FOTOS: Kamarero
Publicidad
Ángel González Pieras

Hay políticos que consideran los cargos municipales y provinciales como palanca hacia otros escenarios; cuando la perspectiva se ensancha, el horizonte puede parecer infinito a no ser que se tenga la vocación de descansar la mirada no más allá de la tierra en donde descansan los pies. Les ocurre a los políticos, a los arquitectos, a los abogados, a los médicos o a los periodistas. No siempre es bien entendida la vocación de médico o de maestro de pueblo. Ni de político de provincias. Ni de periodista de provincias. Pareciera que quien vuela sobre el terruño es porque no puede alzar el vuelo hacia otras latitudes. No se convertirá la cuestión en complejo psicológico en Miguel Ángel de Vicente (Segovia, 1967), alcalde de Collado Hermoso y presidente de la Diputación de Segovia, que manifiesta claramente desde el principio su vocación sobre las cuestiones municipales y su intención de no dar salto alguno fuera de este ámbito. La entrevista se hizo al día siguiente de cumplir su primer año como presidente de la DPS. Antes, cuan eterno Poulidor, había sido durante tres legislaturas vicepresidente de la institución.

— No sé si después de tres legislaturas de segundo esperaba llegar algún día al cargo de presidente. En todo caso, ¿supone mucho cambio pasar de la vicepresidencia a la presidencia?
— Es una cuestión de responsabilidad. Que es algo de lo que siempre hablamos, pero pocas veces se reflexiona sobre el alcance del concepto. La responsabilidad va evolucionando. Según los puestos que desempeñas va pesando sobre los hombros, se notan los compromisos que vas adquiriendo y que está en tus manos el buen hacer o el mal hacer para la gente y para los ayuntamientos.

— ¿Y qué nuevo modelo de gestión puede introducir como presidente alguien que ha estado doce años como vicepresidente?
— Bueno, yo he tenido la suerte de tener presidentes que por encima del cargo institucional han sido amigos, y esa relación de confianza ha supuesto una escuela de aprendizaje, lo reconozco. Creíamos en un proyecto común, que es el de la provincia de Segovia. Y no es casual que las políticas del Partido Popular legislatura tras legislatura cuenten con la confianza de los vecinos y vecinas de nuestros pueblos. Son políticas cercanas, conscientes de los problemas y prestadoras de soluciones a los ayuntamientos, que son nuestra competencia, pero también, y no hay que olvidarlo, a los vecinos, y aquí quiero incidir y remarcar mi compromiso social con las personas.

— O sea, que es un presidente continuista.
— (Reflexiona). Bueno, yo no me definiría como continuista. Me va mejor la frase de mi discurso de investidura: no vengo a revolucionar nada, vengo a pretender mejorar todo.

— Un analista irónico podría pensar que hay un pacto tácito entre el PP y el PSOE repartiéndose provincia y capital de Segovia.
— Quien pueda llegar a albergar ese pensamiento conoce poco la realidad de la ciudad y de los pueblos. Y menos la realidad de los partidos políticos. Solo hay que contemplar la auténtica batalla, entre comillas, electoral. Es cierto que sociológica y sociopolíticamente la provincia está instalada en esa confianza a las políticas del Partido Popular que se llevan a cabo desde la inmensa mayoría de ayuntamientos de Segovia, y también es verdad que en la ciudad nos cuesta mucho generar una expectativa ante el cuerpo electoral. Se está avanzando y estamos muy cerca de conseguirlo.

— ¿Por qué cuesta?
— Creo que tiene mucho que ver el desgaste que ocasionó entregar el Ayuntamiento de Segovia desde la mayoría a una minoría.

— ¿Todavía la gente recuerda aquello?
— Creo que sí. En todo caso fueron decisiones que se tomaron fuera de la propia ciudad y que hubo que asumir, y que hay que unir a determinados mandatos populistas de los socialistas que , envueltos en la bandera de Segovia, justificaban todo y que luego han obligado a que sus compañeros destinen hoy los recursos municipales a pagar las correspondientes indemnizaciones producto de decisiones no muy acertadas.

— ¿Por ejemplo el Centro para la Innovación y el Desarrollo Empresarial?
— En esto quiero ser cauto. Cada institución tiene su responsabilidad en la gestión pero en el CIDE es verdad que el montante económico ha sido importante por subvenciones que se concedieron y después hubo que devolver al Gobierno de España. Pero cada administración tiene que tomar sus decisiones y es responsable de cómo crear esos polos de atracción económica en su ámbito territorial. Son los grupos municipales quienes tienen que evaluar la idoneidad o no de determinadas infraestructuras.

