Malcolm Scarpa de niño.
Malcolm Scarpa de niño.

Acaba de publicarse Malcolm Meets Scarpa, álbum póstumo del artista madrileño fallecido en verano de 2022. El disco, ya disponible en formato vinilo, desvela 22 canciones inéditas. La obra se complementa con un CD donde aparecen treinta composiciones en total: las recogidas en el vinilo más otras ocho adicionales que también ahora salen a la luz.

Cantidad y calidad definen la nueva entrega de Malcolm Scarpa, cuyo último elepé se publicó en 2015: Something Like That. El autor firmó más de 300 composiciones y parte del iceberg creativo oculto de este artista excepcional comienza a aflorar tras su fallecimiento. La iniciativa ha salido adelante gracias al impulso de su hermana Rosa M. Scarpa y al apoyo de medio centenar de mecenas. Todas las piezas las firma, arregla, interpreta y graba el propio Scarpa, quien desarrolló el proceso creativo con plena independencia en su propia casa, en casete. Las canciones muestran una impresionante variedad sonora, con un arco rítmico y melódico muy amplio. Rondan en su mayoría los dos minutos de duración, como era su estilo habitual, sin redundancias y con sorprendentes giros armónicos. La inmensa mayoría están compuestas en inglés, salvo Eva, que suena en castellano, y Asomado al Patio o a la luna (en el compact disc).

Malcolm Scarpa de niño.
Malcolm Scarpa de niño.

Malcolm Meets Scarpa muestra un exquisito diseño, cuya portada es de Xulián y Marsha Freire. La masterización corresponde a Jorge Flaco Barral, excepto tres cortes, dos de ellos a cargo del productor y músico valenciano Luis González. En el interior se ofrece también una docena de fotografías, dibujos y óleos que muestran distintas etapas musicales del llamado genio de Pueblo Nuevo.

Según explica el sello discográfico, “inclasificable tal vez sea el adjetivo más apropiado a la hora de definir musicalmente a una figura de la talla del genial Malcolm Scarpa. Un artista que personifica un tiempo que ya no es, una época en la que casi todo era posible. Pionero de sonidos imprevistos, pintor de escenas costumbristas, introvertido e irónico a partes iguales. Un genio musical por descubrir para la mayoría que siempre abogó por ejercer el derecho a mantenerse libre ante cualquier circunstancia; alejado de modas y tendencias, con la única premisa de ser fiel únicamente así mismo, a su música, a su arte y sobre todo, a su particular visión del mundo”.

Afirma Juanma Montero que “el legado de Malcolm Scarpa se perpetúa con la edición de este trabajo recopilatorio”. Añade que esta novedad supone “una pequeña parte de la herencia musical del músico madrileño para deleite y disfrute de sus incondicionales. Un punto y seguido en la trayectoria de un artista pionero e irrepetible que, tras más de una veintena de publicaciones discográficas, continúa sorprendiéndonos con su frescura y genialidad compositiva. Camaleónico y prolífico como pocos, su obra está salpicada de un inagotable torrente de influencias, estilos y tendencias”. Scarpa fue uno de los pioneros españoles en el mundo del blues, si bien transitó con maestría por el swing, country, jazz, la música clásica o el cabaret, entre otros palos.

Malcolm Scarpa.
Malcolm Scarpa.

El disco se abre con Le Vals Hot y su psicodelia pop, seguido por el intimismo de There´s a Story Going Round y las sombras de Frank (The Butler Did It). En otras órbitas sonoras se mueven cortes como I´m Ready for the Things to Come, No place for Jolie” (con aura psicodélica), Baby Jane (con sus inimitables —valga la contradicción— aires Kinks) o la volátil Pedal Point, ahora en pos del espíritu de Brian Wilson.

Sorprenden otros destellos como Closing Down a Chapter, la popera Why Should I be Sad” o el instrumental The Bells. Malcolm Scarpa decía que cuando una canción le arrebataba el alma no incluía letras, porque nada llega más lejos que la música y las palabras podrían convertirse en un lastre que impidiera su vuelo. La cara B del vinilo se descorcha con A Little Castilian Town, que forma parte del grupo de canciones que Malcolm quiso publicar, descrita como “puro pop plagado de hermosas armonías vocales”. Northern Sea traslada a los sonidos de California, seguida de Getting Used to Lose o la escalofriante Keep Me in Mind, que sonó durante el homenaje que una treintena de músicos dispensaron a Malcolm Scarpa hace ahora un año, en un concierto memorable celebrado en los Bajos del Cine San Pol. Keep Me in Mind la interpretaron entonces unos Pablo Solo e Iñigo Bregel en estado de gracia y emoción sublime.

