Las trabajadoras presentaron ayer las firmas en apoyo a su petición./KAMARERO
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La alcaldesa Clara Luquero parece decidida a subvertir su decisión de municipalizar la gestión del parquin de Ezequiel González en el caso de que el equipo de Gobierno no cuente con el apoyo necesario en el pleno para llevar adelante esta medida; lo que obligaría a mantener la privatización en la gestión abriendo la oferta a las empresas interesadas.

Las protestas de las trabajadoras de este recinto  -que perderán su empleo en el caso de que el Ayuntamiento asuma su gestión- han avivado el debate sobre el modelo más adecuado para la explotación del aparcamiento, que llegará al próximo pleno municipal del viernes, en el que el equipo de Gobierno llevará la memoria técnica que  justifica la decisión de municipalizarlo.

Así,  los grupos municipales de Podemos y Ciudadanos ya expresaron ayer su intención de oponerse a esta medida, argumentando que los criterios técnicos no sólo excluyen a las trabajadoras, sino que pueden generar una situación de inseguridad jurídica perjudicial para el Ayuntamiento.

La alcaldesa aseguró ayer que tras concluir la relación contractual con la actual empresa adjudicataria del parquin, el Ayuntamiento “ha hecho un estudio sobre la mejor forma de gestión pensando en los intereses de los segovianos, y creemos que es la gestión directa, pero serán los grupos políticos los que se posicionen en el pleno y decidirán sobre la memoria técnica presentada”.

De este modo, si el estudio no cuenta con el apoyo político en el pleno “habrá que volver a sacar a licitación la gestión y elaborar  un nuevo pliego de condiciones”, aunque precisó que este nuevo pliego tendrá que realizarse con arreglo a los nuevos criterios sobre la explotación de estos recintos”.

Luquero señaló que la telegestión ya ha mostrado su eficacia en aparcamientos como el de Padre Claret o las Oblatas, “con sólo un trabajador”, y señaló que esta circunstancia deberá ser tenida en cuenta en cualquier nuevo proceso de licitación para que las empresas puedan ajustar sus propuestas.

“No puedo precisar que plantilla puede ser necesaria –aseguró- pero el modelo de telegestión es el  que más interesa a la ciudad y no requiere muchos empleados”.

Podemos anunció ayer que no apoyará  las intenciones que tiene el equipo de Gobierno respecto a la gestión del parquin de Ezequiel González y pedirá al equipo de Gobierno la retirada del orden del día del punto en el que figura la presentación de la memoria  técnica . El concejal Guillermo San Juan aseguró que con la propuesta municipal  “no gana ni el servicio ni los usuarios porque las tarifas son más caras de lo que deberían en función de los costes recogidos en la memoria; no ganan las trabajadoras porque perderán sus empleos; y no gana la ciudad por la poca seguridad jurídica que ofrece la memoria”.

San Juan señaló que “hay que recordar que el objeto de una memoria técnica es estudiar los diferentes escenarios posibles y los costes derivados de estas opciones, y, en función de ellos, elegir la mejor opción de gestión. Aquí se ha hecho justo al contrario: se ha tomado la decisión política de suprimir todos los puestos de trabajo, y la memoria se ha hecho a medida de esta decisión tomada de antemano”.

El debate, según el portavoz morado, “no es municipalización sí o no, eso sólo es el decorado. Lo que realmente se decide es si apoyamos una propuesta que se lleva por delante todos los empleos y con tarifas más caras de lo que correspondería o no lo apoyamos. Si apoyáramos la propuesta del ayuntamiento, estaríamos dando argumentos a aquellos que defienden la privatización de todos los servicios públicos”, afirma el concejal.

Por su parte, la portavoz municipal de Ciudadanos Noemí Otero acusó a PSOE e IU de “abandonar a su suerte” a las trabajadoras del aparcamiento, y recordó que su grupo no es proclive a la municipalización de los servicios, porque por regla general implica una gestión menos eficaz y más costosa para la ciudadanía”. Asimismo, expresó su temor de que pueda vivirse una situación similar con la gestión de la ORA, que supondría un problema para los 30 trabajadores de este servicio.