Música, maestro

Sesenta jóvenes alumnos de los conservatorios de Valencia y Segovia realizan un concierto conjunto en el Auditorio

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Un momento del concierto llevado a cabo en el Auditorio del Conservatorio de Música de Segovia./ E.A.

No hizo falta marchar muy lejos. Solamente llegar hasta el auditorio del Conservatorio Profesional de Música de Segovia para presenciar un concierto de esos que gusta cerrar los ojos para que nada te moleste y asumir así el valor ‘calmante’ de la música.
En el referido lugar se unieron niñas y niños de nueve a doce años, alumnos de los conservatorios de Valencia y Segovia. La orquesta estuvo formada por sesenta entusiastas de la música y un grupo de profesores que quieren transmitir su amor por la música a quienes, muy pequeños aún, eligen una de las ‘parcelas’ de las Bellas Artes para, a través de la manipulación de sonidos, en este caso instrumentales, desarrollarlo con ritmo, armonía y melodía.
Fue esa conjunción, muy bien estudiada, la que hizo que los aprendices de música escucharan largos aplausos al final de sus interpretaciones, consiguiendo que el concierto se quedara corto para los espectadores.

 

el concierto forma parte de los intercambios que realizan diversos conservatorios de españa

Al finalizar, Enrique Parra, director de la orquesta del Conservatorio segoviano dejó constancia del porqué del intercambio entre alumnos de diferentes conservatorios. “En esta ocasión ha sido con Valencia, pero el próximo mes vamos nosotros a Torrelavega y ellos nos devolverán visita a finales del mismo mes. Los objetivos son aquellos que buscan que nuestros alumnos toquen en otros lugares, que la sede no sea siempre nuestro auditorio. Aprovechando el viaje visitaremos las Cuevas de Altamira y algunos lugares más de Cantabria”.
El valor del intercambio no se queda ahí. Buscan también “que socialicen, que nuestros alumnos conozcan a otros alumnos de su misma edad y de otras ciudades, para que toquen y hablen con ellos”.
Los impulsores de estos intercambios pretenden, también, dar un enfoque novedosos a su formación musical, “y por eso tocamos obras todos juntos, en las que en el mismo atril están un alumno de Segovia y uno de Valencia, para precisamente que hablen, que conozcan otros lugares, otros sitios, que salgan un poco de la burbuja que es su Conservatorio de Segovia, de su ciudad”. Resulta lógico pensar que ese planteamiento es motivador para ellos “pues el saber que tienen que tocar con otra orquesta, que tienen que ir a otro sitio, y que tienen que quedar bien, todo les motiva para estudiar su instrumento mucho más, y por supuesto también la orquesta”.
“Estos alumnos –analiza Enrique-, son de segundo (los más pequeños son Diego, Manuel y Máriam), tercero y cuarto de elemental. En estos encuentros cada Conservatorio interpreta su repertorio que han ido estudiando durante todo este curso, junto con otras obras en las que con anterioridad nos ponemos de acuerdo’. Así, antes de iniciar el concierto y al finalizar el mismo, los jovencísimos músicos confraternizan cambiado impresiones y ‘viejas’ experiencias. El año próximo serán los músicos segovianos los que hagan la devolución de visita a Valencia.
Para cerrar ese particular concierto hay que dejar constancia de la maestría con que llevaron a los pequeños/grandes músicos los directores Enrique Parra y el valenciano Josep Ribas Villalba, junto a un grupo de profesionales, todos ellos colaboradores imprescindibles.