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Inés Pastor Mazaruela, astrofísica segoviana, en la hemeroteca de El Adelantado. / KAMARERO

Inés Pastor Marazuela es una jóven segoviana de 25 años que actualmente reside en Amsterdam, y que tiene un futuro brillante en la astrofísica. Es complicado recordar cuántos astrofísicos habrán salido de Segovia, pero Pastor lo tenía muy claro cuando, con 13 años no dejaba de mirar al cielo, y si le preguntaban sobre qué quería ser de mayor ella respondía “astrofísica”.

Estudió en el Instituto ‘La Albuera’, en la ciudad de Segovia, donde fue la primera promoción de ‘Bachibac’, una nueva forma de cursar el bachillerato en francés. Este fue un punto de inflexión en su vida, ya que cuando acabó bachiller se marchó a Toulouse para comenzar su grado en física. Después realizó un máster en Astrofísica, centrado en Rayos X y mientras lo estaba cursando solicitó plaza en Amsterdam para hacer el doctorado que finalizará este año.

Pastor no solo tiene un currículum de vértigo, sino que también su carrera profesional ha despegado por todo lo alto, ya que hoy publicará en la revista ‘Nature’ uno de sus artículos acerca de uno de sus últimos descubrimientos realizados gracias a su doctorado.

Mujer en la ciencia

Esta joven científica puede llegar a convertirse en un icono para todas las niñas y jóvenes que estén interesadas en estos estudios, ya que como ella cuenta desde su experiencia personal, “a veces es complicado y desanima no encontrarse con modelos femeninos dentro de la ciencia, ya que casi todos los profesores y compañeros son hombres”, pero ella confía en que pueda cambiar esta situación y anima a todas las niñas a seguir sus sueños como ella hizo. “Puede ser difícil no ver modelos femeninos en la ciencia, pero que recuerden que también han existido astrónomas muy importantes en la historia que, como ellas, eran las únicas en este mundo de hombres. Por ser mujer nunca vas a ser menos en la ciencia”.

Investigación en España

Pastor se mueve ya en planos internacionales, pero la realidad “es que no tengo otra”, como ella destaca, ya que no se puede plantear el volver a su país a trabajar, porque en los lugares donde podría desempeñar su trabajo, los científicos no están apreciados y la baja inversión en investigación hace imposible que astrofísicos como Inés puedan cumplir sus planes a futuro en este país.

Además, aunque ella considera que la educación que recibió en España le dio la base para conseguir lo que tiene ahora, a nivel económico no podría haber ampliado tanto sus estudios como lo ha podido hacer en el extranjero, ya que allí un estudiante puede permitirse no tener en mente los costes como ocurre en España. “Les he salido más barata a mis padres en Francia que si hubiera estudiado en España”, afirma.

La astrofísica segoviana no se conforma con lo que ha logrado, sino que busca seguir creciendo en el mundo científico y este artículo para ‘Nature’ puede catapultar su carrera al éxito, ya que una joven como ella puede comenzar a hacer sonar su nombre entre el resto de su gremio y acceder a más tiempo de observación que la permitirá, quién sabe, acercar a Segovia algún descubrimiento astronómico nuevo.