Bachelors of Gold suena a jazz, sucedida por A Rose for J. Monterose, Resume Speed (otra vez con el diabólico zumbido de Ray Davies), There´s a Candy Store, el instrumental The Perennial Burial y A Garden On my Mind (un título que parece una autobiografía y muy querida por su compositor). El vinilo se cierra con A Quiet Lullaby.

El CD incluye Ezozi´s Home, otra pieza en castellano (Asomado al Patio o a la Luna), con guitarra española, y el guiño cinematográfico Days Gone By. La recta final es I´ll Never Find a Girl Like You (con brillos americanos), la terapéutica Lady Algidol, la sesentera Boy Comes Around, Three Little Flowers y el broche instrumental Sound Wave.

Explican los promotores que este disco ofrece “la oportunidad de desvelar la figura de este compositor, cantante y guitarrista madrileño a todos aquellos que no le conocían y nos propone un estrecho acercamiento a la música con mayúsculas, el artista consigo mismo y la honestidad de su arte, libre, sin barreras. Un disco que perpetúa el legado de un artista único e irrepetible”.

La revitalización de la obra de Malcolm Scarpa no se queda en este nuevo disco. Hall of Fame Records publicó a finales de 2023 Malcolm Scarpa 30 Aniversario (1993-2023), con outtakes, directos y demos que constituyen otro auténtico océano de música del añorado maestro.

Rosa M. Scarpa: “El disco es puro Malcolm”

—¿Ha sido difícil sacar adelante este proyecto?
—Siempre entraña dificultad sacar adelante un proyecto artístico, máxime cuando yo soy una simple aficionada ajena al mundillo musical. Sin embargo, llevar la carta de presentación de ser un trabajo de Malcolm, con un prestigio en el sector, ayuda muchísimo. Al menos para ser escuchada. Para alguien totalmente desconocido debe ser durísimo. En alguna ocasión pensé que las cosas se estaban poniendo difíciles, el vinilo es caro y discográficas dispuestas al riesgo no abundan. Pero nunca dudé de que finalmente iba a conseguirse. Visto ahora, creo que más que difícil ha sido muchísimo trabajo.

—¿A qué época creativa corresponde esta treintena de canciones que acaban de ver la luz?
—La pregunta del millón, me temo. La mayoría de las casetes no indican fecha. La casete que Malcolm tituló así, “Malcolm Meets Scarpa” y de la que provienen la mayoría de las canciones del disco incluía algunos temas que ya fueron publicados en otros discos, por ejemplo “Of Sentimental me” que apareció en “My Devotion” es del año 94 o 95 o “That wonderful someone” en “Mamá Es Boba” del 2000. Seguramente las compuso en los primeros 90. El resto de canciones tienen procedencia diversa, yo diría que las que se acompaña solo con guitarra son posteriores.

—A pesar de los discos publicados en vida por tu hermano, ¿sigue quedando material inédito en el tintero?
—Muchísimo. A bote pronto quedan más 60 canciones, completas, no bocetos de canciones. De hecho, he seleccionado ya otros 30 temas y quedan por escoger muchos más. Y cuanto más escucho, más me pregunto por qué Malcolm no las incluyó en algún momento. La casete titulada “Into Something Good” es maravillosa. Y hay un par de cintas del proyecto Lorelei que son diferentes a casi todo lo publicado y buenísimas.

—La prensa musical señala habitualmente que la trayectoria musical de Malcolm es inclasificable. ¿Es posible encuadrar en algún género este nuevo disco?
—Creo que es bastante variado y da una idea general de la música de Malcolm. Hay bastante psicodelia, también puro pop, canciones con una gran carga emotiva, y algunos instrumentales. Esos instrumentales que Malcolm consideraba su mejor forma de expresión. Algunos fans que lo han escuchado ya me dicen que es “puro Malcolm”.

