Carrera y marcha 'Caja Rural'. / KAMARERO
Centenares de personas de todas las edades participaron en la Marcha Solidaria que comenzó en la Avenida del Acueducto y discurrió por la ciudad. / KAMARERO

La décima edición de la Carrera Popular y Marcha Solidaria organizada por la Fundación Caja Rural de Segovia reunió más de 2.000 inscripciones en sus cinco formatos de carrera, lo que supone un crecimiento exponencial de la participación y, en consecuencia, de la recaudación, en más de un 30 por ciento respecto al evento celebrado en 2019, el último previo a la pandemia.

En esta ocasión, “la fiesta del deporte y la solidaridad”, según lo consideró Beatriz Serrano, directora de la Fundación, recuperó su presencialidad, pero sin olvidar el formato virtual. A su vez, es menester recordar el fin benéfico de este evento, pues todo lo recaudado con las inscripciones se ha destinado íntegramente y a partes iguales a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y al Banco de Alimentos de Segovia.

A pesar de que el día amaneció nublado y con previsión de lluvia, a las 10.30 horas se dio el pistoletazo de salida a la Marcha Popular Solidaria ‘Dorsal 0’ en la Avenida del Acueducto y hasta los Valles del Eresma y Clamores, en la que multitud de personas de todas las edades caminaron juntas por el recorrido marcado. En ese mismo momento, también se dio comienzo desde La Granja a la Carrera Popular Solidaria de 16,5 kilómetros con carácter competitivo, cuyo padrino de honor fue el conocido atleta Luis Alonso Marcos. A su vez, se llevaron a cabo las modalidades virtuales, aunque el formato presencial reunió “el grueso total de la participación, con más del 98 por ciento”, afirmó Serrano.

Gran afluencia

“Ha sido espectacular, la gente tenía ganas de salir a la calle y vivir otra vez la normalidad”, enunció la directora. De hecho, en esos instantes precisos, la Avenida del Acueducto -donde estaba situada la meta- empezó a llenarse de gente, ya fueran visitantes y curiosos que acudían a disfrutar de las terrazas en la mañana dominical o los allegados de los participantes que esperaban verles cruzar pronto la meta. De hecho, el primer clasificado no tardó mucho en llegar: “Los tiempos de la carrera han reventado el crono, han bajado con creces de una hora”, detalló Serrano.

Tras completarse el podio y entregar los premios y regalos tanto a los ganadores como a los participantes, los menores acudieron ilusionados y rebosantes de energía junto a sus familias para participar en las últimas carreras del día, que agrupaban las categorías de chupetines, benjamines, alevines e infantiles. Siempre guiados por varios ciclistas que, a modo de coche escoba, dirigían, acompañaban y daban ánimos a los jóvenes corredores.

Por una buena causa

Algo destacable del evento deportivo es su fin solidario. Por ello, Serrano agradeció a los más de 80 voluntarios que desde las 6 de la mañana trabajaron para que todo estuviese a punto y saliese bien. Principalmente, eran miembros tanto de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y el Banco de Alimentos de Segovia como de la Fundación.

Por otro lado, además de la directora de la Fundación, también estuvieron presentes o participaron en la organización del evento personalidades como el expresidente de Caja Rural, Félix Moracho; el director de Cajaviva Caja Rural, José María Chaparro; la concejala de Deportes del Ayuntamiento de Segovia, Marian Rueda; el presidente del Banco de Alimentos de Segovia, Rufo Sanz; y, por último, la presidenta de AECC Segovia, Ana San José.

“Estamos encantados de poder colaborar con estas asociaciones. Y ahora mucho más que nunca”, concluyó Serrano, que confía en la futura celebración del evento en un contexto de auténtica normalidad.

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