Mariano Carabias, durante una de sus jornadas de trabajo para la restauración del mural principal del Jardín Botánico. / Nerea Llorente
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Después de tres meses de trabajo, mirando siempre de reojo al cielo y pendiente de la amenazante lluvia y de las heladas, el artista segoviano Mariano Carabias concluirá en unos días la restauración del mural cerámico del Jardín Botánico. Una obra que él mismo elaboró hace 25 años junto con el ya retirado Rafael Lorenzo Tardón y que el tiempo y –por qué no decirlo– el vandalismo habían deteriorado gravemente.

El mural habla, a través de cinco imágenes, de los usos que el hombre da a los ecosistemas: la domesticación de los animales, la ganadería, la agricultura, la silvicultura y el ocio. Una representación a la que concluida la restauración acompañarán unos carteles explicativos.

“Se trata de un trabajo muy laborioso y minucioso porque una restauración siempre es más difícil que empezar una obra desde cero y hay que procurar que las baldosas nuevas se parezcan a las antiguas. Conlleva, además, un tiempo importante porque al tratarse de baldosas con bajo relieve hay que hacerlas con un aplantillado en el taller a partir del dibujo previo y en todo eso se tarda”, explica Carabias.

Y es que, al margen de la limpieza y el repintado de cerca de 150 de las 700 baldosas que componen el mural, ha sido necesario rehacer de nuevo más de 100 piezas.

Las últimas, ya cocidas, se colocarán entre esta semana y la próxima –siempre que la meteorología lo permita–. “No conviene forzar la máquina”, advierte el artista.

En cualquier caso, “está bastante encarrilado” y el resultado satisface tanto al propio autor de la restauración como a los vecinos que se acercan al Jardín Botánico y ven a Carabias pincel en mano. “Alguno se me acerca y me dice «oye, te está quedando bien», aunque supongo que al que no le guste no me dirá nada. Yo estoy contento porque se trata de rehabilitar y revitalizar una obra que hicimos hace mucho tiempo y siempre está bien hacer un lavado de cara. No es tan fácil encontrar un sitio público donde poner una obra y que esté cuidada es muy interesante”, asegura.