Propuesta denominada ‘Tejadilla 2030’, que incluye el denominado ‘Parque de las Dunas’.

Hasta el 2 de diciembre puede visitarse en el Centro Cívico de San José una exposición que recoge las once propuestas que se han presentado al Concurso de Ideas convocado por el Ayuntamiento de Segovia para la mejora ambiental y paisajística del antiguo Tejerín y su inclusión como espacio verde y de ocio en la ciudad en torno al valle de Tejadilla.

Se trata de uno de los “proyectos estrella”, en palabras de la alcaldesa, Clara Luquero, para el actual mandato municipal e implica a varias concejalías: Urbanismo, Obras, Medio Ambiente y Deporte, para continuar tejiendo el cinturón verde de la ciudad después de la recuperación en las últimas décadas de los valles del Eresma y del Clamores.

Entre los proyectos presentados al concurso de ideas hay coincidencias previsibles, como las medidas para la renaturalizar y/o regenerar el entorno natural, incluyendo el cauce del arroyo Tejadilla pero compatibilizándolo con usos recreativos y deportivos, huertos y cultivos, iniciativas didácticas, aparcamientos y la creación de un centro de interpretación para lo cual prácticamente todos proponen la rehabilitación de la Tejera, una antigua fábrica de ladrillos actualmente en estado ruinoso.

Sin embargo, también hay propuestas más innovadoras y atrevidas que apuestan por crear un lago o por una gran pasarela que se eleve sobre el valle y sirva de mirador.

Los autores de las ideas presentadas a la convocatoria han elegido los siguientes lemas: ‘Regenerar, Redefinir, Reactivar’; ‘Laurel’; ‘Senderos’; ‘Ecología del paisaje’; ‘Genius loci’; ‘Bienvenidos al color del valle’; ‘Segovia natural’; ‘Tejiendo Tejadilla’; ‘Amour fou’; ‘Segovia 1000 metros’ y ‘Tejadilla 2030’.

La convocatoria establece que, además de la mejora ambiental de entorno, también tenían que tener en cuenta la inclusión de servicios al barrio en el que se ubica, la Fuentecilla-Puente de Hierro.

En este sentido está justificada la instalación de equipamientos en las zonas más cercanas a las viviendas, como aparcamientos pero también la generación de espacios para el encuentro vecinal, el ocio, la divulgación ambiental y la actividad física infantil en los que el color y los elementos creativos tomen protagonismo. Además, es fundamental la conexión entre los viales interiores y los distintos sectores serán fundamentales.

Once ideas para regenerar Tejadilla
Creación de un lago, en el proyecto ‘Tejiendo Tejadilla’.

Propuestas singulares

Entre las propuestas singulares de cada proyecto, aunque el denominado ‘Regenerar, Redefinir, Reactivar’ apuesta por una Plaza Fuentecilla con mirador, pista de deportes y aparcamiento como eje central, aporta otras ideas que lo diferencia del resto como son las aulas de investigación o zona de ferias y mercados, así como el denominado Jardín de la Salud o el Prado de las Alamedas, así como viveros y cultivo de almendros.

Por su parte, ‘Laurel’ aboga por la captación de aguas superficiales y subterráneas y por la energía fotovoltaica y ‘Senderos’ aboga por dos plazas, una mirador en la zona elevada que domina el valle y otra en descenso hasta este último. A la primera se accedería en autobús o en bicicleta, proyectando un aparcamiento para estas últimas.

En ‘Ecología del paisaje’ el color es protagonista y uno de los objetivos principales es potenciar la creatividad infantil. También apuesta por que la contaminación lumínica tienda a cero, evitar el césped y da importancia a los corredores ecológicos que posibiliten una experiencia sensorial.

‘Genius loci’ sostiene que la diferencia de cota obliga a crear plataformas de transición entre el ámbito urbano y natural o rústico en un parque mirador situado en la zona del Puente de Hierro. Dota a cada una de un programa diferenciado (juegos, aparcamiento paisajístico, etc). Incluye una alberca en el arroyo de la Fuentecilla con un camino de transición hasta el camino del Tejerín. En una segunda zona plantea un graderío de corte paisajista y en una tercera una nueva plaza o ágora y una laguna promovida dentro de la recuperación del cauce del arrojo del Tejerín.

‘Bienvenidos al color de valle’, además de detallar superficies para servicios como aparcamientos o zonas verdes, etc., recoge la construcción de una pasarela en puente para salvar el desnivel y producir vistas, así como una grada y un espacio escénico y una fuente de surcos de agua protegida por un perímetro de vegetación.

Esta idea pretende crear un espacio de relajación y tranquilidad con un sistema de bombeo adaptado al desnivel en el que el agua recorre los surcos generando un sonido de paz y propone que se puedan meter pies o manos o hacer carreras de barquitos u otros juegos de agua. Es una de los proyectos que incluye un área de mascotas.

