Noviembre, un mes estable hasta el repunte final

Segovia se mantuvo al margen del incremento de casos que afectaba a buena parte de Castilla y León hasta el final del periodo, cuando los datos aumentaron pero de forma más moderada que en otras provincias

Evolucion mensual
Evolucion mensual

El penúltimo mes del año no dejó grandes novedades respecto a su parcial precedente. Similar en número total de contagiados, tan solo destaca por un repunte final que hace temer por un diciembre complicado.

La pandemia dejó un noviembre de datos estancados, sin grandes variaciones durante buena parte del mes y que continuaba con los datos del final de octubre.

Precisamente esta estabilización de los datos es la que ha permitido a Segovia contar con algunos de las mejores cifras epidemiológicas en la actualidad, ya que mientras el coronavirus empezó a repuntar en la mayor parte de Castilla y León en la parte final de octubre, la provincia se mantuvo con una curva completamente plana.

De hecho, Segovia se encontraba al inicio de noviembre con los peores datos epimiológicos de la Comunidad junto con Burgos, pero gracias a esa estabilidad pasó en apenas veinte días a colocarse como una de las provincias con menores tasas de incidencia.

Otras provincias, especialmente Ávila, han recorrido el camino contrario, con graves repuntes desde el inicio de mes que ha provocado que ahora se encuentre a la cabeza de la lista en incidencia.

En Segovia, esta estabilidad solo fue rota por las cifras de la última semana, que con 122 contagios superaba los registros de los anteriores parciales que se habían mantenido en torno a los 75 positivos.

Evolucion Semanal
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No era nada inesperado, ya que las regiones limítrofes presentaban grandes repuntes que inevitablemente iban a llegar a la provincia antes o después.

Si se atiende a los contagios, la parte noroeste de la provincia es la que registra peores cifras epidemiológicas en la actualidad, en especial la zona de Nava de la Asunción, Coca y Navas de Oro. Por el contrario, otras áreas que estaban muy afectadas a primeros de mes, como Cuéllar, han ido moderando sus datos hasta situarse por debajo de la media provincial. También se observa un leve repunte en la capital y su periferia, pero las cifras se encuentran muy lejos de las obtenidas en el noroeste.

En el global, noviembre superó a octubre por 64 contagiados, un mes que casi duplicó los buenos registros que obtuvo septiembre (los mejores desde julio del año pasado).

La Covid no se rinde. Cuando parecía casi derrotada se reactiva en forma de repunte y solo las altas tasas de vacunación y la seroprevalencia evitan peores noticias.

A pesar de los aumentos, conviene destacar que este incremento no es ni mucho menos equiparable a los vistos en otras olas. De hecho, los datos actuales se muestran muy lejos de la menor de ellas, la cuarta, que ya fue pequeña respecto a las demás.

Tampoco los datos de mortandad han sido comparables a esas olas, a pesar de que noviembre ha cosechado cinco muertes y supera los registros de septiembre (una) y octubre (cero). El undécimo mes se queda cerca de las seis defunciones relacionadas con la Covid contabilizadas en agosto.

Sobre lo que se puede esperar del mes de diciembre, el repunte obtenido en el final de noviembre puede provocar que la tendencia alcista se mantenga durante buena parte del mes. Los incrementos se espera se mantengan en cifras moderadas, pero el peligro vendrá de la mano de los periodos festivos que acumula este periodo.

Los puentes de la Constitución y de la Inmaculada acumulan gran actividad en la provincia de Segovia, pudiendo ayudar a la expansión del coronavirus antes de las Navidades.

Aquí se centra las preocupaciones, ya que la experiencia recuerda como el año pasado la provincia llegó con ascensos moderados provocados por los puentes a la Navidad, formando una tercera ola devastadora que dejó las peores cifras epidemiológicas de la serie si se deja fuera las de la primera ola.

Como ya se ha comentado, la vacuna es la mejor ayuda para que no se den errores pasados, con una campaña que ya administra la tercera dosis que refuerza la protección de las capas más frágiles de la sociedad. A pesar de este apoyo, las instituciones sanitarias siguen pidiendo moderación y cautela ante un coronavirus que se niega a irse y que ya produce preocupación y apatía a partes iguales.