Martín Garzo (derecha) y Gil Robles, en el acto de ayer. / Kamarero
Martín Garzo (derecha) y Gil Robles, en el acto de ayer. / Kamarero

“La lectura es un acto de creación tan profundo y tan decisivo como la escritura”. Así de contundente se mostró ayer el escritor Gustavo Martín Garzo, quien, partiendo de la base de que para que un libro exista es necesario que alguien lo escriba, agregó que “no es menos necesario que alguien lo lea”, pues este último hecho “cierra el círculo”. Ahondando en ese asunto, el premio Nacional de Narrativa y de Literatura Infantil sostuvo que el lector es un creador, pues “cada uno crea su propio libro”. “Un mismo libro puede ser leído por un montón de personas, y cada una leerá un libro distinto, en función de sus deseos, cualidades…”, agregó. “Al final —sentenció— un libro es como la partitura de un músico; necesita ser escrito, pero también un intérprete que ponga un poco de su talento, su técnica, a la tarea de transformar esos signos que están en la partitura en música”.

Momentos antes de pronunciar una charla incluida en el ciclo ‘Valores y Sociedad’, organizado por el Ayuntamiento de Segovia y la Fundación Valsaín, Martín Garzo fue preguntado por cómo se puede fomentar la lectura, respondiendo que a él le parece “esencial” que los padres lean cuentos a los niños cuando estos se van a la cama. El escritor interpreta que cuando el niño pide ‘léeme un cuento’ en realidad está diciendo ‘no te vayas todavía’. El adulto, para Martín Garzo, debería atender esa demanda, en lo que él entiende que es “un acto de amor”, pues “en realidad es una forma de decirle ‘no te preocupes, estoy aquí para lo que necesites’”. Martín Garzo considera que los cuentos “ayudan al niño a entender el mundo” y, además, le invitarán en el futuro a buscar nuevas historias en otros libros.

En otro orden, reconoció que en España es “difícil” vivir de escribir, y recomendó a los más jóvenes que deseen seguir sus pasos “que lean de todo”, pues “solamente se puede escribir siendo un buen lector”.