—¿Qué criterios has seguido para la selección y orden de los cortes?
—Después de escuchar varias casetes, escogí “Malcolm Meets Scarpa” porque me gustó mucho y claramente era un álbum completo. La cosa se puso difícil cuando “saqué” las canciones que ya habían sido publicadas y me puse a elegir otras para sustituirlas. Me puse a escuchar “Into Something Good” y quería morirme de la responsabilidad de escoger solamente dos para no exagerar con la duración del disco, y todas me parecían que merecían estar ahí. Al final fueron tres, “Le Vals Hot”, “Bachelors of Gold” y no me pude resistir a “Getting used to lose”. En cuanto al orden, intenté combinar lentas, con más rápidas, sin instrumentales seguidos…. Esas cosas. Luego cambié unas veinte veces el orden para el vinilo, teniendo en cuenta también la calidad de sonido, ya que la masterización no funcionó igual en todos los temas por la dificultad del origen casete y no poder hacer mezclas.

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—¿Has recibido ayuda de amigos y gentes del mundo musical?
—Sí, claro que sí. Además de los que aparecen en los créditos, Flaco Barral masterizó la casete, Luis González limpió también un par de temas, la portada de Xulián Freire, etc. etc., algunos escucharon las canciones con anterioridad, el mismo Luis González, Pablo Solo (que me animó mucho a hacer el crowdfunding), como les gustó mucho me dio más fuerza para luchar por publicarlo. Y seguro que me olvido de más gente que de alguna manera ha sido un apoyo moral, Ana Hortelano, entre otras muchas personas.

—¿Está teniendo buena acogida Malcolm Meets Scarpa entre crítica y público?
—Todavía no sé mucho de la reacción de la crítica, porque estoy acabando ahora mismo la promoción y envío a los distintos medios. Irá llegando próximamente. Y en cuanto al público, estoy encantada. Cada día recibo mensajes o llamadas comentándome las canciones, y la mayoría me dice que les gustan todas. El disco además es precioso de presentación, contraportada, interior, muy cuidado el diseño gráfico de Rubén Suárez. Y siento mucha emoción por parte de todos. Lo consideran un regalazo.

—¿Algunas piezas favoritas o son todas buenas?
—A mí me gustan todas. Yo qué voy a decir, claro. Pero tengo mis superfavoritas, por ejemplo “Bacherlor Of Gold”, “Frank”, “Northern Sea” “Why should I be sad”, y “Keep me in mind”por supuesto. En definitiva, me gustan todas. Por eso las escogí.

—¿Por qué has optado por la distribución estrictamente en vinilo con CD incorporado? ¿Dónde y cómo se puede conseguir el álbum?
—Estaba empeñada en que fuera vinilo. No sólo porque Malcolm así lo hubiera querido, sino también porque creo que el público de Malcolm es muy amante del vinilo y además al ser el primer disco de su material casero desde su fallecimiento, tenía un especial interés en que fuera algo realmente bonito. Ahí me acompañó la suerte, o el destino, o lo que sea… En un momento que había desistido de conseguir publicar con discográfica, hablé con Xarra de Gaztelupeko Hotsak, se ilusionó mucho con el proyecto y aunque hubo que hacer el crowdfunding, usamos su fabricante habitual para la tirada, su diseñador para dar forma gráfica el disco y, la distribución, que era un tema que me preocupaba mucho y se salía de mis posibilidades. Xarra tuvo la idea de que podríamos incluir el CD con el total de 30 canciones y comercializar un pack. Muy buena idea. Los discos se pueden conseguir contactando conmigo por email (scarparosemarie@gmail.com), o bien por mensaje privado en redes sociales (Facebook, Instagram, mi canal de YouTube @RosaMScarpa, etc. Y a través de la web de Gaztelupeko Hotsak. Próximamente también estará disponible en tiendas de discos y grandes superficies.

Portada del Disco ‘Scarpa’.
Portada del Disco ‘Scarpa’.

—¿Algún proyecto más en marcha para rescatar la obra de Malcolm?
—Sí. Ya está en imprenta la reedición de “Qué te debo, Jose”. Una edición preciosa y cuidadísima de Sílex Ediciones. Se presentará convenientemente, la editorial hará el anuncio dentro de poco. Y eso no es todo, hay un grupo maravilloso de personas, capitaneadas por Enrique López Marijuan, finalizando el montaje del documental “Qué te debo, Malcolm?”, basado en el homenaje del 24 de enero de 2022. Tanto cariño acumulado va dando sus frutos y estoy muy ilusionada con estos proyectos. Y también llegarán más discos en el futuro. Seguro.