Los vecinos de San Lorenzo se vuelcan con su día

El barrio disfruta de una jornada de hermandad con la gente del barrio

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El Día del Vecino de San Lorenzo contó con magia, el tradicional premio y la procesión con la Virgen del Rosario. / kamarero
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El domingo amaneció cálido, y eso hizo que el barrio de San Lorenzo disfrutara, tal y como estaba previsto, del Día del Vecino. Y eso que la Fiesta de la Juventud acaba de terminar como quien dice, porque se celebró el viernes con una gran implicación por parte sobre todo, como no podía ser de otra manera, de los más jóvenes, que estuvieron despiertos hasta altas de la madrugada recordando a las fiestas de las noches de verano con la orquesta ‘One Band’.

La Asociación de Vecinos ‘La Parrilla’ volvió a poner toda la carne en el asador y organizó una jornada cargada de actos para disfrutar con los amigos, con la familia y con los vecinos, por supuesto, que para eso era su día.

Y al final, como siempre, la gente reconoció ese esfuerzo y participó en todas las propuestas. La más concurrida, la comida de hermandad, en la que se repartieron más de 340 raciones de paella.

Por ello, el presidente de la asociación, Félix Maroto, agradeció un año más a todos los vecinos su implicación y participación en los actos desarrollados durante el fin de semana. “Ha sido una jornada muy buena, el tiempo nos ha acompañado y todos nos lo hemos pasado muy bien. Es una fiesta que nos gusta a todos los vecinos porque nos permite juntarnos en la calle y recordar un poco las fiestas del verano en las que lo pasamos en grande”.

Desde primera hora de la mañana se organizaron actividades para pequeños y mayores para estar en la calle y todos juntos pasar el día un día inmejorable. Con la animación de la charanga Jarra y Pedal comenzó la fiesta y el refresco, la mejor forma para empezar a abrir estómago para la comida, la tradicional paella que tanto gusta a los vecinos. Casi al mismo tiempo, el mago Pablo Potter amenizaba la espera a los jóvenes con su espectáculo de magia que dejó a más de uno boquiabierto y además tuvieron la fortuna de recibir todos un obsequio, quien sabe si contendrá algo de la magia del prestidigitador, pero lo tuviera o no, a todos les hizo mucha ilusión el poder tener un regalo.

El día del vecino sirve no solo para juntarse los vecinos del San Lorenzo sino también para reconocer la labor de uno de ellos. Este año el honor fue a recaer sobre Jesús María Villoslada, por su inestimable ayuda para organizar y echar una mano siempre que se necesite.

Una vez entregado el premio todos juntos se fueron a comer y a disfrutar de la popular paella que es ya toda una tradición y todos la disfrutan en compañía del prójimos. Como dicen desde la Ascociación de vecinos “no hace falta llevar más que ganas de comer” y eso se lo toma la gente al pie de la letra pues se pegan un atracón de paella.
Tras haber comido y haber asentado la comida todos se marchan a misa y honran a la Virgen del Rosario en procesión.

La fiesta se acabó pero ya se cuentan los días para volver a juntarse y celebrar otro acto festivo, porque cualquier motivo es bueno entre los vecinos de San Lorenzo para montar una fiesta.