Mariano de Frutos, Hermandad de donantes de Sangre.
Mariano de Frutos, Hermandad de donantes de Sangre.
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Mariano de Frutos, presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre de Segovia, ocupa el cargo desde hace mucho tiempo, más del que a él le gustaría, porque a estas alturas solo pide que “alguien” se decida a dar el paso y sustituirle para poder realizar su vida de jubilado pues, a sus 78 años… ya toca.

Mariano es el ejemplo de cómo un metalúrgico, trabajador en la Base Mixta, se pone al frente de una organización como la Hermandad de Donantes de Sangre, para conseguir que sus cifras sean todo lo buenas que esta sociedad necesita pero, Mariano no entiende (y yo tampoco), cómo a la hora de los agradecimientos, tras accidentes, operaciones, trasplantes… nadie se acuerda de la Hermandad, y eso que sin sangre no hay vida…

7000 donantes en activo, 6448 donaciones, 2901 litros de sangre y 725 nuevos donantes durante 2018, son algunas de las cifras conseguidas por esta Organización, tan cercana a la gente… que no siempre es valorada.…

Para que las cosas cambien, para que demos su valor a quienes trabajan por nuestra vida, conozcamos más de la historia y del día a día de la Hermandad de Donantes de Sangre de Segovia, Mariano nos cuenta

— ¿Cuando llegó Mariano de Frutos a la Hermandad de Donantes de Sangre?
— Me acuerdo perfectamente de que fue el año de la visita del Papa, 1982. Creo que entonces, el Hospital General actual, seguía llamándose “Residencia Sanitaria de la Seguridad Social Licinio de la Fuente” (Nombre de quien fuera Ministro de Trabajo y Seguridad Social y presidió la inauguración de la Residencia Sanitaria el 20 de noviembre de 1974).
Este hospital tenía servicio de hematología, tenía un banco de sangre, que era el responsable de extraer la sangre y gestionarla: Extraerla, analizarla, fraccionarla y transfundirla… eso lo hacía el Servicio de Hematología… El banco de sangre hacía las colectas y analizaba, fraccionaba… Pasaron los años hasta que, hace 15 años más o menos, se creó el Centro de Hematología y Hemoterapia de Castilla y León, igual que ocurre en todas las Comunidades Autónomas ahora que lo tienen centralizado y lo llaman Centro de Trasfusiones pero nosotros, por el motivo que sea, lo llamamos Centro de Hemoterapia y Hemodonación… que está ubicado en Valladolid y realiza las mismas funciones que hacía el Banco de Sangre en el Hospital General pero con unas garantías mucho mayores.
Desde que se ha inaugurado este centro, no ha habido ninguna contaminación, como había antes, de hepatitis o de ciertas enfermedades que se transmitían porque los laboratorios no estaban preparados para poder analizar al 100% la sangre que trasfundía.
El periodo de adaptación que tuvimos las Hermandades cuando se crea el Centro de Hemodonación, nos costó bastante. Pasamos de estar todo el día junto a las hematólogas, las enfermeras, las auxiliares… a que tuvieran que venir de Valladolid y ponerse en contacto con nosotros. No dependíamos, además, del Hospital General, sino de la Consejería de Sanidad, que es la responsable del patronato que lleva el Centro de Hemoterapia, la Fundación de Hemoterapia y Hemodonación. Costó, pero al final nos integramos en el centro.
Ellos mandan sus equipos técnicos, formados por un médico y dos enfermeras o, el equipo que necesiten según la colecta que esté previsto realizar, porque dependiendo de la salida que van a realizar, tienen que venir preparados de bolsas, de bocadillos, de agua, de enfermeros… Vienen tres si piensan que será una salida con muchas extracciones, dos si creen que será algo menos o, uno, si piensan que serán pocas… Eso lo decide el Centro, que tiene un Departamento de Programación responsable de preparar todas las salidas.
Castilla y León es muy amplia y poco poblada y, desplazar equipos técnicos por toda la Comunidad supone un coste bastante grande para el poco rendimiento que se puede tener. Digo esto porque en Segovia, con los pueblos que tenemos, aunque Segovia responde bien a la Donación de Sangre, no tiene una cantidad de habitantes, quitando Cuéllar, Carbonero, El Espinar, Sepúlveda, Cantalejo, Riaza, Ayllón, Palazuelos, Trescasas… Pero, en el resto de la Comunidad, en la parte de León, el Bierzo y Laciana…. el ir allí, no solo hay muchísimos kilómetros, también tiene pocos habitantes… Van porque tienen que ir, porque tienen que conseguir sangre, las 450 bolsas diarias que son necesarias en Castilla y León para atender a los pacientes que en los hospitales la necesitan, un montón de bolsas. Esas bolsas, de las 450, 300 se trasfunden directamente y, las otras 100 las fraccionan en plaquetas, plasma, hemoglobitos… lo que ellos necesiten para hacer hemoderivados de la sangre.