— También ustedes tienen en el futuro palacio de congresos de la Faisanera una importante inversión y todavía es un activo ocioso. ¿No se peca en ocasiones de querer desarrollar cada administración un proyecto propio sin contar con la vecina? ¿No hubiera sido mejor un acuerdo con el Ayuntamiento de Segovia para realizar un proyecto en común?
— El edificio está construido y solo falta el equipo dotacional. No tendría sentido que otra administración buscara un lugar para levantar otro complejo. Sí que lo tendría una colaboración interinstitucional para ponerlo en marcha; se está desaprovechando una gran oportunidad para atraer ese turismo congresual que ahora tiene el parón del coronavirus pero que, en el momento en que se reactive socioeconómicamente el país, tendrá demanda segura.

— ¿Hay fecha para la terminación de los trabajos?
— Tenemos el problema de la constitución del ente gestor del “Rancho del feo” entre el Ayuntamiento de Segovia y el Ayuntamiento de Palazuelos para hacer posible esa concesión de aguas tanto a lo que es Quinta Real y a sus parcelas de desarrollo como al palacio de congresos. Me consta que hay buena voluntad en el Ayuntamiento de Segovia y en el de de Palazuelos para intentar solucionar la cuestión del suministro básico del agua, pero también dependen ambos de la Confederación Hidrográfica del Duero, y cuando uno depende de la confederación es como si entrara en la eternidad. Por eso no me puedo comprometer a dar ninguna fecha. Lo que sí puedo afirmar es que creemos en el palacio de congresos, creemos en la instalación y en la idea del anterior presidente de que tiene que ser un polo de atracción socio económico no ya para la ciudad solo sino también para su entorno. Estaremos ahí, dotándolo presupuestariamente anualidad tras anualidad.

— Vamos a la atención primaria. Me alerta el número de médicos jubilados que se esperan para los próximos 4 años en Castilla y León.
— Creo que es necesario que sepamos cuál es nuestro sistema. El sistema nacional de salud de nuestro país, igual que el de Inglaterra, tiene una puerta de acceso, que es la atención primaria. Se podía haber optado por otros modelos, como las cajas de seguros privados, pero no se hizo. Me alegro de que la pandemia haya puesto sobre la mesa eso que usted dice, que, por otra parte, ya se nos estaba trasladando por parte de los profesionales. Vemos por otra parte, cómo este país se permite el lujo de estar formando a médicos muy profesionalizados que después se marchan fuera. Retener el talento tiene que ser una prioridad. La atención primaria es el gran capital del sistema sanitario de este país y tiene que funcionar como detección y criba en caso de pandemias y para que no se colapsen los hospitales ni la atención especializada. Los hospitales tienen que estar enfocados sobre todo a enfermedades crónicas con las que vivimos, sean cánceres, hipertensiones…

— ¿Cree que los centros de salud locales se podían reforzar con especialidades?
— Creo que sí para que se eviten desplazamientos de pacientes y demoras en la atención. Y cito traumatología, radiología o pediatría.

— ¿Qué le parece la situación de los consultorios?
— Creo que una medida de prevención como fue el cierre de los consultorios locales en el Estado de Alarma no puede convertirse en definitiva. Sabemos que la reapertura posterior fue en función de esos recursos humanos y técnicos disponibles, y que no son todos los que deberían ser porque las jubilaciones están empezando ya y hay necesidades que no se pueden cubrir. Pero, repito, lo que no se debe consentir es que esa medida preventiva se convierta en definitiva. Por lo tanto, no al cierre de los consultorios locales y sí al aumento de la dotación de los recursos técnicos y humanos.

— Pasamos a otros servicios y suministros. Por ejemplo, el agua. Puede parecer contradictorio que tenga como objetivo de su mandato que la banda ancha llegue al 98% de la provincia y que un municipio como Lastras de Cuéllar seis años después no tenga suministro de agua potable.
— En mi discurso hablé de agua en cantidad y calidad. Y lo hice a posta. Me refería a determinadas decisiones que había que tomar en términos micro, y puedo poner como ejemplo Ochando o Lastras de Cuéllar, pero cuando hablo de cantidad me refiero a determinadas infraestructuras hídricas que hay que acometer en alguna cuenca de nuestros ríos. Ahí está la presa de Aguilafuente, por ejemplo. Y dicho esto, es verdad que hablar de estos problemas y de digitalización puede parecer contradictorio. En el caso de Ochando hemos aprobado hace pocos días la solución técnica que vamos a cofinanciar desde la diputación con el ayuntamiento y la Junta de Castilla y León. En lo que se refiere a Lastras es un problema de suministro en alta, es decir, se trata de cómo proveer de suministro al municipio, y ahí competencialmente es la Junta la que tiene que dar esa solución, y también el propio ayuntamiento. Hace un año se ejecutó una que parecía posible pero lo que se arregló por un lado se perjudicó por otro. Pero sea la solución que sea la diputación no se va a abstraer de financiar lo que haga falta.

