El presidente de la Diputación de Segovia, Miguel Ángel de Vicente, detalló ayer la iniciativa, junto con la directora del CSS La Fuencisla y una representante de la empresa adjudicataria. / KAMARERO
El presidente de la Diputación de Segovia, Miguel Ángel de Vicente, detalló ayer la iniciativa, junto con la directora del CSS La Fuencisla y una representante de la empresa adjudicataria. / KAMARERO

Hace algo más de un mes que a 143 personas mayores y dependientes de la provincia de Segovia no les falta cada día en su mesa un menú diferente, pero siempre saludable. Desde el pasado 12 de agosto, el Servicio de Comida a Domicilio de la Diputación se encarga de que puedan contar con una dieta saludable y compensada que les ayude a facilitar su autonomía personal, mejorar su calidad de vida y garantizar unos hábitos alimenticios sanos que les permitan permanecer en su entorno habitual de vida. La entidad provincial ha destinado ceca de un millón y medio de euros para la financiación de este servicio, contratado para los próximos cuatro años con un presupuesto anual de 353.283,84 euros.

Si existe demanda, no habrá problema si hay que incrementar el presupuesto público, porque este no va a faltar para que el servicio siga siendo una realidad”. Así de contundente se mostró el presidente de la Diputación y responsable del Área de Asuntos Sociales, Miguel Ángel de Vicente, quien ayer dio a conocer en rueda de prensa, un mes después de la implantación del servicio, algunos detalles de esta iniciativa que esperan que se convierta en un servicio que de cobertura a quienes lo necesiten.

Por el momento, 143 personas (15 de ellas con discapacidad) de los cuatro CEAAS del territorio (Cantalejo, Cuéllar, Prádena y Real Sitio de San Ildefonso) pueden disfrutar de “una dieta compensada que les evite cualquier riesgo de malnutrición que pueda derivar en consecuencias fatídicas para su salud e independencia”, señaló De Vicente. De los beneficiarios, 118 cuentan con resolución de dependencia y 25 han sido valorados y disponen de dictamen. El 65% de los usuarios, y en función de sus recursos, afrontan un copago mínimo (de máximo 1,20 euros al día), mientras que el coste total es de 6,91 euros por menú.

Cada día, un menú diferente

En la actualidad, existen 14 tipos diferentes de menús que llegan a los usuarios, en función de si su dieta requiere una alimentación de fácil masticación, baja en sal o en grasas o de si es dependiente de alergias, enfermedades como la diabetes o una patología que requiera Sintrom. El presidente de la Diputación mostró a los medios de comunicación algunos de los menús que reciben cada miércoles estos hogares.

Así, la empresa adjudicataria de este servicio elabora más de dos centenares de platos que pone a disposición de los beneficiarios, que reciben en sus domicilios cinco menús a la semana, compuestos de un primer y un segundo plato, que van cambiando para aprovechar los productos de temporada en función de la época del año. Con esta diversidad tratan de evitar la monotonía.

Sin embargo, no se incluye la cena, con el objetivo de “no restar habilidades a las personas que las tienen y que pueden hacerlas”, destacó el presidente.

A su vez, una persona titulada en Dietética y Nutrición se encarga de informar, orientar y asesorar de manera personal a los usuarios en función de sus características individuales. Estos, además, disponen de la posibilidad de cambiar o bloquear cualquier plato que no sea de su gusto.

Envases sostenibles

Estos menús comprenden principalmente guisos caseros y tradicionales, elaborados con ingredientes naturales y aceite de olvida virgen que, según son cocinados, son envasados al vacío, pasteurizados y enfriados rápidamente para mantener su sabor y propiedades nutricionales. De Vicente también dio a conocer los envases que, a partir de las próximas semanas, comenzarán a llegar a las casas de los beneficiarios del Servicio de Comida a Domicilio.

En cada una de las cajas figura el lema ‘El mejor menú: la Diputación y tú’. La directora del CSS La Fuencisla, Carmen Galán, las ha diseñado con la idea de que “sean recibidas por los destinatarios como una especie de regalo, reflejo del cuidado y el empeño que la Diputación pone en la atención a los usuarios de sus programas de carácter social”, indicaba el presidente de la entidad provincial.

