/M.GALINDO
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A la espera de tiempos mejores –que llegarán- el barrio de Nueva Segovia celebró de forma modesta pero con entusiasmo festivo la festividad de su patrón San Mateo.  La ausencia de actividades festivas no empañó el deseo de los vecinos de celebrar la fiesta, este año limitada únicamente a los actos religiosos organizados por la parroquia y a la paella popular que este año preparó y sirvió la Cofradía de la Flagelación.

La alcaldesa Clara Luquero, acompañada por el edil de Obras y Servicios Miguel Merino , el portavoz del grupo municipal del PP Pablo Pérez y la concejala popular Azucena  Suárez  quisieron acompañar a los vecinos en la procesión, que como en años anteriores discurrió por los alrededores del templo una vez finalizada la misa solemne en honor a San Mateo. La música de la dulzaina y el tamboril animó a bailar ante la imagen del santo, que  regresó una vez realizado el sorteo de las andas para introducirlo en el templo.

La misa dio paso a un refresco servido en el patio de la iglesia por la Asociación de Vecinos, preludio magnífico para la paellada popular organizada por la cofradía en el Parque del Reloj. El recinto sirvió como improvisado comedor en el que los vecinos llevaron mesas y sillas para celebrar una agradable jornada de convivencia y buen humor, con el colofón de un divertido bingo en el que no faltaron los buenos regalos conseguidos a tal fin por la cofradía.