— ¿Lo que está comentando lo hacía antes la Hermandad?
— Todo eso se hacía aquí. Incluso se hacía una sola salida a la semana, los miércoles, con hematólogos y enfermeras del Servicio de Hematología. Ahora eso ha cambiado radicalmente. Ahora, casi todos los días se viene a Segovia a alguna localidad. Antes se tenía un solo punto fijo, en el Hospital, donde la Hermandad tenía su oficina. Ahora hay varios, un punto fijo en el Hospital General, los lunes y martes por la mañana, los viernes por la tarde en el ambulatorio de Santo Tomás y, el último sábado de cada mes, veréis nuestro autobús en la avenida del Acueducto, frente a Bankia. También, si hay algún ofrecimiento especial como ir a Madrona durante las fiestas porque lo solicita el barrio o el pueblo… a los centros de estudios como la UVA, Instituto Ezequiel González, Giner de los Ríos, La Albuera…

— A esos centros que vais ¿cómo funciona?
— Eso ya es cosa del centro educativo y de la dirección del Hospital. Nosotros, una vez que han acordado que van a venir tal día nos ponemos en contacto con el director o con el jefe de estudios para que incluso, si es necesario y así lo considera el Centro de Hemoterapia, entrar en las aulas para dar una charla e invitar a los alumnos a que acudan a la donación que se va a realizar en su centro, aunque viene también un técnico del Centro de Hemoterapia, preparado…

— Cuando Mariano de Frutos entra en la Hermandad de Donantes de Segovia ¿Lo hace como presidente?
— No, no… yo no hubiera querido ser presidente, no me quedó más remedio. De hecho, sigo queriendo dejarlo pero veo que es muy difícil.

— Que no hay quién…
— Claro. Y, también puede pasar una cosa…. puede haber quién pero, a lo mejor… no conviene…

— Es el trabajo de muchos años… hay que estar comprometido con la causa.
— Hay que dedicarle mucho tiempo. Es para personas jubiladas como yo estoy ahora. Estuve dos años mientras estaba trabajando, en la Hermandad y, era muy difícil…. Pero no había quién y, en esa situación, a la Hermandad no le quedaba más remedio que aceptarlo así.
Hay gente en la Junta Rectora que están jubilados, son más jóvenes, tienen estudios, han tenido empresas, están preparados pero… les cuesta trabajo. Cuando les he dicho:”Al año que viene, Mariano lo deja”, ellos… no se animan… Unos se excusan en la familia pero, otros son solteros y tampoco. Tienen tiempo y capacidad, si lo estoy llevando yo y soy metalúrgico, mejor lo hará un administrativo, digo yo.

— No te quieren quitar el trabajo de encima.
— Me considero un peón de lujo, un colaborador excelente porque he respondido a todo lo que me han mandado. Fui coordinador de delegados locales , fui decretario con Eulalio Moreno cuando la persona que ocupaba ese puesto lo dejó, fui decretario con Félix Cristóbal Arévalo durante un par de años… en definitiva, he estado donde me han mandado, donde me han puesto.
Estuve saliendo 11 años con la furgoneta porque, cuando el Banco de Sangre salía desde el Hospital Licinio de la Fuente a algún pueblo, teníamos una furgoneta cedida por Caja Segovia, que nos la compró, la prepararon y, nos la dio para hacer las salidas al pueblo que tocara en la provincia. Entonces estuve de conductor, llevando la furgoneta con los equipos técnicos, médicos y enfermeras 11 años.
Como coordinador de delegados, me preocupé mucho y conseguimos que Segovia tuviera el mayor número de delegados locales de Castilla y León, incluidas las grandes capitales. Tenemos 104 delegados locales, aunque buscar un delegado es difícil porque no todo el mundo lo quiere ser. No es una misión que tenga muchos problemas pues, una localidad como Cuéllar, que es la más numerosa en habitantes, nos recibe cuatro veces al año. Eso significa que te mandan los carteles, los tienes que repartir y estar la tarde que lleguemos atendiendo a los pacientes que acudan, no es un trabajo que mate a nadie, no es como estar todos los días al pie del cañón. En cualquier caso, nos han respondido muy bien, en todos los pueblos tenemos delegados.
En Segovia, en los centros de salud, en los tres: Segovia I, Segovia II y, Segovia III, también hacen colectas de sangre.

