Las planchetas del expositor de frutas son de plástico reciclado y tienen una vida útil muy larga que hace posible la sostenibilidad. / ROCÍO PARDOS
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Al llegar a casa con la compra de la semana, el desembalaje de los productos genera una montaña de plásticos de toda variedad que gracias al incremento de la conciencia ecológica en la ciudadanía suelen ir a parar al reciclaje, evitando así que estos residuos se conviertan en desperdicios. En este partido en defensa del medio ambiente, la compañía de supermercados Mercadona ha lanzado un ‘triple’ que puede ser decisivo para la victoria final poniendo en marcha la ‘Estrategia 6.25’ con la que subraya su compromiso con la sostenibilidad ambiental y la economía circular con acciones especialmente dirigidas a reducir sensiblemente el uso del plástico y a que todos sus envases sean reciclables.

Las acciones aparejadas con esta estrategia han comenzado a desarrollarse en 72 tiendas repartidas por toda la geografía nacional, que ejercerán como ‘laboratorios’ para testar la eficacia de estas medidas. Entre las elegidas por la compañía está el supermercado ubicado en la calle Jorge Manrique, en el barrio de Nueva Segovia, donde ya se han comenzado a aplicar las acciones contenidas en este ambicioso proyecto.

El año 2025 es la meta marcada por la empresa para conseguir el triple objetivo de reducir el 25 por ciento de plástico en todos sus productos, conseguir que todos los envases de plástico sean reciclables y reciclar la totalidad del residuo plástico que genera la actividad cotidiana de los supermercados.

Un detalle tan sencillo como el cambio de envase de la botella de zumo de naranja recién exprimido por otro de plástico reciclado supondrá el ahorro de 740 toneladas de plástico

Lo más inmediato será la progresiva eliminación de las bolsas de plástico de un solo uso en toda la cadena a lo largo del presente año, que darán paso al uso de bolsas de compostable o de bolsas reutilizables que serán ofrecidas a los clientes en secciones como frutería, y que supondrán dejar de emplear al año 3.200 toneladas de plástico

Del mismo modo, la compañía se afanará en eliminar de la cadena los desechables de plástico de un solo uso (platos, cubiertos o vasos, entre otros), reemplazándolos con elaborados con materiales como el cartón o la pulpa de caña de azúcar, que añadirán otras 3.000 toneladas anuales de plástico que no serán utilizadas.

La estrategia también se extenderá a los envases de productos de la propia marca, que eliminarán las etiquetas integrales o ‘sleever’ de plástico por etiquetas sencillas, así como el empleo de envases de cartón; así como detalles como la fabricación del menaje del hogar fabricado con plástico de mantas agrícolas o el empleo de botellas de plástico 100% reciclado y el fomento del uso de las bolsas de rafia reutilizables para la compra diaria. Con estas medidas, Mercadona prevé ahorrar sólo en la sección de fruta y verdura cerca de 5.700 toneladas de plástico.

Para garantizar la trazabilidad en el proceso de reciclaje y compostaje de los envases, Mercadona ha elaborado junto a un auditor independiente una guía de envases y una guía de reciclabilidad en la que se marcan las pautas de acción.

Información para ‘el jefe’

De cara al consumidor –el ‘jefe’, tal y como se considera en la empresa al cliente- la información es la clave del éxito de esta iniciativa, y para ello llevará a cabo acciones promocionales que van desde la entrega de imanes que explican dónde debe ir cada residuo para su correcto reciclajes hasta la instalación de papeleras para desechar correctamente los residuos que genere durante su estancia en la tienda; que incorporan como novedad la posibilidad de reciclar cápsulas de café, que no pueden separarse en los contenedores habituales.

Mercadona decidió el pasado año eliminar la bolsa de plástico de un solo uso en la línea de cajas y fue sustituida por bolsas reciclables

Además, todas las bolsas incorporarán un pictograma indicativo que ayudará al consumidor a su posterior reciclaje, y en la cartelería de la tienda se informará sobre los productos reciclados y el ahorro en el consumo de plástico que supone su uso.

La compañía no sólo ha impuesto estas normas en su proceso de producción, sino que también ha transmitido los objetivos a sus proveedores, que ya trabajan con los departamentos de compras y prescripción para llevar adelante este objetivo.

Mercadona cuenta con un Sistema de Gestión Ambiental propio y aplica los principios de la economía circular, que dicta las políticas ambientales que marca la Unión Europea y que en muchos casos son ya de obligado cumplimiento.

El plástico, solo donde añade valor

El plan de gestión de los residuos plásticos en Mercadona no olvida la importancia de la seguridad alimentaria, sobre todo en esta difícil época en la que la sanidad ha cobrado una gran importancia por los nocivos efectos de la pandemia. Consciente de ello, la empresa irá adaptando el uso del plástico y su progresiva eliminación a las especificaciones de los distintos productos, de manera que sólo se empleará allí donde añada valor al producto. En este sentido, en líneas como la de productos cárnicos, el envasado en plástico prolonga el uso útil de las carnes hasta en diez días, y en la fruta y verdura los productos envasados aportan la posibilidad de prolongar su conservación y evitar el contacto con otros consumidores. Pese a ello, Mercadona comienza a imponer el uso de plástico reciclado en envases como ensaladas o pizzas refrigeradas, que ya se envasan con este material, y que suponen un considerable ahorro de hasta 4.500 toneladas de plástico virgen en toda la cadena.