Antonio Machado Aniversario Muerte Cesion Cuadro Miguel Prieto KAM1863
La alcaldesa con la concejala de Cultura, García Hourcade y Marifé Santiago, junto al retrato del poeta. / Kamarero

Coincidiendo con el 82º aniversario de la muerte de Antonio Machado en el exilio, en Collioure (Francia) el 22 de febrero de 1939, poco antes del final de la Guerra Civil, la ciudad de Segovia ha acogido en su Casa de la Lectura un retrato del poeta, obra de Miguel Prieto (Almodóvar del Campo 1917-México D. F., 1956), intelectual español exiliado, que antes de cruzar el Atlántico pasó también por Francia, estuvo en el campo de internamiento de Argelès-sur-Mer, construido por el gobierno de Francia en una playa para ‘acoger’ a republicanos españoles.

La historia de esta pintura, uno de los pocos retratos de Machado de cuerpo entero, de gran formato —200 centímetros de alto por 170 de ancho—, está llena de simbolismo, como también que finalmente recale en Segovia, ciudad machadiana donde el escritor pasó 12 años, de 1919 a 1931, como profesor de francés de su instituto de enseñanzas medias. La capital segoviana es además la única que conserva una Casa Museo dedicada a su memoria, la antigua pensión de la calle Desamparados donde residió durante su estancia en la ciudad, adquirida hace décadas por la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, heredera a su vez de la Universidad Popular en la que Machado colaboró activamente durante el primer tercio del siglo pasado. El inmueble lo gestiona en la actualidad el área municipal de Turismo.

Don Antonio ha regresado a Segovia desde México, su semblante tal y como Prieto, que le consideraba amigo y maestro, le recordaba en 1946 cuando pinta el cuadro “de memoria”, como relata la escritora, profesora e investigadora Marifé Santiago, exconcejala de Cultura, quien ha tenido un protagonismo clave en la cesión de esta obra por la familia del pintor, concretamente por su hijo Ángel Prieto Ruiz, profesor de la Universidad Autónoma de México.

Santiago, que durante la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero fue asesora de Cultura y Educación de la Presidencia del Gobierno, ha explicado que en 2006/2007 el Museo Centro de Arte Reina Sofía contactó con Ángel Prieto para el proyecto, finalmente ejecutado, de reproducir “el pabellón mítico de España en la Exposición Internacional de París de 1937 donde se expuso por primera vez el Guernica de Picasso”. En ese momento, la escritora toma contacto con el hijo del autor del retrato de Machado: “Hablamos tanto que acabamos teniendo cierta amistad porque teníamos muchas cosas en común de las que hablar, y es entonces cuando me habla de este cuadro, que era de la parte más personal de la herencia de su padre”.

Ángel Prieto confesó a Santiago que su padre siempre había querido que el retrato de Machado estuviera en España “pero en un lugar en el que el cariño, los sentimientos de amistad, de generosidad, y me atrevería a decir de respeto, primara por encima de las ideologías”.

Pasa el tiempo y hace un año el cuadro de Machado fue una de las obras estrellas de la exposición ‘1939.Exilio republicano español’, comisariada por Juan Manuel Bonet y organizada por el Gobierno de España y la Comisión Nacional para la conmemoración del 80 aniversario del Exilio, que pudo verse en el espacio de la Arquería de Nuevos Ministerios de Madrid.

La exconcejala comenta, como anécdota, que en un primer momento el hijo del autor no quiso cederlo para esta importante muestra “porque estaba comprometido” con Segovia pero ella intercedió y, además, fue la oportunidad perfecta porque el elevado coste del transporte desde México, y de los correspondientes seguros, fue asumido por el Gobierno.

Concluye que “esta mañana -por la de ayer, 22 de febrero- debe recordarse como un momento de felicidad, emocionante, porque ese por venir del que hablaba Lorca llega cuando hay gente con los brazos abiertos para que así sea”.

La alcaldesa, Clara Luquero, ha subrayado la generosidad de una cesión que a su juicio entronca una parte de la cultura española y segoviana, la denominada Edad de Plata de la que Machado, pero también Prieto, son representativos, “con esta recuperación de un cuadro que recibimos con todo el afecto y la simbología que evoca la marcha forzada de tantos creadores, intelectuales, científicos, que fueron a dar lo mejor de sí mismos en otros lugares”·

El lugar que corresponde

Marifé Santiago y José Luis García Hourcade, ambos académicos de San Quirce, así como la alcaldesa, indican que en un futuro por determinar este cuadro de Antonio Machado cedido a Segovia será el centro de atracción de un nuevo espacio cultural a crear en la vivienda contigua a la Casa Museo de la calle Desamparados, hoy en día utilizada como almacén.

