Mil voces de Navidad

El Colegio Claret felicita las pascuas con un multitudinario villancico en el Azoguejo, en el que participaron todos los alumnos del centro educativo.

Con la mirada arrobada por la emoción, el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes escuchó ayer la voz de un millar de niños que en nombre de la comunidad educativa del Colegio Claret felicitaban la navidad a los segovianos en el Azoguejo, en una iniciativa que desde hace años se ha convertido en el prólogo extraoficial de las fiestas navideñas en la capital.

La lluvia, que hizo tímido acto de presencia durante el breve acto, no consiguió deslucir un acto preparado desde hace semanas por el centro, y que quedó inmortalizado en las cámaras y teléfonos móviles de las decenas de padres y madres de los alumnos participantes que también quisieron acompañar a sus hijos en esta felicitación.

Minutos antes del mediodía, los escolares de todos los cursos de educación primaria y secundaria del centro educativo se daban cita bajo los arcos del Acueducto para escenificar el particular crisma navideño del Claret, que este año, bajo el lema “Arriesga”, ha querido significar ante la sociedad segoviana la importancia de asumir el riesgo que comporta entregarse con generosidad a los demás.

Con un peculiar abedecario, los escolares fueron poniendo sus deseos de amor y paz, para después cantar el villancico “Navidad de mi ciudad”, escrito, compuesto y dirigido por Juan Cruz Pastor, profesor del colegio, mostrando decenas de campanitas plateadas como símbolo navideño.

Arahuetes, acompañado por el concejal de Servicios Sociales, Andrés Torquemada, agradeció en nombre de Segovia la felicitación del Colegio Claret, e hizo votos para que el próximo año, Segovia “esté marcada por el color verde de la esperanza en un futuro mejor para todos”. Posteriormente, el director del centro, Adolfo Lamata, hizo entrega al regidor de una cesta navideña con productos de comercio justo como recuerdo de esta felicitación.

El Colegio Claret ha elaborado también un original belén confeccionado con galletas, pastas, bizcochos, fondant y chocolate, que puede verse junto a la portería del colegio y que ha sido elaborado por las familias del centro educativo.