Asimismo, los envases, realizados con un material sostenible, proponen una idea para su reciclaje y reconversión. Las cajas tienen dibujada la figura de un pájaro que está troquelada en pocas piezas y puede convertirse en un móvil decorativo. “Algunas personas compondrán la figura sin ayuda, otras contarán con algún familiar o con la persona auxiliar del Servicio de Ayuda a Domicilio y otras, a lo mejor, prefieren donárselas a los estudiantes del colegio de su municipio o a las Aulas de Manualidades”, concluía De Vicente. De esta forma, pretenden que contribuya a estimular la destreza manual y “a mejorar o desarrollar el vínculo intergeneracional”.

Promover la integración

Uno de los objetivos del área de Asuntos Sociales de la Diputación es promover y apoyar la integración familiar y comunitaria de los ciudadanos. Para ello, han apostado por completar su Servicio de Ayuda a Domicilio con este proyecto que trata de facilitar la permanencia de los mayores en sus domicilios durante el mayor tiempo posible.

Así, el Servicio de Comida a Domicilio, amparado dentro del Acuerdo Marco de Servicios Sociales, compone uno de los ejes vertebrales dentro del Plan de Apoyos y Cuidados de Larga Duración a Personas que Residen en sus Domicilios diseñado por la Diputación y que también contempla la gratuidad del Servicio de Teleasistencia Domiciliaria, la ampliación del número de usuarios de los servicios proactivos de Teleasistencia Avanzada o el incremento de prestaciones del Servicio de Ayuda a Domicilio.

Desde la Diputación aseguran que esta iniciativa ha tenido “buena acogida” entre los usuarios. Por el momento, y de acuerdo con De Vicente, no existe lista de espera para disponer del servicio, ni se ha producido ninguna renuncia al mismo.

“He notado un gran ahorro”

Hace unos meses, solicitó el Servicio de Comida a Domicilio de la Diputación Provincial de Segovia. Tras su puesta en marcha el pasado 12 de agosto, cada miércoles, a María Antonia Berrocal le llevan hasta la puerta de su casa, en Collado Hermoso (donde es la única usuaria), cinco menús saludables y compensados, que están adaptados a sus necesidades y patologías. “Estoy encantada”, asegura. Este servicio provoca, a su vez, una disminución de los gastos de los mayores y de las personas con discapacidad que se benefician del mismo. “He notado un gran ahorro en la compra de alimentos”, explica Berrocal.

Así, una vez comienza el mes, el 65% de las personas que disfrutan del servicio han de afrontar un copago mínimo (de máximo 1,20 euros al día), que varía en función de sus recursos y de su situación sociofamiliar; el coste total es de 6,91 euros por menú. En el caso de Berrocal, tiene que desembolsar algo más de 100 euros mensuales.

En la rueda de prensa en la que el presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, dio ayer a conocer las claves de la iniciativa, detalló que, de los 143 usuarios del Servicio de Comida a Domicilio, “en torno a 100 pertenecen al Servicio de Ayuda a Domicilio” (en la provincia lo reciben unas 1.100 personas), mientras que el resto no cuentan con él, pero viven solos y, “por ello, prefieren que se les sirva la comida”, añadió. En este colectivo se encuentra Berrocal.

A sus 82 años, el servicio le resulta de gran utilidad. Vive sola, por lo que agradece el poder beneficiarse de ese “privilegio”. Solicitó formar parte de esta iniciativa porque ya tenía problemas para organizarse con las comidas y para decidir qué cocinar cada día. “Los inviernos son muy largos”, sostiene, y saber que tiene la comida “solucionada”, le da cierta “tranquilidad”.

El acostarse y saber que al día siguiente no tienes que pensar que viene el carnicero o el pescadero es maravilloso”, manifiesta. Siempre ha comprado los alimentos en la panadería del municipio y a los vendedores que se desplazan hasta su pueblo los martes y los miércoles. Aunque ahora “lo siente por ellos”, resalta la “comodidad” de esta iniciativa de la Diputación.

Las cenas no están incluidas en este servicio. En cambio, a Berrocal no le “preocupa”, puesto que son “más informales” y puede hacerlas ella.

La segoviana fue cocinera durante toda su vida: pasó por la Residencia Asistida de Segovia, por un restaurante y por la casa de una marquesa. “Me gusta comer bien”, relata, y, por el momento, afirma “no tener ninguna queja” con la calidad de la comida que le suministran semanalmente.

Por su parte, De Vicente espera que “esta inversión de dinero público en la mejora de la calidad asistencial” que reciben los usuarios que lo necesitan en la provincia, suponga “un salto cualitativo en su atención en el propio domicilio”.

Quienes estén interesados en recibir este servicio podrán hacerlo a través de los CEAAS que les correspondan por localidad.