— La banda ancha es un recurso esencial para la España vaciada si queremos huir de la tendencia centrípeta a las grandes ciudades.
— La despoblación es una consecuencia del desarrollo. Yo, que vivo en el mundo rural, apuesto por la banda ancha y creo que hoy tiene que ser el compromiso máximo de las administraciones. Y esta pandemia ha hecho que se visualice. Es una oportunidad para el medio rural. Yo me encontré con el 37% de cobertura en el medio rural hace un año. Dije que la conectividad digital era una de las máximas de mi mandato. A día de hoy los operadores la están instalando en toda la provincia gracias al programa de extensión de la banda ancha del gobierno nacional en su convocatoria 2019/2020, y ya rondamos el 80%, y nuestro compromiso es llegar a un 97, 98 o 99% al final del año 2022, comienzos del 2023, contando con el apoyo de la Junta y teniendo en cuenta el reparto del programa que antes citaba, cuya convocatoria se va a fallar a últimos de año y afectará a un centenar de localidades de nuestra provincia para su implantación en los años 2021 y 2022. Nosotros hemos ofrecido la colaboración aunque sea una competencia del gobierno de España. Yo no digo que con ello vayamos a repoblar nuestro territorio, pero es un recurso atractivo para los seis millones de personas que tenemos al otro lado de la Sierra de Guadarrama.

— ¿Desde cuándo no se ve con el presidente Mañueco?
— Precisamente me veo el próximo miércoles para firmar unos protocolos que tenemos pendiente relacionados con vivienda, y por medio de los cuales la diputación va a incorporarse al programa “Rehabitare” para arreglar viviendas propiedad de los ayuntamientos y para que puedan destinarse a alquileres. Este es uno, el otro es un proyecto relacionado con la conectividad digital.

— ¿Cuál es la dotación presupuestaria?
— Para el programa “Rehabitare”, 200.000 euros al año. Vamos a financiar con 50.000 cada año, lo que va a hacer que el presupuesto se eleve a un millón de euros en toda la legislatura.
Y en el de conectividad digital va a existir un compromiso de complementar lo que el gobierno de España adjudique a los operadores y de aportar a partes iguales aproximadamente medio millón la Junta y medio millón la diputación también toda la legislatura.
Y a esas cantidades hay que sumar un plan de depuración de aguas residuales que espero a la vuelta de verano estar en disposición de firmar para los municipios de más de 500 habitantes y menos de 2000, con una dotación entre 20 y 23 millones de euros para toda la legislatura. La proporción será 40% Junta, 40% diputación y 20% ayuntamientos. Para los de menos de 500 habitantes la estructura de financiación será diferente, pero el compromiso es invertir medio millón por año. Lo que quiero dejar claro es que no quiero grandes depuradoras, que luego resultan de mantenimiento muy costoso e irrealizable su puesta en marcha. Pretendemos sistemas de depuración lo más natural posible y con reducidos costes de mantenimiento. Estaríamos hablando en estos pueblos pequeños de sistemas en torno a los 120.000, 150.000 euros. En la depuración tenemos que estar al lado de los ayuntamientos porque se están revirtiendo muchas concesiones de vertidos por parte de la CHD. Y es además cuestión de desarrollo sostenible. Agradezco al consejero y viceconsejero de la JCyL su apoyo.

— ¿Por qué proyectos le gustaría ser recordado?
— Conectividad digital: despliegue de fibra óptica, cobertura telefónica y de señal televisiva. Son todavía carencias en la tercera década del siglo XXI que espero solucionar. Eso, por un lado, por otro, las personas: asistencia social y en el entorno más inmediato. Y por último, la unidad de igualdad de género y de diversidad. Es nuestra responsabilidad educar en ello.

— Ustedes gestionan cuatro residencias.
— Se ha realizado muy buen trabajo en general. Hemos dado prioridad, en la residencia de mayores, a los cuidados, pero también proporcionado información diaria a sus familiares para que tuvieran tranquilidad. A partir de ahí, y de cara al futuro, estamos trabajando en una triple dirección: desarrollo de planes de contingencia, aprovisionamiento de equipo de protección por si hay un rebrote y adecuación urgente de diversos espacios en los centros residenciales para poder hacer una segregación de posibles contagios del resto del grupo de residentes.

— ¿Ha existido un crédito extraordinario para financiar las obras y las dotaciones?
— Sí, casi 700.000 euros para obras de acondicionamiento y otra cantidad semejante para el refuerzo de toda la plantilla del personal de atención.