La muestra inaugurada permanecerá en la sala de exposiciones del Teatro Juan Bravo hasta el 10 de octubre. / kamarero
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El nombre del intelectual y filólogo Ramón Menéndez Pidal está muy ligado a la provincia de Segovia, pero no todo el mundo conoce el vínculo exacto que tanto él como su mujer, la también filóloga María Goyri, comparten con la provincia. Por ello, la Diputación se ha sumado a los actos de celebración del ‘Bienio Pidalino’ y acoger en el Teatro Juan Bravo una serie de actividades, que fueron inauguradas ayer con la apertura de la exposición ‘Ramón Menéndez Pidal: paisaje de una vida’, una muestra que reúne diverso material relacionado con la vida y obra del filólogo y de su esposa. La comisaria de la exposición, Sara Catalán, guió a los asistentes, entre los que se encontraban el presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, y el diputado de Cultura, José María Bravo, alrededor de una treintena de fotografías, en las que se puede observar a Menéndez Pidal en diferentes ambientes; desde el más familiar, a través de sus diferentes etapas vitales hasta el más académico, en su paso por el Centro de Estudios Históricos, pasando por la épocas de la Guerra Civil, el exilio o la posguerra.

Además, la muestra comprende un panel biográfico en el que se recogen los momentos más significativos de la vida de Menéndez Pidal, así como distinto material audiovisual de la época y más de una veintena de originales que contextualizan la vida y obra del filólogo y su estrecha relación con la provincia, en la que junto a María Goyri fijó su segunda residencia a principios del siglo XX, concretamente en San Rafael. A través de los diferentes materiales expositivos, cedidos por la Fundación Ramón Menéndez Pidal, cuyo presidente, Jesús Antonio Cid, también asistió a la inauguración, se puede descubrir asimismo cómo Segovia sirvió de refugio para parte de su familia durante el exilio de Menéndez Pidal en Estados Unidos, y cómo en 1953 éste fue nombrado director honorario y profesor de mérito de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, en la que años más tarde su nieto, Diego Catalán, impartió cursos para la investigación de romancero de tradición oral en la provincia de Segovia. No en vano, Catalán fue heredero de sus abuelos de una gran dedicación por el romancero de tradición oral en Segovia, que culminó en 1994 con la publicación del ‘Romancero General de Segovia (Antología 1898-1992)’ por el Seminario Menéndez Pidal de la UCM y la Diputación de Segovia, que en 2017 volvió a reeditar la obra.

Por otro lado, la celebración del ‘Bienio Paladino’ en Segovia tiene previsto el 10 de octubre una jornada de ponencias sobre Ramón Menéndez Pidal, concluyendo con un concierto  de Amancio Prada en el Teatro Juan Bravo, en el que hará un repaso del Romancero.