Parecía que no iban a llegar nunca. Las Navidades del pasado año fueron diferentes y muchos aún conservan el mal sabor de boca, pues estuvieron seguidas de la tercera ola del Covid-19 que tanta repercusión tuvo en la provincia. En este momento, Segovia está marcada por el fuerte repunte de los contagios, lo que ha llevado a muchas familias a replantearse la celebración de un gran banquete por Nochebuena, de ahí que las compras para la cena navideña se estén retrasando hasta última hora.

El año pasado fueron muchas las personas que degustaron sus menús encerrados en una habitación al estar enfermos o confinados a causa del virus. Una situación que, desgraciadamente, se volverá a repetir hoy en algunas casas. No obstante, muchos no lo consideran motivo suficiente para dejar de celebrar y disfrutar de los habituales platos típicos de estas fechas. El cochinillo, cordero lechal, jamón ibérico de cebo, besugo, merluza al corte, percebes gallegos, almejas babosas e incluso la piña son algunos de los alimentos más demandados, cuyos precios han experimentado un gran repunte en las últimas semanas.

La campaña de compras para Nochebuena empezó “tranquilísima”, consideran multitud de comerciantes. “La gente no ha arriesgado, ha esperado más al último momento para comprar”, indica una de las trabajadoras en una pollería del Mercado de La Albuera. Una demora que puede explicarse por dos motivos: no saber si muchas familias van a poder juntarse en Nochebuena y la confianza de que el precio de algunos de los productos experimente un bajón en las próximas horas. Aunque, según consideran la mayoría de los comerciantes, “seguramente suceda lo contrario”.

Incertidumbre por el virus

Ciertamente, los primeros días de la campaña de compras para los menús de Nochebuena han permanecido sosegados. Pero desde este miércoles las galerías del recinto comercial ubicado en La Albuera han empezado a notar una mayor afluencia de personas, lo que se ha hecho más evidente a hora punta, cuando los pasillos del lugar han sido escenario de colas para hacer los pedidos a los diferentes puestos del mercado de cara a la cena de Nochebuena. No obstante, la espera no ha sido un problema, ya que ha permitido a algunos clientes compartir con otros su incertidumbre respecto a la situación del virus en la provincia.

A pesar de ser horas cercanas a este evento, muchos aún no tenían claro si iban a cenar solos o acompañados. El plan inicial de la mayoría de los segovianos era juntarse nuevamente con sus familiares, un deseo que ha cambiado en los últimos días a causa del repunte de contagios. De hecho, muchos de estos banquetes se han tenido que cancelar en las últimas horas por la aparición de algún positivo en Covid-19. Y los que aún permanecen, están a expensas de que tenga lugar algún imprevisto.

Por lo general, “la gente está comprando, muchos dicen que no se van a juntar pero hacen grandes pedidos y encargos por estas fechas”, detalla Juan Carlos, quien trabaja en una de las pescaderías del mercado. Una situación que también percibe Aris, regente de una de las carnicerías: “En Navidades sabemos que esto es así y, aunque no sean ‘normales’, se está vendiendo bastante más que en otras fechas del año”.

Por su parte, algunos de los comerciantes matizan que, si bien es cierto que este año están recibiendo más pedidos, estos son más pequeños en comparación con los años previos a la pandemia, lo que puede ser un indicador de que muchos de sus clientes han apostado por celebrar la Nochebuena solos. En suma a ello, “es cierto que nos han cancelado alguno de los pedidos más grandes que nos habían hecho con antelación”, lamenta Henar, trabajadora en una de las charcuterías presentes en la galería comercial segoviana.

Aumento de los precios

El aumento de la demanda generalmente conlleva a un aumento de los precios. Este es el caso de muchos de los alimentos típicos presentes en las mesas segovianas durante la cena de Nochebuena. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha cifrado la subida del precio de los alimentos navideños respecto a 2020 en un 13 por ciento. De hecho, en tan solo dos semanas que han transcurrido desde el puente de la Constitución los precios han subido de media un seis por ciento, dato que se incrementa en algunos productos concretos, como son los percebes gallegos, cuyo coste ha crecido un 37 por ciento respecto a principios del mes; la merluza al corte, un 35 por ciento; y la piña y las almejas babosas, que han experimentado un incremento del 14 por ciento.

Carne, marisco y pescado

En cuanto a los platos principales del menú, la carne, el marisco y el pescado siguen siendo los protagonistas. “La gente ya ha comprado bastante carne y estamos preparando los últimos encargos”, manifiesta Aris, carnicero, quien considera que la campaña está siendo “estable, como otros años”. Así, indica que las grandes apuestas de este año son el solomillo y lomo de ternera, así como el cochinillo y el cordero lechal. Precisamente, este último ha experimentado una gran inflación respecto al año pasado -un 16 por ciento- y en comparación con 2015 -un 40 por ciento-. No obstante, Aris apunta que “en los últimos 15 días se ha estabilizado”.

Por otro lado, los pollos de corral y pavitas también son un alimento habitual en las cenas de Nochebuena. A la tradición se suma un precio que se mantiene estable, pues “apenas hemos notado su alza, solo ha subido unos veinte céntimos”, refieren desde una de las pollerías del recinto comercial segoviano.

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Las pescaderías destacan la venta del marisco y algunas recogen encargos para los días festivos. / NEREA LLORENTE

Por otro lado, Juan Carlos indica que el producto que ha multiplicado las ventas en su pescadería es el marisco. “Sobre todo nécoras y langostinos”, afirma. Pero también almejas, cuyo coste ha crecido un 30 por ciento respecto al año pasado. De forma parecida sucede con la merluza al corte, que registra un aumento del 93 por ciento en comparación con 2020. No obstante, “aunque suban los precios, la gente lo compra”, sostiene Juan Carlos. “Se quejan de esta subida de los precios, pero al ser tradición, al final se lo llevan”, asevera.

En referencia al besugo, “el pescado típico navideño por excelencia», según reconoce Juan Carlos, tan solo ha variado un dos por ciento en un año, cuya tendencia sigue en alza. Por ejemplo, desde 2015 hasta este año su precio ha sufrido una inflación del 129 por ciento, tal y como recoge la OCU.

Entrantes típicos

Por otro lado, tampoco hay que olvidar los embutidos y jamones. “Los ibéricos y de bellota son los que tienen más tirón ahora en la charcutería”, sostiene Henar. Además, cuentan con ventaja, pues “el jamón bajó bastante de precio el año pasado y, aunque ha subido otra vez, no se acerca a precio de antes de la pandemia”, detalla.

En suma a ello, las charcuterías son conscientes de la cada vez mayor innovación que se experimenta en las cenas de Nochebuena, donde ya no solo hay un plato principal, sino que este se acompaña de multitud de entrantes consistentes en embutidos, canapés y quesos, entre otros. “En Navidad traemos cosas nuevas: siempre tenemos tres patés en tienda, pero en estas fechas contamos con 15 más, y también con mayor variedad de quesos”, expone Julia, compañera de Henar en la charcutería.

Todo para ofrecer los mejores productos y a gusto del consumidor. En relación con ello, animan a comprar estas Navidades en el comercio cercano: “Aquí podemos asesorarte e, incluso, si un producto no es de tu complacencia, te lo cambiamos y te ayudamos en la elección de otro”, concluyen.