Olvidados, sin ayudas y con escasa ocupación

El sector hotelero de Segovia lamenta la falta de ayudas que ha recibido hasta el momento. / KAMARERO
El sector hotelero de Segovia lamenta la falta de ayudas que ha recibido hasta el momento. / KAMARERO

Era un tanto peculiar. Apenas tenía 40 habitaciones. El representante de los hoteles de Hotuse-Aihs, Luis Miguel Segovia, acaba de cerrar su Hotel Palacio Ayala Berganza. Quizá esto le hace ver aún más negra la situación del sector hotelero en Segovia.Si un hotel no funciona correctamente todos los días, las cosas no van bien”, explica. La pandemia se ha acabado llevando por delante a su hotel.

“Siempre he pensado que los hoteles están siendo los grandes olvidados”, critica Segovia. Mientras que el foco de atención se ha puesto con frecuencia en la hostelería, el sector hotelero alerta de que “se han olvidado por completo” de ellos, que son los que tienen “más personal”.

Parte de su descontento se debe a la falta de ayudas que han recibido por parte del Gobierno central y de la Junta de Castilla y León hasta el momento. Así, el representante de los hoteles de Hotuse-Aihs asegura que las subvenciones son insuficientes, al llegar “con cuentagotas”.

“A los políticos se les llena la boca de subvenciones, pero hasta que llegan al bolsillo del hotelero…”, critica Segovia. No obstante, reconoce que ciertos establecimientos “han recibido una subvención relativa al personal”, al igual que hay quienes “lo han recibido de los seguros sociales que han pagado durante la pandemia”.

A pesar de ello, cree que sus compañeros de profesión “están contentos”. Los fines de semana pueden trabajar “bien” gracias, en buena parte, a Madrid y las bodas. El viernes, la ocupación está entre el 45 y el 50%. Los sábados puede rondar el 90%. La situación es bastante diferente entre semana: apenas hay un 15 o un 20% de ocupación, lo que hace aún más notable la falta de turismo extranjero que llenaba el hotel en esta época del año.

Ante estos porcentajes de ocupación y este tipo de turismo, los hoteles de Segovia están haciendo “filigranas laborales” con la plantilla: tratan de sacar del ERTE al personal que necesitan para el fin de semana, pero vuelven a meterlo durante el resto de los días.

A ello se une el todavía ausente turismo del imserso, con el que trabajan varios hoteles segovianos. Esto lo centra todo en el cliente nacional: un turista de paso que no es muy dado a pernoctar. “Aún ha de mejorar mucho la situación para que se parezca a la de 2019”, reconoce Segovia. Este verano cree que será “light”, aunque es posible que haya hoteles que logren una mejor cuenta de resultados que en 2020.

Las posibles restricciones que planean sobre diversos puntos de España, unido al ritmo de vacunación, que por el momento deja fuera a los más jóvenes, podrían lastrar los resultados. Según Segovia, “puede ocurrir como el año pasado, que te crees que trabajas y luego no te salen los números”. Los precios han bajado entre semana cerca de un 25% con respecto a 2019. Tratan de mantenerlos los fines de semana.

Incluso algunos hoteles quitaron el turno de noche hasta que comenzó el mes de julio, de manera que alargaban el de la tarde hasta la 1 de la madrugada. En ocasiones, entregaban al cliente las llaves de la puerta del hotel para que pudiera entrar y salir sin necesidad de que hubiera recepcionistas. Esta es la forma que han encontrado de hacer frente a la crisis sanitaria.