Los expertos alertan del descenso de edad de los casos de ictus

Medio centenar de profesionales sanitarios de distintas provincias participan en el VICAM en el II Foro Nacional de Neurorehabilitación, centrado en el accidente cerebro vascular.

Un equipo de sanitarios segovianos ha promovido la reunión multidisciplinar II Foro Nacional de Neurorehabilitación que reúne a más de 50 especialistas de la materia durante tres días en el edificio Vicam de Palazuelos de Eresma. Los participantes centran este año su trabajo en los protocolos de asistencia de los accidentes cerebrovasculares, como por ejemplo el Código Ictus, y en el proceso a seguir para ofrecer una rehabilitación completa de los pacientes.

En la primera jornada del encuentro que se desarrolla los días 6, 7 y 8 de marzo, los ponentes evidenciaron que los casos de ictus están aumentando en la población joven. “La presencia de ictus cada vez es más temprana; hay un descenso de edad”, dice la portavoz de la organización del seminario, Teresa Ortiz, para explicar acto seguido que si hace diez años la mayoría de casos correspondían a personas con 65 o más años, “ahora es más fácil encontrar pacientes con 40 años.

Cada año se producen en España unos 100.000 casos de accidentes cerebrovasculares, lo que supone 187 por cada 100.000 habitantes, según evidencia el informe ‘Iberictus’, que realizó el Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Este trabajo epidemiológico nacional, que se realizó durante siete años recogió de manera simultánea los casos de ictus atendidos en los centros sanitarios de Lugo, Segovia, Toledo, Almería y Palma de Mallorca. El Complejo Asistencial de Segovia atiende al año, en las urgencias y sus consultas, a unas 330 personas con enfermedades cerebrovasculares y en torno a 270 casos de ictus.

El II Foro Nacional de Neurorehabilitación participan médicos de rehabilitación, neurólogos, psicólogos, neuropsicólogos, enfermeras, auxiliares, terapeutas, fisioterapeutas, logopedas y trabajadores sociales. La principal peculiaridad de esta reunión es que están presentes los diferentes profesionales que intervienen en el tratamiento del accidente cerebro-vascular y de sus secuelas. “Creemos mucho en la labor de equipo porque es la única forma de garantizar una atención rápida y adecuada para reducir las secuelas del ictus”, asegura Teresa Ortiz destacando que la atención que se presta en las primeras horas y semanas es fundamental para la recuperación del afectado por un ictus o un derrame cerebral. De ahí que la principal reivindicación de los implicados es la creación de unidades de rehabilitación neurológica integral y su principal queja la carencia de equipos completos en la mayoría de hospitales españoles. Precisamente, impulsar la apertura de estas unidades o centros de asistencia integral para personas con enfermedades neurológicas fue lo que motivó la organización en 2013 del primer Foro Nacional de Neurorehabilitación. En estos dos años en lugar de conseguir avances ha habido retrocesos. Según Teresa Ortiz los recortes económicos derivados de la crisis están obstaculizando las posibilidades de completar los equipos e incluso en algunos centros se está perdiendo personal especializado. “Son paciente que requieren mucho personal y se está quitando”. Una de las carencias del Hospital General de Segovia en esta materia es la falta de logopedas, aunque tienen un papel fundamental en la recuperación del habla pero también para abordar la disfasia, la dificultad para tragar. Los organizadores del encuentro sostienen que la falta de coordinación de los profesionales de diferentes disciplinas hace que los pacientes que requieren rehabilitación neuronal estén desatendidos y el 90% busque asistencia fuera de Segovia.

De repente, sin palabras

La apertura del encuentro multidisciplinar II Foro Nacional de Neurorehabilitación se ha hecho coincidir con la celebración del Día Europeo de la Logopedia, creado en 2004 por el CPLOL, un organismo europeo que representa al colectivo, estos profesionales se han centrado en 2015 en la pérdida del lenguaje tras sufrir un ictus, accidentes cerebrovasculares, traumatismos craneoencefálicos así como enfermedades neurodegenerativas. La conmemoración llegó esta vez bajo el lema ‘De repente sin palabras’