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La tradición recomienda poner zapatos limpios a la vista en la noche del 5 al 6 de enero para que los Reyes Magos dejen sus regalos, pero nada dice sobre el uso que se le deba dar al calzado previamente.

El grupo de danzas La Esteva se calzó ayer los zapatos -y las zapatillas, según los casos- para llevar su propia tradición cultural a la Plaza Mayor de Segovia en una nueva edición de ‘Ven a bailar con nosotros’, la actividad que lleva realizando con gran acogida desde el año 2012.

Acompañados para la ocasión por la Ronda Segoviana, una colaboración que tuvo que suspenderse el pasado mes de octubre por capricho de la climatología, La Esteva puso a bailar a segovianos y algún que otro turista animado para combatir el frío propio del mes de enero, ligeramente suavizado por una mañana soleada.

Ideada como una sesión de iniciación a la jota, ‘Ven a bailar con nosotros’ se ha convertido en una cita ineludible tanto para aquellos que buscan tener un primer contacto con el folclore segoviano como para los que quieren demostrar sus dotes adquiridas con el paso de las ediciones.

Aficionados, profanos y danzantes, desprovistos de trajes típicos segovianos para mimetizarse con todos los que se atrevían a seguir los pasos que enseñaba con dedicación Fernando San Romualdo, director artístico de La Esteva, bailaban con esmero al son de los acordes y las letras de los músicos del propio grupos de danzas y de la Ronda Segoviana, cuya comunión y buen entendimiento fue un hecho desde el inicio.

Jotas de tres, pasos de cruce o bailes de rueda, unos con más dificultad que otros, eran interpretados por decenas de personas de todas las edades, desde jóvenes que sacaban a bailar a sus padres hasta menos jóvenes con más de una jota a sus espaldas, pero con ánimo suficiente como para pensar que aún quedan muchas más.

Y alrededor de los bailarines, más de un centenar de espectadores a los que en numerosas ocasiones los pies les pedían seguir el ritmo de piezas como El caracol, La jota del cribero, La cigüeña o Habas verdes, interpretada por los dulzaineros como colofón a más de una hora de folclore. El que quiera repetir, o probar la experiencia, tendrá una nueva cita con La Esteva la próxima primavera.