Vidrieras Semana Santa I
Iconografía de las vidrieras de la Catedral de Segovia. / EL ADELANTADO

La función preferente que asume la vidriera en la arquitectura gótica clásica se proyecta en dos sentidos: como medio para la configuración simbólica del espacio y como soporte de contenidos iconográficos. Este último valor será el que más se destaque en la Catedral segoviana, en cuyo archivo se conserva un interesante documento sobre el contenido iconográfico de las vidrieras, que se titula ‘Orden de las ystorias que se han de poner en las vedrieras de la iglesia mayor de Segovia’.

La Catedral cuenta con un total de 157 vidrieras, 108 de carácter iconográfico, pertenecientes a distintos autores, épocas y estilos distribuidas a lo largo de las naves, crucero, capilla mayor y girola. Vitralistas españoles y flamencos plasmaron en ellas desde el siglo XVI hasta 1916 los misterios de la vida de Jesucristo y de la Virgen María además de muchos de los milagros del ministerio público del Mesías.

En concreto, del s. XVI datan 62 vidrieras pintadas entre 1544 y 1548 por Nicolás de Holanda, Nicolás de Vergara, Pierre de Holanda, Pierre de Chiverri y Gualter de Ronch que dan luz a lo largo de la nave central y las naves laterales del lado del evangelio y de la epístola. De estilo manierista, en todas ellas se ilustra el Misterio de la Redención.

En el crucero se contemplan 10 vidrieras realizadas entre el 1682 y 1688, obra de Francisco Herranz, con el ciclo de la vida de la Virgen. Al mismo autor pertenecen las 21 vidrieras de los 7 trípticos que decoran la girola, centradas en los milagros del Mesías y fechadas entre el 1679 y 1684.

catedral vidrieras
Iconografía de las vidrieras de la Catedral de Segovia. / EL ADELANTADO

En el presbiterio los santos segovianos se inmortalizan en 7 vidrieras que se manufacturaron en 1916 en la Casa Maumejean de Madrid, fundada por el vidriero Jules Pierre Maumejean. Por último, entre las 108 de tema iconográfico destacan las 4 vidrieras de la base del cimborrio que representan a los Padres de la Iglesia -1687 a 1689-. Destacan las vidrieras de san Jerónimo y san Agustín, a la espera de recuperar las de san Ambrosio y san Gregorio, los cuatro Padres de la Iglesia de occidente que se instalaron de 1687 a 1689.

Completan el conjunto de 157 vidrieras las 8 de la linterna de la cúpula, 32 vidrieras de las capillas laterales y absidiales y 13 correspondientes a cuatro huecos en formas de tríptico de los laterales del presbiterio, sin olvidar la situada en la parte más alta de los pies de la nave central. Esta última ya cerrada por la vidriera, Venida de Cristo al final de los tiempos, realizada por el maestro vidriero Carlos Muñoz de Pablos. 

Una década para recuperar la luz