— ¿Qué significa la Hermandad para los segovianos?
— La Hermandad significa, me voy a tirar un farol, salvación de muchas vidas porque, como la sangre no se puede fabricar, si nadie donara sangre, morirían muchas personas y otras no se curarían de sus enfermedades.
Hay quien necesita la sangre porque la ha perdido pero, hay otras que por sus enfermedades, como la leucemia por ejemplo, si no tuvieran plaquetas… no se salvaría nadie, se mueren algunos, no sé qué porcentaje, pero se salvan muchos también ¿Por qué? por las plaquetas y, ¿de dónde vienen las plaquetas? pues, de la sangre. Si no tuvieran sangre… esas personas, no vivirían…

— ¿Os sentís suficientemente reconocidos?
— Los trasplantes no existirían si no hubiera sangre. La gente alaba mucho el que somos el primer país del mundo en trasplantes pero, hay que recordar que si no hubiera sangre, no habría trasplantes y, no se dice para nada, no se nos menciona y, hemos llamado muchas veces la atención a los medios y a los técnicos: “Si no hay sangre no hay trasplantes”. Para hacer un trasplante, hacen falta 10 litros para este órgano, 20 para este otro, 30 o 40 para este otro…

— ¿Cuántos donantes fijos hay en Segovia? ¿cuántos, habitualmente, acuden a donar sangre?
— Tenemos un número de donantes activos de 7.000 y, durante 2018, la Hermandad de Segovia consiguió 6.448 donaciones, 2.901 litros de sangre y 725 nuevos donantes. Datos que nos han dejado cerca del Objetivo 7000 y esta Hermandad somos la tercera, con el porcentaje más elevado de Castilla y León, con 42 donantes por mil habitantes. Y, esta Comunidad, como dato de la Federación Nacional de Donantes de Sangre, somos la segunda Comunidad de España con más porcentaje por 1000 habitantes, detrás de Extremadura…
Como curiosidad, las mujeres donáis tres veces al año, a causa de la menstruación y los hombres hasta cuatro veces.

— ¿Cuál es el grupo sanguíneo más esperado en las donaciones?
— Uno de los más esperados es el 0 negativo porque, junto al A negativo, son grupos universales y valen para todos los grupos.
También hay que tener en cuenta que, aparte de las 450 bolsas de sangre que son necesarias para atender a los hospitales de Castilla y León, el Centro de Hemoterapia de Castilla y León, tiene que tener una reserva de bolsas de sangre para hacer frente a cualquier posible emergencia como un atentado, un accidente, un incendio… Cualquier tipo de emergencia que surgiera e hiciera falta sangre, el Centro de Hemoterapia tiene que tener reservas porque, la gente, cuando surgen estos casos, van a miles a donar sangre pero, esa sangre que se dona en ese momento, no vale para ser trasfundida a quienes la necesitan porque, la sangre se tiene que someter a un proceso. Tiene que ir a un laboratorio, tienen que fraccionarla, analizarla… Tardaría, por lo menos, 4 o 5 días hasta que esa sangre pudiera ser utilizada. En otras palabras, se necesitan las reservas para hacer frente a situaciones de emergencia

— Tantos años en esto ¿recuerdas alguna anécdota que ocurriera a lo largo de tantos años? ¿alguna familia que volviera para dar las gracias?
— No conozco a nadie que haya dado las gracias, y dejo constancia de ello porque no estoy diciendo ninguna mentira. Ni a mí ni a nadie. Tampoco nos ha importado. Me alegro de que lo preguntes para que sepan que nadie ha dado las gracias por… y, si las han dado, no lo han hecho público o no se han dirigido a la Hermandad porque podríamos tener algún correo o algún archivo con un… Fulanito da… todo eso consta en acta pero….no.

— Y, si no os han agradecido… ¿Os han echado alguna “bronquilla”?
— Eso es más probable, pero hay muchas competencias que la gente cree que tenemos los Donantes y no, no son nuestras. Si viene aquí una unidad móvil y, en los carteles que ponemos está programado de 9 a 14 horas pero, a la una, el jefe técnico, el médico que está a cargo del grupo, dice que suspende la colecta… en ese caso, la Hermandad no tiene nada que… no es nuestra competencia. Es el jefe de la colecta el que puede decir si se prolonga o si se recorta y, como este caso, otros muchos en otras circunstancias.

— ¿Han cambiado mucho las cosas en la Hermandad y su labor desde que Mariano llegó, hace muchos años?
— Mucho, antes de 1973, porque en aquellos años yo quería donar y, como estaba trabajando, por la mañana en la Base Mixta y, por la tarde en otro taller, y no tenía tiempo de oír los medios de comunicación… era muy difícil entonces saber que existía esta Hermandad y un Banco de Sangre. Me enteré en el año 1975 y empecé a donar sangre entonces.