Estado en el que se encontraban la furgoneta que ocasionó el incendió y un coche anexo. / KAMARERO
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Los vecinos de los dos bloques de viviendas afectados por el incendio en un garaje de la calle Teniente Ochoa, en el barrio de San Millán, van recuperando poco a poco la calma después de haber tenido que ser desalojados el miércoles durante unas horas a causa del fuego iniciado por el cortocircuito en una furgoneta, que concluyó con tres coches calcinados (la propia furgoneta y los dos vehículos anexos) y un cuarto con daños en un lateral.

Después de que una familia optase por ser realojada por el Ayuntamiento en la noche del miércoles (un matrimonio decidió a última hora volver a su casa) a causa del olor provocado por el humo, ya todos los vecinos han podido volver a sus viviendas.

A falta de que la Policía científica autorice la entrada para retirar vehículos, valorar daños y comenzar las labores de limpieza, la situación más preocupante se encuentra en la segunda planta del garaje, concretamente en la zona donde se originó el incendio.

Las altas temperaturas alcanzadas, entre 180 y 190 grados, así como la dificultad para extinguir el fuego, provocaron el hundimiento de parte de la bovedilla situada sobre el foco del fuego, así como daños en la pintura y parte del equipamiento del garaje, que posteriormente tendrán que valorar las compañías aseguradoras.

Durante la noche del miércoles, agentes de la Policía Local estuvieron vigilando la zona para controlar posibles rebrotes del incendio.