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Las carreteras de la provincia de Segovia se cobraron la vida de ocho personas durante el año 2019, cuatro menos que en 2018, registrando la cifra más baja desde el año 2013, según los datos presentados ayer por la subdelegada del Gobierno, Lirio Martín, antes de participar en la Comisión Provincial de Tráfico y Seguridad Vial para analizar la siniestralidad.

Durante el año pasado se contabilizaron 320 accidentes de tráfico con víctimas, un 10% menos que en 2018, siete de los cuales tuvieron como resultado la muerte de ocho personas. El total de víctimas ascendió a 443, de las que 31 requirieron ser hospitalizadas.

La subdelegada del Gobierno celebró el descenso de fallecimientos y accidentes registrados, pero abogó por continuar trabajando en materia de seguridad vial, desarrollando campañas de concienciación y sensibilización. “La prevención y la información en materia de tráfico son fundamentales para evitar accidentes, donde las víctimas no son solo los fallecidos, los heridos o sus familias, sino toda la sociedad”, apuntó.

Así, Lirio Martín lamentó los dos fallecidos registrados durante el pasado fin de semana en sendos accidentes en Torreadrada, donde murió un motorista y otros dos resultaron heridos, y Los Ángeles de San Rafael, donde un choque entre dos vehículos terminó con un fallecido y tres heridos jóvenes de diversa consideración.

Las vías interurbanas fueron las que más siniestros registraron en 2019, con 213 accidentes y 320 víctimas, 6 de ellas mortales, mientras que en vías urbanas se produjeron 107 siniestros con 123 víctimas, 2 mortales. La accidentabilidad aumentó en los meses de verano, coincidiendo con el mayor número de desplazamientos de largo recorrido en España, de los que el 25% discurren por las vías de alta capacidad de la provincia.

Grupos más vulnerables

Además, el pasado año se contabilizaron tres fallecidos de edades comprendidas entre los 24 y los 35 años y otros tres de 85 o más años, una franja de edad en la que no se produjo ninguna muerte en 2018.

La subdelegada del Gobierno también quiso poner el foco en los grupos más vulnerables, con el fallecimiento de tres peatones (el peor dato desde 2015), dos motoristas y un ciclista, cuando lo habitual en años precedentes era que los implicados fueran turismos.

Por otra parte, la Guardia Civil realizó 82.060 controles de alcoholemia, de los que 623 resultaron positivos (el 0,76%), y 972 pruebas de consumo de drogas (hasta el 30 de noviembre) con 279 resultados adversos. “Los datos de consumo de alcohol son positivos, pero no debemos escatimar esfuerzos porque la meta sigue siendo bajar a cero”, incidió Lirio Martín antes de destacar que el 25% de todas las muertes en carreteras europeas están relacionadas con el alcohol, según los datos del Observatorio Europeo para la Seguridad Vial.

Distracciones al volante

Asimismo, puso el foco en la necesidad de reforzar las medidas de prevención y evitar las distracciones al volante, principalmente el uso del teléfono móvil. Según un estudio de la Dirección General de Tráfico, el 56% de los conductores admite haber leído mensajes de texto al volante en el último año y el 26% los ha enviado.

“Un minuto y medio de uso del móvil, aunque sea con manos libres, provoca que se dejen de percibir el 40% de las señales, baje la velocidad media y suba el ritmo cardiaco, aumentando el tiempo de reacción y la posibilidad de sufrir un accidente”, declaró la subdelegada, que destacó las actividades educativas y formativas realizadas por la Jefatura Provincial de Tráfico.

Por último, anunció que desde el Gobierno se está trabajando para aumentar la seguridad de los motoristas, identificando hasta 100 tramos de alta siniestralidad y promocionando la implantación del airbag, y valorando la posibilidad de restringir la velocidad máxima a 30 kilómetros por hora en vías urbanas de un solo carril por sentido, medida esta reclamada por muchos ayuntamientos.