Por su parte, ‘Segovia natural’ incorpora una zona de acampada, una piscina natural y un cauce fluvial con embalse para practicar piragüismo, un rocódromo para escalar, una ruta de cuevas otra del agua (para visitar fuentes y manantiales naturales y seguir el curso del arroyo Tejadilla) y otras del medio físico abiótico o sin vida (incluye varios puntos de interés) y de afloramientos rocosos de interés petrológico y/o estratigráfico.

‘Tejiendo Tejadilla’ es una de las ideas que incluyen un lago argumentando que Segovia no tiene una gran superficie de agua y señala una doble función: ambiental, siendo u hábitat de aves y lúdico, con alquiler de barcas. También recoge un rocódromo y hace especial incidencia en las conexiones: con el futuro camino natural del valle de Tejadilla y con la Vía Verde hacia Olmedo.

‘Amour fou’, que entiende la regeneración del valle en tres capas: natural, cultural y tecnificada, indica además tres formas de intervenir, de la más blanda a la más dura. Entre sus singularidades, la posibilidad de alquilar bicicletas y patinetes o piscinas y cubiertas tecnológicas, así como uso agrícola con fines divulgativos.

‘Segovia 1.000 metros’ llama la atención porque invita a pasear el valle a 1.000 metros de altitud sobre el nivel del mar a través de pasarelas elevadas que van descendiendo hasta situarse a 50 metros al nivel del mar. Su autor o autores hablan de la “oportunidad de cosido urbano” y de no pisar el valle sino “sobrevolarlo” para que se renaturalice.

Define como livianas las pasarelas, de estructura mixta de madera y metal y 3,5 metros de ancho para permitir el fluyo óptimo de personas, aunque en el tramo mirador la anchura se eleva a 6 metros.

En cuanto a ‘Tejadilla 2030’, además de proponer la restauración de la Tejera como centro de recepción de visitantes, incluye lo que denomina Parque de las Dunas (de 8.850 metros cuadrados), con un centro de recepción de visitantes y zonas verdes inspiradas en el jardín del arquitecto paisajista Leandro Silva, con un mirador central que se abre al valle.

Once ideas para regenerar Tejadilla
Una gran pasarela mirador, es una de las ideas que incluye el proyecto ‘Segovia 1.000 metros’.

Coste económico

No todas las propuestas, al menos en la exposición que puede verse en el Centro de San José, incluyen una breve memoria económica sobre el coste de los proyectos o ideas. En las que lo hacen, el presupuesto estimado más reducido es de 2.566.300 euros y el más elevado suma 4.306.873,92 (incluyendo impuestos). Hay una intermedia de 3,5 millones.

Por el Centro de San José han pasado ya vecinos de la ciudad, muchos del barrio de La Fuentecilla o Puente de Hierro, y precisamente una de los interrogantes que han planteado algunos es qué plan de inversiones tiene el Ayuntamiento de Segovia porque lo que no quieren es que “empiecen por lo más fácil y se planten unos arbolitos y plantas y luego se olviden del mantenimiento”, repiten algunos.

José y Olga, que llevan más de 20 años viviendo en el barrio, consideran que hay ideas muy interesantes y solo esperan que “no se quede solo en proyecto porque lleva mucho tiempo hablándose de regenerar el valle”.

Vecinos y oposición plantean muchas dudas sobre la financiación de este ambicioso proyecto de regeneración

Los residentes de esta zona valoran doblemente la recuperación medioambiental y la creación de un centro cívico para el barrio. Algunos se preguntan si son necesarios tantos aparcamientos como recogen algunos de los proyectos y, sobre todo, insisten en que “no pueden meterlos dentro de la zona natural”.

Emilio, que lleva 10 años en el Puente de Hierro, cree que si se llevan a cabo algunas de las ideas puede ser un revulsivo para la zona y ya habla del impacto que va a tener en las viviendas abrir la ventana y ver un valle recuperado y dinámico.

Personalmente, este vecino insiste en la recuperación del cauce del arroyo y en la posibilidad de contar con un lago. Cree que para los huertos urbanos, los vecinos del barrio deben tener prioridad.

Hasta el momento, además de actuaciones urbanísticas, las únicas inversiones que de alguna manera han iniciado la recuperación de la zona, son las obras ya adjudicadas para la construcción de una pista deportiva y un aparcamiento en la proximidad del colegio Carlos de Lecea.

En la oposición municipal, Ciudadanos ha criticado que el equipo de gobierno hable de “proyecto estrella” sin una partida económica y su portavoz, Noemí Otero, muestra su escepticismo después de escuchar a la propia alcaldesa que su desarrollo probablemente se alargue más allá de este mandato corporativo.

Votaciones

De momento, para conocer más en detalle los once proyectos, lo mejor es acercarse hasta el 2 de diciembre al Centro Cívico de San José donde, además, al público le corresponderá elegir un premio especial popular, dotado con 2.000 euros. Se ha dispuesto una urna en la que pueden depositar el voto, después de rellenar el modelo de papeleta, indicando el DNI y eligiendo una de las propuestas.