Explotación avícola de Fuemterrebollo. / ICAL
Explotación avícola de Fuemterrebollo. / ICAL

El Colegio Oficial de Veterinarios de Segovia ha hecho un llamamiento a la tranquilidad ante el ante el brote de gripe aviar detectado en una granja de pavos de Fuenterrebollo y descarta una posible pandemia.

El presidente del Colegio, Jesús Miguel Gil Sanz, aseguró que los sistemas de control y de vigilancia epidemiológica “están bien establecidos y no debe generarse ningún tipo de alarma”.

En este sentido apuntó que la gripe aviar es una “enfermedad zoonótica contagiosa que afecta a las aves, pero que no se transmite a las personas”. “Tenemos un sistema de vigilancia que realizan los veterinarios de explotación y los oficiales que permite tener controlada su propagación”, añadió.

Recordó que a la vez que se está trabajando en el vaciado y saneamiento total de la explotación de pavos de Fuenterrebollo, se están tomando muestras en todas las granjas avícolas del entorno para confirmar que no ha existido ningún contagio más.

Presidente Colegio Veterinarios Jose Miguel Gil Sanz KAM4951
Presidente Colegio Veterinarios Jose Miguel Gil Sanz KAM4951

Añadió que la explotación de Fuenterrebollo se encuentra muy cerca de varias lagunas, tanto las de Cantalejo como las que existen en el propio municipio, donde pueden estar invernando algunas aves migratorias. En concreto se piensa que podrían haber llegado a la provincia animales contagiados desde Cataluña, donde existe un mayor número de casos detectados entre aves silvestres.

Desde el Colegio de Veteriarnios subrayan que como cualquier enfermedad infectocontagiosa de esta categoría, los servicios de veterinaria de la Junta de Castilla y León ya han tomado las medidas oportunas y tienen aislada esta granja estableciendo dos círculos de control alrededor de ella, uno de 3,5 kilómetros de radio y otro de 10.
En esta área hay una docena de explotaciones avícolas, tanto de pavos como de pollos de engorde. Todas ellas quedan inmovilizadas durante un mes.

Los servicios veterinarios continúan muestreando y analizando los animales y, si transcurrido un mes no se encuentra un nuevo positivo en esa área de control, se puede considerar que ha desaparecido el riesgo en la zona.

Para ello, Gil Sanz recuerda que los sistema de vigilancia sanitaria permiten la trazabilidad de movimientos del ganado, aunque estima que es preciso seguir vigilantes porque “tenemos aves que han llegado de todo el mundo a invernar”.

Además de las doce explotaciones intensivas de la zona, hay en la comarca 196 corrales domésticos, sobre todo de gallinas ponedoras para autoconsumo; pero a estos no les afectan las medidas de inmovilización. En todo caso sí deben adoptar medidas de bioseguridad para evitar que estén al aire libre y tengan contacto con aves silvestres, como ya estableció la Junta el viernes pasado, y lo han difundido los ayuntamientos con bandos.
Mientras, ayer miércoles continuaron las labores de sacrificio de los animales de la granja afectada, que será limpiada y saneada. Los veterinarios fueron introduciendo a los pavos en contenedores, donde se les durmió con un gas antes de su muerte, y se trasladaron en camiones hasta una planta especializada para ser incinerados.