% más que en noviembre de 2020), pero los indefinidos siguen siendo una excepción sonada: apenas 783, el 10,41%. Los otros 6.733, el 89,59%, fueron temporales. La tendencia confirma los datos acumulados, pues de los 67.015 contratos que tiene la provincia, 60.941 (el 90,94%) son temporales. A nivel regional, se cerraron 81.503 contratos en noviembre en Castilla y León, que suponen 6.714 menos que el mes anterior, el -7,81%, mientras que en el conjunto nacional el comportamiento fue positivo con un repunte en la contratación del 6,81%.

Tampoco son buenas noticias que Segovia vea caer bruscamente su número de cotizantes a la Seguridad Social. El dato de noviembre fue de 63.618 afiliados, 2.118 menos que el mes anterior. Es la caída absoluta más pronunciada de cualquier provincia en Castilla y León (solo Ávila se acerca con 1.595 afiliados menos) y porcentual, con un 3,2% de descenso respecto a octubre. La caída en la región es del 0,6% (5.414 menos, hasta los 932.744) y solo Salamanca, Palencia y León suben cotizantes. También crecieron en el ámbito nacional: 61.768 más, un 0,3%, hasta los 19.752.358.

Del dato provincial de paro registrado, el 60% (3.608) son mujeres y el 40% restante (2.397) son hombres. La tendencia se rompe entre los menores de 25 años, que representan el 7% del total de parados, porque en este tramo hay más hombres (221) que mujeres (203). El paro provincial cayó en todos los sectores menos en la agricultura, que subió en 12 trabajadores su cifra de parados, hasta los 437. El descenso más acusado lo vivió el sector servicios, con 198 desempleados menos (4.393), seguido por la construcción (40 parados menos, hasta los 332) y la industria (32, para un total de 406). De los nuevos contratados, 64 disfrutaban de su primer empleo. En Castilla y León, el paro bajó fundamentalmente en el de servicios, con 4.534 desempleados menos que en octubre, 1.490 menos en el colectivo de sin empleo anterior, 583 en la industria, 261 menos en la construcción y 18 menos en agricultura

El ocaso de la campaña de temporeros también se ha notado en la economía segoviana. Los contratos a extranjeros cayeron hasta los 2.227, lo que supone 730 menos que el mes anterior (un 25,64%). Con todo, es un aumento anual del 64,62%, pues son 831 contratos más que en noviembre de 2020. El paro registrado de extranjeros está en 1.269 personas (un 21,13% del total); el grueso corresponde al sector servicios (761), seguido de la agricultura, en la que suponen, con 204, el 46,68% de los parados.

El 60,3% de los desempleados recibió prestación; 1.887 contributivas, 1.531 subsidios y 205 rentas activas de inserción. Mientras, de los más de 129.000 parados de la Comunidad, recibieron prestaciones por desempleo, en octubre, 71.569 personas sin trabajo. Mientras, las prestaciones contributivas por ERTE relacionado con el Covid-19 cayeron hasta las 795 personas, casi la mitad de las que había en julio (1.388) y lejos de los datos de noviembre de 2020 (3.347) y el máximo de mayo de aquel año (8.816). Los sindicatos creen que la cifra sigue siendo considerable; en Segovia, representa un 13,2% del paro.

La patronal: “Queda camino por recorrer”

La Federación Empresarial Segoviana cree que los datos del paro en noviembre “muestran una continuidad en la evolución positiva del mercado laboral, cerca ya de iniciarse la campaña navideña, aunque marcada por la incertidumbre e inseguridad que acompaña este proceso de recuperación”.

La patronal pone en valor la importancia del proceso de vacunación para el levantamiento de las restricciones y, con ello, la progresiva vuelta a la normalidad, que “continúan reflejando un efecto positivo”.

Para la FES, los datos constatan que “todavía queda camino por recorrer para alcanzar los niveles previos a la pandemia y la necesidad de cautela, certeza y prudencia en las medidas de acompañamiento en la salida de la crisis para que la recuperación no se vea truncada”.

Ante esta situación, la FES, junto a CEOE Castilla y León, aboga por apostar por el empresariado como dinamizador de la economía y así garantizar la creación de empleo. “Por ello, el abordaje de la modernización del marco laboral debe ser fruto de un proceso de diálogo social a nivel nacional sosegado, que responda a las necesidades de adaptabilidad de las empresas y de formación permanente de las personas trabajadoras para afrontar los desafíos de la digitalización y la ecologización de la economía, dos importantes transiciones que exigirán profundos cambios de los procesos productivos”.

En este sentido, instan a impulsar la actividad empresarial “priorizando las políticas de refuerzo de la productividad y competitividad de las empresas y su capacidad de contratación”. En su opinión, “cualquier incremento de costes no solamente desincentiva la actividad de los empresarios sino que tendrá efectos negativos sobre el empleo”.

Igea: “Unos datos espectaculares”

El viceconsejero de Empleo de la Junta, David Martín, destacó el mayor descenso de la serie histórica en la región, con casi 7.000 parados menos. “Hay que remontarse a noviembre de 2013 para encontrar un noviembre donde se redujera el paro, y entonces sólo fue en 700 personas”. Martín se mostró prudente ya que “la coyuntura nacional amenaza la recuperación”, y las medidas anti-Covid están adoptando los países del entorno pueden incidir en España.

Para el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, son unos datos “espectaculares”, que no “eliminan la preocupación por la situación de incremento del precio de la electricidad y de la crisis de suministros que están asolando a nuestras empresas”.