Coincidiendo con el aniversario de la llegada del poeta a Segovia, en 2019, se solicitó a la Junta que financiara la rehabilitación de este inmueble, ya que el gobierno autonómico había prometido fondos como hizo con otra ciudad machadiana, Soria, años antes, pero el dinero no llegó.

“En el centenario de Soria, la Junta prometió a Antonio Ruiz -entonces director de San Quirce- y a Luquero, todavía concejala de Cultura, que en el correspondiente de Segovia sería igualmente generosa con Segovia y nuestro arquitecto académico, José Miguel Merino de Cáceres, hizo un proyecto de reacondicionamiento de esa casa para convertirla en un centro de actividad literaria, poética, etc. y lo mandamos a la Junta, e incluso hubo una reunión con la entonces consejera. Estamos esperando todavía hasta la recepción de la documentació” -explica García Hourcade- que añade que “es una lástima porque es un espacio extraordinariamente adecuado, al lado de la casa donde vivió Machado y con dimensiones suficientes para el cuadro”.

Santiago no se da por vencida y sostiene que la Acadbemia insistirá “para que en algún momento se logre y tengamos en Segovia otro espacio para la cultura que permita encuentros de no muy gran formato, encuentros de poesía, etc. y donde este cuadro sea también protagonista”.

Miguel Prieto

Fue un destacado artista e intelectual de la década de los años 30, miembro de la sección plástica de la llamada ‘Edad de Plata’ de la cultura española.

Pintor, escultor, editor, creador de títeres, y comprometido con los ideales de difusión de la cultura de la Segunda República Española, Prieto participó de manera activa en las Misiones Pedagógicas, creó el teatro de títeres La Tarumba, con el auspicio de Federico García Lorca, ilustró varios libros de la Generación del 27, y fue también un destacado escenógrafo. Además, ilustró el libro Estampas de aldea, del maestro segoviano Pablo de Andrés Cobos.

Su obra como dibujante y editor formó parte del mítico Pabellón Español de la Exposición Internacional de París en 1937, que contó con una importante presencia segoviana: las esculturas de Emiliano Barral y las actuaciones del grupo folclórico dirigido por Agapito Marazuela.

Durante la Guerra Civil, Prieto fue un miembro muy activo de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, con el propio Emiliano Barral y creadores como José Bergamín, Rafael Alberti, María Zambrano, Luis Cernuda… y editó e ilustró varias de sus revistas como El mono azul, y a crear publicaciones, entre las que destacan ‘El buque rojo’ o ‘Ejército del Ebro’. Su compañía de títeres ‘La tarumba’ llevó a cabo numerosas actuaciones para los soldados en el frente de guerra, poniendo en escena textos de destacados escritores, como el propio Alberti o Lorca.

Preguntar al retrato

La escritora Marifé Santiago saca su vena de poeta para indicar cómo hay que enfrentarse a este retrato de Antonio Machado situado frente a la Sala Luis Javier Moreno, en la segunda planta de la biblioteca municipal Casa de la Lectura. “Cuando se pongan delante, que le pregunten, que es lo que hay que hacer con los cuadros, no decirles cosas, sino preguntar a ver qué nos cuentan ellos, ver más allá de lo que explícitamente está, la figura de Machado, el paisaje, que es evocador de una Castilla yo me atrevería a decir mítica… Hay un momento en el que cuando estamos ante este retrato nos imaginamos conversaciones, las que podría tener el autor con Antonio Machado porque pinta el cuadro en un futuro en el que ha pasado escasamente una década desde el comienzo de la Guerra Civil, en el que Prieto tiene la necesidad de no perder a su amigo y maestro, y por eso este retrato”.

Asegura que el cuadro “viene cargado de historia; es como si trajera una maleta en la que hay elementos que nos pertenecen a todos y a todas, como país, como ciudadanos del mundo, como personas que viven en una época determinada”.

“Miguel Prieto fue una figura relevante de la cultura española, no solo porque fue misionero pedagógico y estuvo vinculado a la Academia de Bellas Artes de San Fernando, a figuras señeras como Miguel Hernández, con quien, por ejemplo, viajó a la entonces Unión Soviética, y a personas críticas, reflexivas, que no se dejaban engañar por los sentimientos, que jamás levantaron la voz cívica; todo lo contrario, que trabajaron porque en este país, en el tiempo, en el por venir, aquello que decía Lorca, se convirtiera en un país democrático”.