11_1nerea-cancer-colon
Las muestras son analizadas en el laboratorio del Hospital General. / Nerea Llorente
Publicidad

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Colon, que se celebra el 31 de marzo, la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) y la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), recuerdan a la población que la prevención y la detección precoz son dos estrategias clave para lograr una tasa más alta de supervivencia del cáncer de colon.

El Servicio Territorial de Sanidad, de la Junta de Castilla y León, y la junta provincial de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), también buscan la concienciación de los ciudadanos para que aprovechen los programas gratuitos que tienen a su alcance para frenar la incidencia del tumor maligno más frecuentemente diagnosticado en España, que es la segunda causa de muerte por enfermedad oncológica y que, si se detecta en fases previas, deja más posibilidades de vencer.

El cáncer colorrectal es el cáncer que más se cura, en el 90 por ciento de los casos, cuando se diagnostica precozmente, gracias a las pruebas diagnósticas existentes en la actualidad y a los programas de cribado poblacionales, que permiten detectar este tumor incluso antes de que el paciente note los primeros síntomas, según ha recordado Ana Sanjosé, presidenta de la AECC de Segovia. Ana Sanjosé destaca que Castilla y León es “una de las cinco comunidades autónomas privilegiadas ya que tienen extendida la cobertura de la prueba de cribado al cien por cien de la población y hay que aprovecharlo porque es una prueba fácil, sencilla, cómoda que puede salvarte la vida”.

En la provincia de Segovia han participado 19.055 personas en el programa de detección precoz del cáncer de colon desde que comenzó en el año 2014. Esta cifra, no obstante, se considera insuficiente por parte de Sanidad, ya que recuerda que han sido invitadas 54.086 personas a realizarse el test de sangre oculta en heces y más del 65 por ciento ha desestimado la propuesta sanitaria.

El jefe del Servicio Territorial de Sanidad, César Montarelo explica que en Castilla y León el programa de detección precoz de cáncer colorrectal se generalizó a partir del año 2014, con la incorporación progresiva de la población entre 50 y 69 años. Estas personas reciben una invitación para realizar un sencillo test de detección de sangre oculta en heces, que consiste en una prueba bioquímica que permite detectar, en muestras de heces, la presencia de sangre en cantidades tan pequeñas que no se ven a simple vista (de ahí la expresión “sangre oculta”). La prueba trata de detectar el cáncer colorrectal (o las afecciones que pueden llevar a él) en una fase temprana, cuando hay buenas perspectivas de que el tratamiento tenga éxito. La invitación a participar en el programa se repite cada dos años hasta que la persona cumpla los 70 años.

En estos cuatro años se ha escrito al cien por cien de los destinatarios del programa. En 2018, se intentará incorporar a las personas que cumplan 50 años, y se invitará, por segunda vez, a los que se llamó en 2016 y por tercera vez a los que se convocó en 2014 y que no hayan cumplido los 70 años.

César Montarelo asegura que el cribado mediante pruebas de sangre oculta en heces reduce el riesgo de padecer cáncer entre un 30 y un 40 %. “El cáncer colorrectal es una enfermedad de desarrollo lento, por lo cual muchos cánceres pueden detectarse en un siguiente examen o cribado, lo que hace que sea importante participar con regularidad. Al repetir el cribado aumenta la probabilidad de que se detecte un cáncer colorrectal”.

Pruebas y recomendaciones sanitarias

Prueba de sangre oculta en heces Es una prueba sencilla e indolora que realiza el propio paciente en su domicilio. Su objetivo es detectar sangre en las heces. Debe recoger una pequeña muestra de heces en un recipiente que previamente recogerá en su centro de salud y después llevará allí para su análisis. Si la prueba es positiva, no significa que se padezca cáncer colorrectal, pero se debe confirmar con colonoscopia. Actualmente en España se recomienda la realización de la prueba cada 2 años en la población de riesgo medio, de 50 a 69 años. Puede disminuir en un 30-40% la mortalidad por cáncer colorrectal (CCR).

Colonoscopia Con esta prueba se consigue observar la mucosa de todo el colon y el recto. En la actualidad, la colonoscopia se realiza bajo sedación, así el paciente no siente dolor, está relajado y se evitan las molestias producidas por la distensión del tubo digestivo al introducir el endoscopio. La prueba suele durar unos 20-30 minutos. Si durante la colonoscopia el médico observa una lesión sospechosa, procederá a extraer una pequeña muestra de tejido, que deberá ser analizada para poder confirmar o descartar la existencia de un cáncer. En la población de riesgo medio generalmente se recomienda hacer cada 10 años si no se encuentran hallazgos. Si se detecta la presencia de pólipos, además de proceder a su extirpación, según el tipo de pólipo, se recomendará la siguiente colonoscopia en 1, 3 ó 5 años. La colonoscopia es la prueba de referencia en el diagnóstico precoz del CCR. Permite en un mismo acto la detección y extirpación de lesiones precáncerosas, pólipos, que pueden no ser sangrantes, y la toma de muestras o biopsias de una lesión sospechosa de cáncer. Puede disminuir en más de un 50-70 % la incidencia del CCR y en un 50% su mortalidad.

Prevención primaria ¿Qué hábitos de vida disminuyen el riesgo de CCR? Reducir el consumo de carne roja (proteínas animales: sobre todo, fritas, en barbacoa o procesadas). Evitar el consumo de tabaco y alcohol. Aumentar el contenido de cereales integrales, legumbres, frutas y verduras en la dieta (al menos 5 raciones al día). Reducir la ingesta diaria de calorías. Limitar el consumo de alimentos con alto contenido calórico (alto contenido de azúcares y grasas). Evitar las bebidas azucaradas. Realizar actividad física a diario. Evitar la vida sedentaria.