Un ciclista, en la zona de carril bici de Padre Claret. / KAMARERO

La avenida de Padre Claret recuperó anoche el tráfico tras haber permanecido diez días cerrada para acometer obras en la calzada. El Ayuntamiento de Segovia abordó el jueves 4 de febrero el inicio de los trabajos para la reparación del bache existente en la parte superior de la avenida Padre Claret, un proyecto en periodo de garantía por lo que la intervención debe correr a cargo de la empresa adjudicataria, según informa el Ayuntamiento en una nota de prensa.

El asfaltado del tramo de la avenida Padre Claret, una de las zonas de más tránsito de vehículos del centro de la ciudad, entre la rotonda de Dionisio Duque y la intersección con la calle Soldado Español fue realizado en febrero de 2019, con el objetivo de dar respuesta a los problemas motivados por el adoquinado del firme, y se prevé que este año pueda abordarse la segunda fase que completará el asfaltado hasta la Plaza de la Artillería. Los hundimientos aparecieron en esta avenida a la altura del número 22, donde confluye con la calle Soldado Español.

De acuerdo con los técnicos se ha comprobado que el problema estaba en la losa inferior y en su cimentación, por lo que la duración de los trabajos iba a ser superior a la inicialmente estimada, que era de menos de una semana. Finalmente, ayer se comprobó que la duración de las reparaciones ha sido de diez días.

Ante el corte a la circulación, el tráfico de subida desde la plaza de Artillería se desviaba por la calle Soldado Español, y se ha mantenido el sentido bajada por uno de los carriles de la avenida Padre Claret.

La existencia de los hundimientos fue objeto de un ruego en el último pleno municipal por parte del concejal del Partido Popular, José Luis Horcajo Llorente, quien también alertó de un ‘socavón’ en el vial interpolígonos, justo debajo del puente de la carretera SG-20, que, en su opinión exige una intervención más amplia que un mero bacheado.

Y es que esta vía se ha sometido ya numerosas intervenciones, la anterior fue en el verano pasado, en que hubo que sustituir parte del adoquinado por los hundimientos producidos.