Sustitución de luminarias en la zona de la elipse a finales del pasado mes de agosto. / Kamarero
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El Ayuntamiento de Segovia ha adjudicado el contrato de la segunda fase de sustitución de luminarias en la Plaza Mayor a la empresa Montajes Eléctricos Lumar por un importe de 31.735 euros, una rebaja algo superior a los 4.000 euros, ya que el presupuesto de licitación era de 36.000 euros.

La Junta de Gobierno Local acordó la adjudicación el jueves pasado y rechazó la oferta presentada por Axial Ingeniería porque esta empresa no ha justificado porque era anormalmente baja.

Como se recordará, el expediente de contratación se aprobó a mediados del mes de septiembre. El contrato incluye la sustitución íntegra de las 43 luminarias de 100 watios de inducción de los soportales por otras de 25 watios y tecnología LED blanco cálido (3.000 K), lo que reducirá la potencia total instalada a la cuarta parte de la actual.

Además se llevará a cabo la sustitución de los elementos de suspensión que sujetan las farolas de estilo Fernandino.

Se mantendrá por lo tanto el estilo clásico de las luminarias por encontrarse en un entorno especialmente protegido desde el punto de vista histórico y cultural.

El plazo de ejecución es de 70 días (o diez semanas), aunque se fijará una vez formalizado el contrato y firmado el acta de comprobación de replanteo.

La empresa adjudicataria de este segundo contrato para la sustitución de luminarias en la Plaza Mayor tiene su sede en el municipio segoviano de La Lastrilla.

A finales de agosto, operarios de la empresa segoviana Tecnoservicio Sange renovaron ya el alumbrado público en la zona de la elipse de la Plaza Mayor, una inversión municipal que ascendió a 34.176 euros.

El concejal de Obras, Servicios e Infraestructuras, Miguel Merino, comentó entonces que se había decidido dividir la intervención en el alumbrado público en dos fases, comenzando por las 45 luminarias situadas en la elipse, entre las acacias de la plaza, para luego llevar a cabo en una segunda fase la renovación de las situadas en los soportales.

En ambos casos la finalidad es mejorar la eficiencia energética de las luminarias o farolas y reducir la contaminación lumínica en esta zona del centro histórico. Además, ya no hay mercado de repuestos para las anteriores, que tienen 25 años de antigüedad.