La muestra se inauguró ayer por la tarde. / Nerea Llorente
La muestra se inauguró ayer por la tarde. / Nerea Llorente

El Museo Rodera-Robles ofrece desde este martes la posibilidad de visitar la tercera entrega de Segovia a mediados del siglo XX de la mano de Foto Río. Esta nueva entrega en las salas de la exposición temporal está dedicada al legado del foto-periodista Manuel Riosalido (Foto Río), un archivo de más de 210.000 negativos.

Este centro cultural dedica este espacio a la obra del que fue corresponsal de la Agencia EFE entre los años 50 y 70 del siglo pasado. El valor de la mirada (III) es una colección de fotografías de Segovia a mediados del siglo XX, el trabajo que recopiló Riosalido mientras vivía en la ciudad, desde 1944 hasta que murió en 1964.

Las imágenes vuelven a las paredes del museo como en las páginas de un libro repleto de historias cotidianas de una pequeña ciudad española en mitad del siglo pasado. Se convierte así en una especie de “álbum familiar” de los segovianos que llenaban las calles de vida en esa época. Como dijo ayer en la inauguración el presidente del patronato rector de la Fundación Rodera Robles, Miguel Ángel de Vicente: “Todos hemos vivido alguna de estas secuencias”, recordando alguna escena que ahora queda plasmada en una fotografía para siempre y que agregan “valor a la sociedad segoviana”.

Este es el legado de los segovianos que podían convivir con las celebridades de las superproducciones cinematográficas americanas, al igual que presenciaban a los más ilustres poetas españoles que eligieron Segovia para poner en común sus talentos.

Los negativos en blanco y negro muestran como la ciudad evolucionaba y las personas se acomodaba un nuevo estilo de vida, aunque todavía se transportaban en burro o caballo y los mercados se abastecían de productos de la tierra, que a su vez llegaban a una población cada vez más numerosa.

Estas fotografías están “llenas de un valor sentimental”, como señala José Manuel Riosalido, hijo del fotógrafo. También, le enorgullece de que estas fotografías “que han estado ocultas por demasiado tiempo”, por fin, las conozca el público.

La exposición permanecerá hasta diciembre y la entrada es libre durante las Ferias y fiestas de San Juan y San Pedro.